Art Madrid'26 – EMPAPELADAS, DOS ACCIONES DE ART MADRID PARA EL FESTIVAL CULTURA INQUIETA

 

“Empapeladas”, dos acciones de Art Madrid para Festival Cultura Inquieta

 

Colaborar con ellos siempre es un lujo, ya lo comprobamos en la pasada edición de la feria de arte contemporáneo Art Madrid en la que Cultura Inquieta fue nuestro principal media-partner;  y, ahora, Cultura Inquieta nos hace un hueco en su festival para que juguemos e investiguemos con el papel.

 

Lo hacemos con EMPAPELADAS, dos acciones artistico-poéticas y participativas, desarrolladas por dos mujeres artistas y con el papel como protagonista. En EMPAPELADAS podremos formar parte del desarrollo de “Mi kasita de papel”, de Anamusma (Ana Vázquez), un trabajo participativo en crecimiento que reflexiona sobre la tradicional reclusión y auto-reclusión de la mujer en el ámbito doméstico. El proyecto consta de una instalación de camisas de fuerza creadas en la ACCIÓN KORRILLO en la que invitamos a tejerlas a mano con papel higiénico (material aparentemente débil y alusivo al hogar) y en corrillo para luego ponérselas y decidir si se liberan o no de ellas, rompiéndolas como acción catártica. Las Tejedoras de la Acción Korrillo (en crecimiento...) son Maribel Binimelis, Marga Cofiño, Marina Muñiz, Merche Muñoz, Mar Rodríguez…

 

“Empapeladas”, dos acciones de Art Madrid para Festival Cultura Inquieta


También conoceremos la milenaria técnica del MIURA ORI con Pilar Barrios, en la que el cuerpo se utiliza como herramienta, el papel como material y el espacio como escenografía para el sencillo acto de plegar como acción artística y colectiva en la que construiremos piezas de gran formato a través de una delicada coreografía de movimientos.

 

“Empapeladas”, dos acciones de Art Madrid para Festival Cultura Inquieta


EMPAPELADAS se desarrollará el sábado 24 de junio, de 19:00h a 23:00h. en el Espacio Mercado, antiguo Mercado Municipal de Getafe convertido en espacio multiusos vanguardista y perfecto escenario para las propuestas creativas más innovadoras. Las piezas de papel creadas en los talleres permanecerán instaladas allí hasta el final del festival (el 8 de julio).

“Empapeladas”, dos acciones de Art Madrid para Festival Cultura Inquieta

El Festival Cultura Inquieta es un encuentro multidisciplinar que se celebra anualmente en la ciudad de Getafe, hace convivir la música, las artes plásticas, los talleres y exposiciones, la literatura y el arte urbano, convirtiendo cada jornada en una fiesta ecléctica y creativa abierta a todos los públicos. Con cerca de 30.000 visitantes cada año y una de las comunidades online más potentes en la escena de medios de comunicación digitales, Cultura Inquieta es un referente en cuanto a eventos culturales se refiere, siendo, sin duda, el Festival de Festivales. Y dentro de Cultura Inquieta, Art Madrid propone esta jornada dedicada al papel y al arte contemporáneo relacional, con 2 talleres gratuitos y para todos los públicos que son a su vez acciones performativas.

Sobre las artistas:

Anamusma. Alter ego de Ana Vázquez (Madrid 1972). Artista visual especialmente interesada en la interacción entre el cuerpo biológico y el cultural y en la construcción -deconstrucción de la identidad, especialmente la de género. La herencia biológica, la religión el folklore popular, la familia y especialmente la figura de la Madre son temas recurrentes. De formación escultórica y artístico – artesanal sus proyectos están muy ligados al objeto, que en muchas ocasiones se carga de simbología y sentido a través de acciones tanto privadas como participativas con el material utilizado para la configuración de las piezas.

 

Pilar Barrios. Artista multidisciplinar, ilustradora y rigurosa practicante de la autogestión cultural. Estudió Artes plásticas y Literatura en Bogotá (Colombia), lugar en el que aprendió que la realidad está llena de recursos. Viaja a Madrid para hacer un curso de Escenografía, un doctorado en Escultura y un módulo de Ilustración. Poco a poco ha ido construyendo sus rutinas en esta ciudad en la que desarrolla su producción artística. Expone de vez en cuando, acude a conciertos, colecciona imágenes e imparte talleres en los que además de enseñar, aprende de cada uno de sus participantes. Hace talleres de arte con papel (Paper Craft) abordando varias disciplinas del trabajo con este material: creación de pop ups, tótems, iniciación al Miura Ori (Papel plegado), al Kirigami (Papel recordado) y demás posibilidades de la ingeniería de papel.

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


El trabajo de Iyán Castaño (Oviedo, 1996) se inscribe en una genealogía del arte contemporáneo que interroga la tensión entre lo efímero y lo permanente, situando la práctica artística en un umbral donde naturaleza, tiempo y percepción convergen. Su investigación parte de un fenómeno geomorfológico aparentemente menor - las huellas en la arena generadas por la acción mareal- para convertirlo en un dispositivo poético de observación sensible del paisaje. La restricción temporal de la bajamar no actúa únicamente como condicionante técnico, sino como estructura conceptual que organiza el proceso creativo y lo alinea con una ética de atención y presencia radical.

Lejos de entender el paisaje como fondo o escenario, Castaño reconoce en el entorno marítimo un sistema generativo previo a toda intervención humana. El mar, el viento y la luz producen registros autónomos que el artista traduce pictóricamente, desplazando la autoría hacia una relación de escucha y mediación.

El territorio -inicialmente asturiano y progresivamente expandido a otros contextos geográficos- funciona como archivo material y memoria situada. Cada obra deviene índice irrepetible de un lugar y un tiempo concretos, haciendo visible la fragilidad de los ciclos naturales sin caer en una retórica explícita de denuncia. Así, la pintura de Iyán Castaño opera como una pausa activa, un gesto de suspensión que permite experimentar la transformación constante del mundo desde una proximidad sensible y reflexiva.


Aguas abiertas. 14-04-24. Gráfica expandida sobre lienzo. 2024. Detalle.


En tu práctica trabajas bajo la restricción temporal de la bajamar. ¿Cómo condiciona ese límite de tiempo tu proceso creativo?

La bajamar condiciona profundamente mi método de trabajo, pero no funciona solo como un límite temporal, sino como el eje sobre el que se articula todo el proyecto. Existe un proceso previo en el que estudio la meteorología y las posibles variaciones climáticas de un día concreto; en función de eso sé si podré trabajar y con qué materiales.

Una vez en la playa, durante la bajamar, dispongo de un margen muy reducido -a veces de apenas dos horas o incluso menos- en el que tengo que recorrer el espacio buscando registros. Si encuentro alguno, lo intervengo; si no, debo desplazarme a otra playa. Tras la intervención, tengo que retirarla rápidamente antes de que el mar regrese y borre toda esa huella. De alguna manera, estas obras transforman en permanentes las ondas de arena, esas formas, que son esencialmente efímeras.


Donde nace el mar. 15-09-25. Gráfica exandida sobre lienzo. 40 x 60 cm. Playa de Rodiles, Asturias. 2025.


¿De qué modo el entorno meteorológico y marítimo -lo impredecible del mar, el viento, la luz, la marea- se convierte en coautor de tus piezas?

No considero que el entorno sea un coautor en el sentido tradicional, sino más bien el verdadero autor de los registros con los que trabajo. Me interesa entender la naturaleza como una gran creadora: a través de las mareas, las olas, el viento o la luz se generan en la arena formas que están en constante regeneración. Para poder crear mis obras necesito que el mar haya creado las suyas antes.

A partir de ahí, mediante acrílicos, óleos, ceras o sprays, intento trasladar a la obra mis sensaciones y emociones frente al mar en ese momento concreto. Ya sea invierno o verano, esté nublado o haga sol, se trate de una cala pequeña o de una playa extensa, todo ese contexto condiciona el resultado y queda impreso en la obra.


Sand Ripples. 07-04-21. Gráfica expandida sobre lienzo. 189 x 140 cm. Ría de Niembro. Asturias. 2021.


Tu obra está muy vinculada al territorio asturiano - playas, bosques del litoral, la cala de La Cóndia…, ¿qué rol juega en tu trabajo el lugar concreto, la topografía, la identidad local, la memoria geográfica?

El lugar lo es todo en mi proyecto. Asturias fue el punto de partida y el territorio donde se educó mi mirada. Llevo siete años trabajando en esta línea y con el tiempo he comprendido que cada registro es inseparable del sitio y del día concreto en el que se realiza.

A partir de ahí sentí la necesidad de ampliar el mapa y comenzar a trabajar en otros territorios. Hasta ahora he desarrollado obras en Senegal, Ecuador, las islas Galápagos, Indonesia… y en cada caso el resultado es completamente distinto. El mar que baña esas costas, la disposición de las rocas, la morfología de la playa o incluso los animales que la habitan generan huellas únicas, imposibles de reproducir en otro lugar. Esa especificidad del territorio, su topografía y su memoria geográfica, quedan inscritas en cada obra de manera única, inseparable. irrepetible en cualquier otro lugar.


Mangata. 05-11-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 190 x 130 cm. Playa de Sorraos. Llanes. 2025.


¿En qué medida el cambio climático, la subida del nivel del mar, la alteración de los ciclos mareales o la erosión de costas están presentes en tu reflexión (o podrían estar) como trasfondo de tu trabajo?

Mi trabajo no parte de una intención ecológica ni de una denuncia directa. Si existe una reflexión sobre el medio ambiente, surge de manera indirecta, acercando a las personas al paisaje, invitándolas a observar con atención y a generar una relación más empática con el entorno que habitan. Las playas están en constante transformación, pero no busco fijar el paisaje; más bien, intento transmitir la experiencia de estar frente a él. Cada obra es, en este sentido, como un pequeño mar que se puede llevar a casa.


Árbol de la vida. 19-02-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 50 x 70 cm. Playa El Puntal. Asturias. 2025.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

En mi trabajo hay muy poca planificación respecto al resultado final, pero sí existe una planificación previa muy precisa. Antes de ir a la playa, controlo la hora de la bajamar, la altura de las olas, el viento y el clima; en función de eso decido a qué playa acudir. Aun así, al llegar, todavía no sé qué obra voy a realizar. Es allí donde determino qué material usar, qué color aplicar y qué lugar ocupará la intervención. Muchas veces, el entorno no permite trabajar ese día, y el azar se convierte en un elemento imprescindible de estas obras. El error, a su vez, se transforma en una nueva posibilidad si aprendes a trabajar con él.