EN LA CAPTURA DEL MOVIMIENTO: VICTOR VASARELY

Cuando se habla del Op Art uno se pregunta qué diferencia hay con respecto a la geometría plástica o la abstracción basada en las formas. Indagar en el arte óptico supone ir un paso más allá y entender su ubicación dentro de las coordenadas artísticas de mediados del siglo pasado. En este estilo hay, en efecto, color, forma y abstracción, pero su vocación hacia la representación del movimiento lo apartan de la pura plasmación estática y el formalismo absoluto. Las obras de este movimiento pictórico esconden una doble cara que solo el espectador puede descubrir. En efecto, parecen moverse cuando el propio espectador se mueve.

Vasarely en su mesa de trabajo, Annet-sur-Marne, 1964 (detalle) ©Robert Doisneau

Vasarely fue una figura fundamental en la configuración de esta tendencia creativa, que surgió casi como una evolución natural de los movimientos de principios del siglo XX, en una etapa posmodernista obsesionada por la fungibilidad, la representación del movimiento y el impacto de las nuevas técnicas y de la construcción de la imagen en el mundo del cine y la fotografía. Y una de los principales retos de estos creadores era la generación de movimiento partiendo de obras planas. Es aquí cuando los juegos visuales entran en escena y lo hacen apoyándose en la geometría y el color.

Victor Vasarely, "Marsan-2", 1964-1974 (detalle), acrílico sobre lienzo, Vasarely Múzeum, Budapest

En plena década de los 60, el húngaro Vasarely dejó volar su imaginación, alimentada por las tendencias y el ambiente artístico de París, ciudad en la que se estableció desde temprana edad, para albergar esa extraña combinación de líneas y curvas también características de la época en obras de gran impacto visual. Los falsos volúmenes, las esferas en perspectiva aparente, los patrones con pliegues irreales… configuraban un catálogo de imágenes hoy emblemáticas.

Victor Vasarely, "Doupla", 1970-1975, acrílico sobre lienzo, Vasarely Múzeum, Budapest

Si bien el Op Art fue un movimiento efímero, como muchos otros que se sucedieron en el condensado y productivo período de principios de siglo, su legado sigue presente. El inicio puede identificarse con la inauguración de la exposición “Le mouvement” en la galería parisina Denise René, en 1955, un espacio que siempre apostó por las vanguardias del momento. El conjunto de piezas reunidas para la ocasión dieron nombre al movimiento del arte cinético, del que el Op Art se puede considerar integrante. La representación plástica del dinamismo, del cambio, del movimiento, en definitiva, llevó a estos artistas a explorar y expandir las posibilidades de las formas tradicionales tanto en la pintura como en la escultura.

Victor Vasarely, "Gixeh II", 1955-1962 (detalle), Óleo sobre lienzo. Szépmúveszéti Múzeum, Budapest

Vasarely se formó como diseñador gráfico, estudios que han dejado una clara impronta en su obra. Su elección de formas y colores en la cima de su producción artística es siempre limpia y plana. Aunque el interés por indagar en el potencial expresivo del dibujo lineal y de contraste comenzó tiempo atrás, es a partir de mediados de los 50 cuando su estilo se define y consolida, dando lugar a algunas de las obras más paradigmáticas de este movimiento.

El museo Thyssen dedica a este artista la exposición “El nacimiento del Op Art”, que estará abierta hasta el 9 de septiembre. Una oportunidad única de acercarse a este creador y conocer en profundidad su carrera.

 

Compartimos con vosotros nuestra selección personal de exposiciones en Madrid. No están todas las que son, pero sí son todas las que están.

 

“Lujo y luto”, de Estefanía Martín Sáenz, en el Museo ABC de la Ilustración.

Dentro del programa “Conexiones” iniciado hace siete años por el museo en colaboración con la Fundación Santander se propone a un artista invitado el desarrollo de un proyecto creativo inspirado en dos obras que le sirvan de punto de partida. En esta ocasión, las piezas escogidas fueron un bodegón de Juan de Arellano de la colección Banco Santander y una portada de “Blanco y Negro” de Manuel Escudero, perteneciente a la colección del museo. Partiendo de estas dos obras, Estefanía Martín ha elaborado una propuesta que juega con los conceptos que dan título a la exposición. Lujo y luto conviven en composiciones con reminiscencias orientales y obras que representan muy bien el estilo de esta artista, con motivos florales, bordados y telas. Hasta el 30 de septiembre.

“Victor Vasarely. El nacimiento del Op Art”, en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Esta exposición propone un recorrido por la trayectoria de este creador de origen húngaro y afincado en París, desde sus inicios hasta el final de su carrera. Una figura paradigmática a la hora de definir este estilo que, aunque efímero, ha enriquecido los movimientos artísticos posmodernos de la primera mitad del siglo XX. Hasta el 9 de septiembre. Más información aquí

Victor Vasarely, Amir "(Rima)", 1953, Vasarely Múzeum, Budapest

“Eusebio Sempere” en el Museo Centro de Arte Reina Sofía

Esta retrospectiva dedicada a Sempere recoge la carrera de este artista cuya obra presenta conexiones con el arte cinético, un movimiento en plena eclosión en el París de mediados de los 50, época que marcó su despegue como artista reconocido. Desde ese momento, Sempere inicia su proyección internacional, con exposiciones dentro y fuera del país que lo consolidan como un creador de referencia del arte geométrico nacional. Hasta el 17 de septiembre.

Eusebio Sempere, “El reloj”, gouache sobre tabla, 1966.

“En un instante, Marruecos”, en la Casa Árabe

Dentro de la programación de PhotoEspaña 2018, la Casa Árabe organiza esta exposición con obras de nueve fotógrafos marroquíes que retratan la realidad cotidiana de esta país ofreciendo una visión de su sociedad, costumbres y día a día para muchos desconocida. Una invitación a conocer más de cerca a las gentes del país vecino y acercarnos al pulso de su producción contemporánea. Hasta el 23 de septiembre.

M’hamed Kilito. Destinies, 2017 © M’hamed Kilito

“Vistas de Roma”, de Henryk Dąbrowski y la Colección Lázaro, en el Museo Lázaro Galdiano.

Esta exposición plantea un diálogo entre los trabajos de Henryk Dąbrowski sobre la ciudad de Roma, reconocido arquitecto polaco, y las piezas que integran la colección Lázaro Galdiano, quien también era un apasionado de esta ciudad italiana. La exposición se ha organizado en colaboración con el Instituto Polaco de Cultura y la Embajada de Polonia, y ha sido comisariada por Carmen Espinosa, conservadora jefe del museo. Hasta el 9 de septiembre.

“Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos”, Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid.

Aunque resulte duro enfrentarse a este período de nuestra historia reciente convertido en una tragedia de magnitudes impensables, es necesario recordar para no olvidar, para no repetir en el futuro, los errores del pasado. La exposición está organizada por el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau y llega a España en colaboración con la compañía Musealia. Nuestro país es la primera parada de esta macro exposición que pasará a continuación por otras trece ciudades europeas y norteamericanas. Hasta el 7 de octubre.

Pawel Sawicki © Auschwitz-Birkenau State Museum - Musealia