Art Madrid'26 – DISNEY: LA FACTORÍA DE LA ILUSIÓN

CaixaForum Madrid inaugurará el 17 de julio una exposición dedicada a Disney, donde se reúnen multitud de obras de este grande del cine animado desde su fundación hasta nuestros días. Después de haber pasado por Barcelona, la colección llega a la capital acompañada de un programa de actividades pensadas para mayores y pequeños.

Con el título “El arte de contar historias”, la exposición rescata los orígenes de Disney, una empresa creada en torno a la pasión de su creador, Walter Elias Disney, quien comenzó a trabajar como dibujante a principios del s. XX. En 1920, él y su hermano decidieron establecerse en Hollywood para lanzar la primera gran factoría de dibujos animados del mundo. En esos inicios, el ratón Mickey era la estrella, pero todavía en blanco y negro.

Una de las grandes apuestas de Disney fue la innovación tecnológica. En 1928 su película “El Barco de vapor” era el primer producto animado en el que imagen y sonido estaban perfectamente sincronizados. El technicolor llegó en 1932, con el corto “Flores y árboles”. El siguiente hito fue un largometraje completo de dibujos animados, “Blancanieves y los siete enanitos”, que vio la luz apenas cinco años después, en 1937.

La infancia de muchos de nosotros no habría sido lo mismo sin las historias de Disney. Si bien en los últimos años, la empresa se ha convertido en un gigante de la industria del cine con capacidad para adquirir las producción de otros grandes sellos, como Marvel, los orígenes estaban claramente orientados a un público infantil ávido de diversión y entretenimiento. Tampoco podemos olvidar el impacto de Disney en nuestra forma de entender ahora muchos cuentos clásicos que se han visto por completo transformados para adaptarse a los gustos y la ideología de la empresa. La factoría era también (no lo olvidemos) un producto de su tiempo, surgida en pleno auge económico norteamericano, en un período de postguerra muy sensible a los finales trágicos y dramáticos que optó por ofrecer una relectura de las historias hasta convertirlas en el paradigma de la felicidad que hoy son.

Si algo hay que reconocerle a Disney es su capacidad de crear mitos. Sus propuestas han ido mucho más allá de los dibujos con que creció la empresa, ha trascendido fronteras más allá de lo imaginable, y ha creado un imperio próximo a cumplir su primer siglo de trayectoria. Y como broche final está su propio fundador, fallecido en 1966, en torno al que surgió una de las leyendas urbanas más extendidas de nuestros tiempo: la de que su cuerpo estaba crioconservado en espera de nuevos avances tecnológicos para revivirlo. Una forma de hacer eterna la ilusión y la fantasía.

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.