Art Madrid'26 – DE CRÍTICO A COMISARIO

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.

 


ART MADRID CIERRA SU 21ª EDICIÓN CONSOLIDÁNDOSE COMO UNA CITA IMPRESCINDIBLE DE LA SEMANA DEL ARTE


La Galería de Cristal del Palacio de Cibeles acogió del 4 al 8 de marzo la 21ª edición de Art Madrid, consolidando una vez más su papel como uno de los encuentros imprescindibles de la Semana del Arte. Durante cinco días, la feria reunió a 35 galerías nacionales e internacionales y más de 200 artistas, que convirtieron el espacio en un punto de encuentro para galeristas, coleccionistas, profesionales y amantes del arte contemporáneo.

A lo largo de su trayectoria, Art Madrid ha construido una identidad propia, con una atención constante a la visibilidad de galerías emergentes y consolidadas y a la apertura del arte contemporáneo a públicos diversos. Lejos de articularse desde una única línea curatorial, la feria apostó por una propuesta plural, respetando el ADN de cada expositor.



Art Madrid’26 presentó un Programa de Galerías que destacó por la pluralidad de propuestas y lenguajes artísticos, favoreciendo el diálogo entre distintas generaciones y prácticas contemporáneas. Pintura, escultura, fotografía, dibujo, instalación y nuevas formas híbridas convivieron en una edición que volvió a confirmar el dinamismo del panorama artístico actual.

Durante los días de feria, cerca de 20 mil visitantes recorrieron los stands de las galerías participantes y disfrutaron de una programación paralela que amplió la experiencia más allá del formato expositivo tradicional.



El Programa Paralelo: una feria expandida

El Programa Paralelo volvió a situarse en el centro de la experiencia de Art Madrid, activando el espacio ferial a través de proyectos que exploraron nuevas formas de interacción entre obras, artistas y público.

Entre las propuestas más destacadas se encontró el Ciclo de performance: Abierto Infinito. Lo que el cuerpo recuerda, que presentó una acción performativa diaria en la feria con trabajos del Colectivo La Burra Negra, Rocío Valdivieso, Amanda Gatti y Jimena Tercero. Las piezas incorporaron el cuerpo como dispositivo crítico y espacio de memoria, reforzando la presencia de la performance dentro de la programación de Art Madrid.

La tercera edición de Open Booth presentó: “Despiece. Protocolo de mutación”, de Daniel Barrio, un proyecto site-specific que transformó el stand en un paisaje construido a partir de restos urbanos y materiales industriales. La instalación invitaba al visitante a integrarse físicamente en la obra, generando una experiencia inmersiva dentro del espacio expositivo.

Por su parte, el Espacio Nebrija acogió el proyecto “Estancias transitorias (NotanIA SipedagogIE)”, una propuesta de la Universidad Nebrija que reflexionó sobre la Inteligencia Estética frente al avance de la lógica algorítmica. La instalación planteaba una reivindicación del gesto, la materialidad y el tiempo del proceso creativo como dimensiones irreductibles a la automatización.

También regresó Lecturas. Recorridos comisariados, con itinerarios diseñados por Zuriñe Lafón y Marisol Salanova, que ofrecieron claves curatoriales para recorrer la feria desde perspectivas críticas específicas y ampliar la experiencia del visitante.



Mecenazgo, premios y adquisiciones

El apoyo a la creación contemporánea volvió a ser uno de los pilares de la feria a través de la segunda edición del Programa de Mecenazgo de Art Madrid, que reconoce el trabajo de artistas y fortalece los vínculos entre galerías, coleccionistas y entidades privadas.

En esta ocasión se concedieron los siguientes premios:

Premio Cervezas Alhambra al Artista Emergente Iyán Castaño, representado por Galería Arancha Osoro


Premio One Shot Hotels al Artista Revelación Joost Vandebrug, representado por KANT Gallery


En la categoría de Premios de Adquisición, distintas colecciones privadas incorporaron obras presentadas en la feria a sus fondos:

Colección Studiolo Roger Sanguino — DDR Art Gallery


Devesa Law Kim Han Ki — Banditrazos Gallery


Colección E2IN2 Albert Bonet — Inéditad Gallery


Colección dn2 Iván Baizán — Galería Arancha Osoro

Estas adquisiciones reflejan el compromiso del sector privado con el desarrollo del arte contemporáneo y contribuyen a impulsar las trayectorias profesionales de artistas emergentes y de media carrera.



Coleccionismo y apoyo al ecosistema artístico

El fomento del coleccionismo volvió a tener un papel destacado en esta edición gracias al programa One Shot Collectors, que ofreció asesoramiento personalizado tanto a nuevos compradores como a perfiles más experimentados, facilitando el acceso al mercado del arte contemporáneo y promoviendo relaciones directas entre artistas, galerías, compradores y coleccionistas.


Este programa, junto con el Programa de Mecenazgo, continúa consolidando el ecosistema profesional que rodea a la feria y reforzando el compromiso de Art Madrid con el impulso a la creación contemporánea.

Entre las ventas más destacadas figuran las de Antonio Ovejero, representado por CLC ARTE; Leticia Feduchi y Ángela Mena, representadas por Galería Sigüenza; Idoia Cuesta e Iyán Castaño, representados por la Galería Arancha Osoro; y Yasiel Elizagaray, representado por Nuno Sacramento Arte Contemporânea. Asimismo, las propuestas de Inéditad Gallery han tenido una excelente acogida, con ventas destacadas de los artistas Albert Bonet y Eduardo Uridales.



El balance de la edición ha sido especialmente positivo, con ventas registradas por la totalidad de las 35 galerías participantes, lo que confirma el fuerte interés del coleccionismo y el dinamismo del mercado durante la feria. Entre las galerías que han registrado una notable actividad comercial se encuentran La Mercería (Valencia), LAVIO (Murcia - Shanghai), 3 Punts Galería (Barcelona), Galerie One (París), Shiras Galería (Valencia), Galería Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero), Galería São Mamede (Lisboa), Yiri Arts (Taiwán) y Trema Arte Contemporânea (Lisboa), entre otras.

Una feria posible gracias a su red de colaboradores

El éxito de Art Madrid’26 ha sido posible gracias al apoyo de sus patrocinadores oficiales: Cervezas Alhambra, One Shot Hotels, Liquitex, Universidad Nebrija y Posca. Y la confianza de sus colaboradores: Asociación 9915, Colección Studiolo, E2IN2, Colección dn2, Devesa Law, Enviarte, Cova 13 y Vanille Bakery Lab & Café, así como la implicación de sus mediapartners y el apoyo diversas entidades culturales, colecciones privadas e instituciones que contribuyen a fortalecer el tejido artístico contemporáneo.



Art Madrid: un futuro lleno de posibilidades

Tras 21 años de trayectoria, Art Madrid continúa consolidándose como una cita clave dentro del calendario del arte contemporáneo, tanto a nivel nacional como internacional. Su capacidad para reunir a galerías, artistas, coleccionistas e instituciones refuerza su papel como un espacio de encuentro, intercambio y descubrimiento. La feria mantiene una proyección en constante crecimiento, impulsada por una programación que evoluciona y se abre cada año a propuestas cada vez más innovadoras. Gracias por ser parte de esta 21ª edición de Art Madrid. Vuestro apoyo es clave para seguir impulsando el arte y la cultura.

¡Nos vemos en Art Madrid’27!