ACÉRCATE A DESCUBRIR LO QUE EL OJO NO VE

Ojos de araña saltarina. Ampliación aproximada 10x.
Javier Rupérez es un fotógrafo que se ha especializado en imágenes de insectos ayudándose de lámparas led pequeñas para iluminar a sus modelos de 8 patas.

 

 

 

La tecnología se ha puesto al servicio de la ciencia trabajando en mejores telescopios, mejores microscopios, lentes de mayor alcance… de las que siempre se pide una imagen como resultado, una instantánea que recoja por fin ese descubrimiento, ese momento único. Pero sin necesidad de traspasar los confines de nuestro planeta, el mundo bajo el microscopio ofrece infinidad de posibilidades.

 

 

 

Igor Siwanowicz. Pie delantero (tarso) de un escarabajo, aumentado x100.
5ª puesto en el concurso Small World de Nikon en 2016.

 

 

 

El uso de la fotografía macro comenzó a extenderse en el sector de la investigación biológica, pero pronto se puso de manifiesto el potencial artístico que encerraba. A medio camino entre la investigación y la composición fotográfica, algunas de estas imágenes parecen inverosímiles, o incluso podríamos creer que son cualquier cosa distinta de la que realmente son.

 

 

 

Alexey Kljatov se ha inspirado en su Rusia natal para descubrir la belleza de los copos de nieve.

 

 

 

La fotografía macro trabaja con imágenes de objetos pequeños cuyas dimensiones han de verse al menos al mismo tamaño que el suyo real. Muchas casas de fotografía se han volcado en crear objetivos con lentes especializadas para este tipo de trabajos con resultados sorprendentes.

 

 

 

Suren Manvelyan.

 

 

Suren Manvelyan fue profesor de matemáticas y astronomía antes de centrarse por completo en la fotografía. Hoy trabaja como fotógrafo para Yerevan Magazine y se ha especializado en fotografía macro.

 

Algunas de las capturas más impactantes son de objetos aumentados hasta 30 veces su tamaño, lo que desvela una realidad inaccesible al ojo humano, un universo de detalles invisibles que incluso, sacados de contexto, pierden la referencia de sus dimensiones y pueden aparentar construcciones monumentales.

 

 

 

Francis Sneyers, Alas de mariposa, aumentadas x10.
11º puesto en en el concurso Small World de Nikon en 2016.

 

 

Sharon Jhonstone es una fotógrafa inglesa que trabaja la macrofotografía artística. La elección del motivo, del color y de la luz no son en absoluto casuales en la búsqueda de la sintonía perfecta en sus composiciones aumentadas.

 

 

 

 

Sharon Jhonstone.

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.