Art Madrid'26 – ENTREVISTA A FERNANDO GÓMEZ DE LA CUESTA, COMISARIO DE ‘ONE PROJECT’

Fernando Gómez de la Cuesta es crítico de arte en ABC Cultural, comisario independiente de exposiciones, investigador y docente. Licenciado en Historia del Arte por la UIB y en Derecho por la UB. Presidente territorial del IAC Baleares y Vocal de la ACCAIB. Forma parte del Ministerio de la Verdad de la publicación Sublime. Ha sido curador residente en el Casal Solleric de Palma con diferentes ciclos de exposiciones (2010-13), director del festival de fotografía PalmaPhoto (2013-15), comisario del proyecto de residencia de artistas CRIdA del Ajuntament de Palma (2011-12), del I Festival de Arte Contemporáneo de Saltillo (Coahuila, México, 2015) y de la Feria de Arte Contemporáneo MARTE de Castellón (2018).

Actualmente tiene en preparación proyectos expositivos para el CGAC de Santiago de Compostela, Cabildo de Lanzarote, Centro Párraga de Murcia y La Regenta de Las Palmas. Ha comisariado múltiples individuales y colectivas en espacios como, entre otros, TEA Tenerife, MUCA Roma de México, Centro Niemeyer de Avilés, Kunst Haus Wien, Fundació Pilar i Joan Miró de Mallorca, Instituto Cervantes de Praga, Es Baluard de Palma, Michael Horbach Stiftung de Colonia, Las Cigarreras de Alicante, Hilvaria Studios de Tilburg, Espai Rambleta de Valencia, MUU Helsinki o CEART Fuenlabrada, con la participación de artistas como Carlos Aires, Ana Laura Aláez, Irene de Andrés, Verónica R. Frías, Jorge García, Martín y Sicilia, Rosell Meseguer, Guillermo Mora, Santiago Morilla, PSJM, Avelino Sala, Amparo Sard, José Luís Serzo, Javier Vallhonrat o Simon Zabell, por citar algunos.

 

¿Cómo has recibido esta propuesta por parte de Art Madrid?

Con mucha ilusión. Para los profesionales que trabajamos desde bases periféricas, en mi caso desde un pueblo de Mallorca llamado Artà, nos resulta muy difícil acceder a las programaciones y a los proyectos que se desarrollan en la capital. Siempre es un placer (y una responsabilidad) tener la oportunidad de comisariar una propuesta en Madrid, mucho más si lo haces para una estructura de prestigio, tan consolidada y organizada, como es la feria internacional de arte contemporáneo Art Madrid.

 

¿Cómo te has planteado el comisariado?

Lo cierto es que desde que recibí la invitación de Alberto Cornejo y su equipo he gozado de absoluta libertad y un apoyo total para desarrollar la idea que tenía en mente. Comisariar una sección de una feria es un tipo de curaduría especial, nunca debes perder de vista dónde, cómo y para qué te estás cuidando de la selección y de los contenidos de una propuesta, y una feria de arte contemporáneo es un contexto que viene marcado por unos límites muy poderosos, uno de ellos es la nómina de galerías que aplican y los artistas que se presentan, otro, que todos tienen como primer objetivo la venta de obra. Partiendo de esas condiciones iniciales, tenía mucho interés en investigar sobre algo que tiene que ver con el mercado como institución legitimadora dentro de los desarrollos profesionales del mundo del arte actual, también sobre las modas, las tendencias, las corrientes y sobre esos artistas resistentes que deciden tomar caminos alejados de ellas. Quería plantear esa dicotomía que ya se daba entre los grandes salones oficiales y aquellos creadores que subvertían el estado de la cuestión desde su participación en los mismos o generando nuevos dispositivos alternativos como los salones independientes o des refusés.

 

¿Cuál crees que es el papel de One Project dentro de Art Madrid?

One Project es un proyecto que me precede y que tiene unas bases fundacionales y un desarrollo amplio en el tiempo. Tanto Carlos Delgado Mayordomo como Nerea Ubieto (los compañeros que han comisariado previamente este programa) han realizado una gran labor. One Project debe servir a la feria para introducir nuevos artistas y nuevas galerías, pero no de cualquier manera, debe cumplir esa función, sin duda, pero debe hacerlo estableciendo un foro de reflexión y de debate, un lugar en el que poner el prisma sobre algún aspecto concreto de la creación contemporánea para poder analizarlo con cierto calado. One Project es una sección que debe tener ese plus de investigación, de calma, de esfuerzo y de rigor, para tratar de dar otro tipo de profundidad y de visibilidad a la obra de los artistas y a los proyectos galerísticos en el seno de una feria de arte.

 

¿Cómo esperas que viva el público el formato empleado en esta idea de debate-conflicto?

El título de la propuesta, “Salvajes. La cage aux fauves”, ya nos pone sobre la pista. Nuestra idea, aparentemente contradictoria, es generar esa fricción partiendo de una peculiar simbiosis en la que hemos recurrido a artistas que transitan la senda de la creación por caminos autónomos, personales y, en ocasiones, en conflicto con lo habitual, con lo recurrente, con la tendencia, con la moda… Artistas que pintan y que esculpen con esfuerzo como una forma de resistencia y que lo hacen en una época epidérmica, superflua y vertiginosa, donde apenas nadie se para a nada. Artistas que crean desde la expresividad, la pulsión o la iconoclastia, desde una perspectiva pasional y vehemente, visceral, desacralizadora o irreverente. Esperamos que el público lo viva con el mismo interés y la misma intensidad con los que nosotros hemos construido este relato. Para ello hemos contado con Virginia Rivas, Roberto López, Julio Anaya Cabanding, Pichiavo, Santiago Palenzuela, Juan Carlos Batista, Andrés Planas, Alona Harpaz y Nicolàs Laìz Placeres, que vienen representados por DDR Art Gallery, Plastic Murs, Kaplan Projects, MA arte contemporáneo y la Agencia de Tránsitos Culturales.

 

¿Qué papel crees que juegan las ferias en el mercado del arte español y cómo encuadrarías a Art Madrid?

Esta y otras ferias cumplen una misión fundamental a la hora de activar el sector, creo en la feria como agente dinamizador y como nódulo de esa red de actividad que se despliega a lo largo del territorio nacional y creo en su importancia para la creación de nuevos coleccionistas. En mi opinión, el coleccionismo, la iniciativa privada en general, es una de las llaves que puede conseguir que un tejido como el nuestro se convierta en un sector económico profesional donde los agentes que lo componemos podamos vivir de nuestro trabajo, impidiendo que siga siendo este circo de juegos malabares donde los participantes nos desenvolvemos en una precariedad casi permanente. Para eso hace falta educación de base, mucha pedagogía y mucha intermediación, debemos hacer que crezca el afecto y la sensibilidad hacia la cultura en general y hacia el arte contemporáneo en particular. Art Madrid emprende esta misión de una forma valiente, con una evolución que se consolida edición tras edición. La permanencia y el crecimiento de sus programas complementarios, donde se encuadra One Project, así lo demuestra.

 

¿Y cuál crees que es el lugar del arte contemporáneo español dentro del paradigma artístico internacional?

Desgraciadamente muy lejos de donde la calidad de los agentes que lo componen debería situarlo. Padecemos un problema de base que afecta a las estructuras básicas y que actúa como un lastre que es muy difícil de superar. En muchos casos seguimos sin cobrar honorarios dignos por nuestro trabajo, sin que se respeten nuestros derechos elementales, nuestras creaciones y autoría, desde esa situación tan preliminar es difícil proyectar una carrera profesional internacional, además, el mercado y la inversión privada son muy restringidos. Lo institucional público que, como ocurre en otros contextos, debería ser nuestro apoyo fundamental, sigue marcado por la injerencia política, en España hay una excesiva dependencia de lo público en lo que se refiere, sobre todo, al arte contemporáneo y eso nos hace tener unos interlocutores de carácter político que desconocen completamente a qué nos dedicamos. Esa gente administra los espacios y los presupuestos que nosotros usamos desde la precariedad pero, en realidad, tienen unas motivaciones muy alejadas de las nuestras. La creación contemporánea se mueve en plazos e intereses muy diferentes a los del ritmo político, nosotros necesitamos planes a largo plazo y criterios profesionales para decidirlos y desarrollarlos, mientras que la clase dirigente, lo que desea, es controlar los contenidos de las instituciones culturales para que se conviertan en voceras de la ideología del partido en el poder, a la vez que nosotros, los bufones de palacio, les dotamos de “oferta cultural controlada”: nos ven como programadores necesarios (y necesitados) que pasamos por (casi) todos los aros por culpa de esa situación de penuria. Una situación impuesta por los gobernantes que consigue desunirnos como tejido, haciendo que aceptemos trabajos que no cumplen con una deontología que, en redes sociales y otros foros, todos defendemos (pero que no siempre aplicamos).

 

Sabemos que el sector cultural mantiene su precariedad casi inherente a pesar de que estamos viviendo un período de eclosión artística extraordinario. Los artistas se reinventan y se esfuerzan para seguir creando ¿Crees que también ha habido una evolución en la percepción del público a la hora de acercarse al arte contemporáneo? ¿Qué pueden hacer las ferias de arte en este acercamiento al público general?

Los procesos en la creación contemporánea siempre tienen que ver con la sociedad que los acoge y los cambios que ésta experimenta. El público (pero también los artistas) a la vez que tienen acceso a más medios e información, aparecen desbordados por ese mismo exceso. Todos tenemos un defecto de concentración, nos cuesta más aplicar atención, tiempo, esfuerzo, profundidad, sobre todo cuando nuestro rol es el de público. Como hemos comentado anteriormente sólo hay una solución, una respuesta que, de tanto decirla, la estamos volviendo inocua, vacía de contenido: necesitamos educación, establecer pedagogías e intermediaciones que generen una masa crítica y culta, que nos haga evolucionar hacia una población interesada por la creación actual.

 

La labor de un comisario es fundamentalmente la de generar discurso y contenido en torno a la creación para plantear cuestiones abiertas a la sociedad. Muchos artistas contemporáneos han reorientado sus líneas de trabajo hacia proyectos más reflexivos donde el discurso tiene una carga prioritaria en la obra. ¿Cómo se canaliza esta tensión entre la pulsión reflexiva de la creación contemporánea y la acuciante falta de tiempo y la sobreinformación que vive el individuo en la sociedad de nuestro tiempo?

Esa situación puede ser un estímulo, los artistas son intelectuales sensibles a todo aquello que les rodea. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, esta falta de tiempo, básicamente fruto de nuestra precariedad profesional, y esa sobreinformación, termina siendo más un problema que un medio o una motivación. Son muchas las carreras artísticas que quedan sepultadas bajo esta precariedad de la desmesura.

 

¿Cuál consideras que son las líneas comunes que están desarrollando los jóvenes artistas en proceso de crecimiento?

Lo cierto es que hay múltiples líneas de investigación diferenciadas, muchas de ellas muy estimulantes. Al hilo de las últimas preguntas de nuestra conversación, decirte que a mí me interesa, entre otros temas, esos artistas que se están refiriendo a su propio trabajo, al propio desempeño profesional del creador, a su situación económica, social y laboral, a la consideración que se tiene de ellos mismos y de su obra. Una autorreferencia que se está convirtiendo en una expresión muy certera, trágica, irónica, de la situación de la cultura en general y de las artes visuales en particular. Sobre ello estoy preparando un proyecto titulado “Los trabajos estériles” que se presentará el próximo año en La Regenta de Las Palmas de Gran Canaria con la participación de artistas como Verónica Ruth Frías, Cristina Garrido, Cyro García, Núria Güell, Nauzet Mayor, Adrián Martínez, Eugenio Merino, Rosell Meseguer, PSJM, Avelino Sala, Amparo Sard, Pelayo Varela y Marcelo Viquez.

 


LECTURAS: RECORRIDOS COMISARIADOS POR ART MADRID'26


Lecturas: Recorridos comisariados por Art Madrid'26 es una iniciativa de mediación cultural diseñada para acercar al público a las propuestas expositivas que presentan las galerías participantes en la edición. Su objetivo es transformar la experiencia de la feria en una oportunidad para reflexionar sobre el trabajo de los artistas que se presentan en la edición, analizar a través de sus obras las problemáticas actuales y despertar nuevas miradas en la sociedad, fomentando así una comprensión crítica y contextualizada del arte contemporáneo como instrumento de diálogo cultural y social.

En esta edición, las historiadoras del arte y divulgadoras culturales Zuriñe Lafón y Marisol Salanova abordarán, desde enfoques complementarios, diversas perspectivas sobre la creación contemporánea y su impacto en el contexto social actual.

Cada recorrido temático estará articulado en torno a una cuidada selección de diez obras, acompañadas de un sólido discurso curatorial orientado a profundizar en su análisis, contexto y significación. Más allá de la contemplación estética, estas visitas guiadas promoverán una comprensión crítica del arte contemporáneo, facilitando el diálogo directo entre el público y las comisarias, y favoreciendo una experiencia participativa y enriquecedora.

Con esta tercera edición, Lecturas: Recorridos Comisariados X Art Madrid consolida el compromiso de Art Madrid con la mediación cultural y la divulgación del arte contemporáneo, ofreciendo una propuesta inmersiva que amplía los canales de interpretación y fomenta la incorporación de nuevos públicos al panorama artístico actual.


CONSTRUCCIONES DE LO VISIBLE. RECORRIDO COMISARIADO POR ZURIÑE LAFÓN

Construcciones de lo visible plantea un recorrido que atraviesa esta idea: toda imagen es una forma de organizar lo visible. Lejos de entender la abstracción como alejamiento del mundo y la figuración como fidelidad a lo real, este itinerario plantea ambas como estrategias perceptivas. No se trata de estilos enfrentados, sino de modos distintos de ordenar la experiencia. Cada artista despliega una estrategia propia que afecta a nuestra manera de mirar. A través del encuadre, del color, de la repetición, de la geometría o de la fragmentación, las obras no solo muestran algo, sino que nos sitúan ante una determinada forma de relación con lo visible. No se limitan a representar el mundo: construyen una experiencia a partir de él.

Al recorrer la selección, el espectador atraviesa diferentes intensidades de mediación. Algunas piezas parten de imágenes reconocibles —cuerpos, espacios, escenas— que parecen ofrecernos una relación directa con lo real. Sin embargo, a medida que la mirada se detiene, se hace evidente que esa familiaridad está cuidadosamente articulada. El ritmo de las formas, la distribución del color, la organización del espacio o la repetición de ciertos elementos revelan que incluso la imagen más aparentemente transparente está sostenida por una estructura.

Otras obras, en cambio, reducen o transforman la referencia figurativa hasta casi disolverla. Allí donde parece desaparecer el mundo reconocible, emerge con fuerza la dimensión constructiva de la imagen. La geometría, el gesto o la vibración cromática no operan como evasión de la realidad, sino como formas intensificadas de la propia apariencia del mundo. La abstracción deja de percibirse como distancia y se manifiesta como una manera distinta de sostener la realidad, de hacerlo aparecer bajo otras condiciones.

El recorrido adopta una estructura circular: comienza y concluye en la misma obra. Este gesto no busca reiteración, sino transformación. Tras atravesar distintas obras, distintas configuraciones de lo visible —desde lo reconocible hasta lo aparentemente abstracto— la imagen inicial ya no puede leerse como representación fiel de la realidad. Se revela como una construcción más dentro de un campo amplio de posibilidades perceptivas. Pero lo que cambia no es la obra, sino nuestra posición ante ella. Mirar deja de ser un acto pasivo y se convierte en una práctica activa, en un ejercicio de relación.

Como sugiere Andrea Soto Calderón, las imágenes no se limitan a reflejar el mundo: lo hacen aparecer. Desde esta perspectiva, la feria puede entenderse como una microcartografía de modos de ver, un espacio donde cada obra propone una forma singular de experiencia perceptiva. Lo visible no es un dato estable ni una superficie neutral, sino un proceso en constante elaboración que se actualiza en el encuentro entre obra y espectador.

“Construcciones de lo visible” no propone una clasificación cerrada, sino una invitación: detenerse, sospechar de las apariencias y, al mismo tiempo, dejarse afectar por la potencia creativa de las formas. En el tránsito entre figuración y abstracción descubrimos que toda imagen es una operación, una forma de ordenar la experiencia. El recorrido invita a asumir esa responsabilidad perceptiva y a reconocer que lo real no está simplemente ahí: se construye en cada acto de creación.


SELECCIÓN DE GALERÍAS Y ARTISTAS

Ana Cardoso — Galeria São Mamede. Antonio Barahona — Galería María Aguilar. Leticia Feduchi — Galería Sigüenza. Joost Vandebrug — Kant Gallery. Beatriz Castela —Galería Beatriz Pereira. Fernando Mikelarena— Kur Art Gallery. Camil Giralt — Pigment Gallery. Virginia Rivas — Galería Beatriz Pereira. Miguel Piñeiro — Moret Art. Maria Svarbova — Galería BAT alberto cornejo.


SOBRE ZURIÑE LAFÓN

Zuriñe Lafón. Cortesía de la comisaria.

Zuriñe Lafón (1987) es Doctora en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra con la tesis Francisco Calvo Serraller, crítico de arte. Desde 2015 se dedica a la investigación y a la docencia sobre Cultura Visual en asignaturas como Cultura Visual, Fotoperiodismo, Diseño Periodístico, Textos fundamentales sobre Fotografía, Edición de Medios Digitales o Moda y Movimientos Artísticos. Ha impartido clases en la Universidad de Navarra, Universitat Internacional de Catalunya, UNIR y Universidad de Montevideo. Ha trabajado en áreas culturales de otras empresas e instituciones como El Correo Bilbao o el Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid.

Comparte divulgación sobre imágenes contemporáneas desde su proyecto Atelier de imágenes, un espacio dedicado a pensar la pintura, la fotografía y el cine. Actualmente, está inmersa en la escritura del libro Deshabitar el encuadre, una investigación sobre la ontología de la fotografía a través de algunos archivos fotográficos de mujeres en España.


“EL PREDOMINIO DE LA ESTÉTICA BRILLANTE”. RECORRIDO COMISARIADO POR MARISOL SALANOVA

Bajo el lema “El predominio de la estética brillante”, obras que entienden el brillo no como superficialidad, más bien como estrategia visual, como seducción contemporánea, síntoma de una época que necesita impacto, color, pulido y tal vez a veces ciertos excesos para pensar(se). Esta propuesta en la que conviven obras de distinto formato, técnicas y realizadas por artistas de varias generaciones, abre un debate para comprender mejor nuestro presente estético y en el que el público va a ser invitado a participar.

Marisol Salanova plantea la estética brillante como una tensión, no como una solución cerrada. Por ejemplo, en las obras de Urdiales y Celada, el brillo aparece como conflicto interno del lenguaje pictórico; en Monge y Okuda, tan dispares, como espectacularización directa del espacio y del imaginario urbano; en Juncal, Rivas y Alpuente, como equilibrio frágil entre materia y percepción; y en Palito Dominguín, como afirmación iconográfica y simbólica, casi performativa. A la curadora y crítica le parece especialmente interesante de este conjunto que la estética brillante no se percibe unificada, sino fragmentada. A veces irónica, a veces ornamental, a veces casi violenta; en otras, dulcificada o simbólica. No es un brillo inocente: es un brillo que seduce, impone, distrae y ordena la mirada, como hace hoy el propio ecosistema visual en el que vivimos.


SELECCIÓN DE ARTISTAS Y GALERÍAS:

Eduardo Urdiales — Inéditad Gallery. Arol — Est_ArtSpace. Perrilla — Est_ArtSpace. Ángel Celada — Galería BAT alberto cornejo. Antonio Ovejero — CLC Arte. Alejandro Monge — 3 Punts Galería. Okuda San Miguel — 3 Punts Galería. Steen Ipsen — Kant Gallery. Marina Puche — Galería Alba Cabrera. Marcos Juncal— Galería La Mercería. Gemma Alpuente — LAVIO. Palito Dominguín — DDR Art Gallery.


SOBRE MARISOL SALANOVA


Marisol Salanova. Foto de Bertha Delgado.


Marisol Salanova es crítica de arte, comisaria de exposiciones y directora de la plataforma Arteinformado. Colaboradora habitual de ABC y Cadena Ser. Se licenció en Filosofía y obtuvo un máster en producción artística. Ha sido docente y ha publicado ensayos como “La crítica de arte en la actualidad” (Akal, 2024).







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