DESPEDIMOS ART MADRID’20: NUESTRA EDICIÓN MÁS DINÁMICA Y FESTIVA

Con cierta nostalgia, como sucede con todas las cosas buenas que se acaban, el pasado domingo 1 de marzo cerramos las puertas de nuestra 15ª edición; pero nos acompaña también un profundo sentimiento de satisfacción y agradecimiento hacia todos los que habéis participado en esta fiesta y habéis hecho de Art Madrid la mejor celebración de arte contemporáneo hasta la fecha.

Foto de Mario Domingo, Art Madrid'20

Clausuramos nuestra 15ª edición reforzando nuestra posición como una feria de visita obligada en la Semana del Arte de la capital, gracias a la apuesta por la innovación y la ampliación de disciplinas, que se ha traducido en una enorme acogida por el público y el sector profesional del arte. Durante cinco días, Art Madrid ha transformado la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles en un auténtico evento dinámico y festivo en torno al arte contemporáneo, al que han acudido cerca de 20.000 personas.

Nuestro público se diversifica y se amplía cada año, y tanto visitantes como galeristas coinciden en señalar que Art Madrid es una de las ferias más atractivas, accesibles y acogedoras en su recorrido. La galerista Luisa Catucci, que participaba en la feria por primera vez, afirma que “fue sorprendente ver la feria llena de gente en todo momento y ha sido una primera experiencia fantástica; además, había muchos coleccionistas y directores de fundaciones e instituciones, por lo que el público era excelente”.

Foto de Henar Herguera, detalle de la obra "Orejuda V", de Iván Prieto, en Art Madrid'20

Esta misma opinión es compartida por otras galerías que eligieron Art Madrid como primera opción para adentrarse en el mercado español, como Panoptikum o Urban Spree, quienes destacan el alto interés de los visitantes, la extraordinaria oportunidad de ampliar contactos y la satisfacción de concluir operaciones con coleccionistas nuevos. Así, Adeline Jeudy, directora de la parisina Galerie LJ que se estrenaba en Art Madrid, comenta que “se trata de una experiencia muy positiva y la ubicación de la feria es perfecta; y he podido conocer nuevos coleccionistas, amantes del arte y visitantes de perfiles más profesionales así como variados”.

Además de haber crecido en cuanto al interés y especialización del público asistente, los expositores también subrayan el potencial crecimiento de Art Madrid año tras año y su emblemática situación en el corazón de la capital, a lo que se suma el esfuerzo constante por ofrecer la mejor oferta de arte contemporáneo del momento. Algunas veteranas en la feria, como la Galería Kreisler, destaca la afluencia de público y el aumento de ventas con nuevos clientes nacionales. De igual modo, Aurora Vigil-Escalera señala que Art Madrid es “una de las feria de arte contemporáneo más importantes y es imprescindible cuidarla y mimarla. Creo que el espacio es inmejorable y que la calidad de las galerías ha ido aumentando cada año”.

Foto de Lourdes Diaz

Esta evolución de Art Madrid también es valorada muy positivamente por parte del sector profesional. Carlos Delgado, crítico, comisario y miembro del Comité de Art Madrid, defiende que la feria se ha consolidado como “expresión absoluta de la escena más contemporánea que busca contacto directo con el arte actual y afianza su compromiso por apoyar a jóvenes artistas y creadores emergentes manteniendo el equilibrio con artistas más consolidados”. De igual modo, Art Madrid también destaca como el espacio óptimo para adentrarse en el coleccionismo, algo que confirma Nuria Blanco, directora de la galería Moret Art (A Coruña), quien corrobora un aumento de compradores jóvenes en torno a los 40 años que se inician en el coleccionismo con piezas de pequeño o mediano formato. “Hemos tenido muchas parejas que compraban su primera pieza en común. Esto hace que se convierta en una venta más especial para nosotros”. También afirma Nuria: “estamos muy contentos con la presencia de coleccionistas institucionales, como el Museo de La Palma que adquirió una pieza de Lino Lago, algo que tiene un impacto positivo tanto para la galería como para el artista”.

Foto de Lourdes Diaz, Art Madrid'20

En efecto, en esta edición se ha constatado un aumento del respaldo prestado desde las instituciones públicas, con mayor presencia de autoridades y representantes políticos. Deben destacarse las visitas desde el Ministerio de Cultura y Deporte con, entre otros, Elisa de Cabo de la Vega, Subdirectora General de Protección del Patrimonio Histórico (D.G. Bellas Artes); así como del Gobierno de la Comunidad de Madrid, entre los que mencionamos a Antonio Sánchez Luengo, subdirector general de Bellas Artes de la Dirección General de Promoción Cultural. Asimismo, es reseñable el apoyo prestado desde gobiernos autonómico y locales. Todo ello da cuenta del interés mostrado desde el sector público por dar sustento al arte y la cultura, con su participación activa en eventos de gran alcance como es Art Madrid.

También sobresalen las numerosas visitas de directores y comisarios de museos e instituciones culturales tan destacadas como el MNCARS, Museo Thyssen-Bornemisza, Museo Würth La Rioja, Centro Galego de Arte Contemporánea, Círculo de Bellas Artes de Madrid, Museo de Arte Contemporáneo de Vigo, CaixaForum Madrid, CEART, El Cab de Burgos, Centro Atlántico de Arte Moderno-CAAM, TEA Tenerife Espacio de las Artes, Es Baluard Museo de Arte Moderno y Contemporáneo o MUSARCO, por mencionar algunos. Y debemos mencionar igualmente las visitas de colecciones y entidades privadas como la Colección INELCOM, Colección SOLO, Fundación Thyssen Bornemisza, Fundación Repsol, Fundación Casa de Alba, Fundación Manuel Benedito, Fundación Enrique Ochoa, Fundación Apoyo el Arte, Fundación BBVA o Fundación Cepsa.

Foto de Lourdes Diaz, Art Madrid'20

Además, este 15º aniversario ha logrado un impacto muy positivo en el público, la crítica y los medios, gracias a su decidida apuesta por convertir el evento en una celebración dinámica y llena de movimiento que no ha pasado inadvertida. Tanto el novedoso programa de videoarte, arte de acción y performance realizado junto a la Plataforma de videoarte PROYECTOR, comisariado por su director Mario Gutiérrez Cru, como la redefinición y ampliación del programa One Project, dirigido por el crítico de arte y comisario Fernando Gómez de la Cuesta bajo el título de “Salvajes. La cage aux fauves”, han mantenido vivo el espíritu de celebración y plena actualidad que ha servido de leit motiv a esta 15ª edición.

Por último, no podemos olvidar a nuestros patrocinadores Royal Bliss, Yelmo Cines Luxury, One Shot Hotels, y a todos nuestros colaboradores, voluntarios y mediapartners, que han contribuido a convertir este aniversario en un evento memorable.

Art Madrid celebra así los 15 años de trayectoria afianzando su evolución y reconocimiento como espacio único de la creación actual internacional, apoyando tanto a los artistas emergentes como a los profesionales más consolidados convirtiéndose en un evento imprescindible para coleccionistas, expertos y otros agentes culturales necesarios para la dinamización del arte contemporáneo.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.