Art Madrid'26 – ENTREVISTA A LINO LAGO, ARTISTA CRÍTICO E IRÓNICO CON UN INNEGABLE DOMINIO TÉCNICO

“Todo lo que sea reducir el arte a un discurso subjetivo, subconsciente y espiritual, es un camelo absoluto que desprestigia el mundo del arte”.

Lino Lago busca la inspiración en la vida cotidiana para crear una pintura con una gran carga conceptual. En su serie más reciente titulada Fake Abstract, que expondrá en Art Madrid con la galería Moret Art, juega con los elementos característicos de la pintura abstracta: línea y color, de tal manera que bajo una pintura de colores planos se adivinan, a través de líneas, célebres retratos clásicos.

Su trabajo ha sido expuesto en destacados espacios de renombre nacionales e internacionales como el Flint Institute de Michigan o la destacada George Adams Gallery de Nueva York y ha participado en importantes ferias como Arco, Art Miami o Art Fair “SH Contemporary 09″ de Shangai.

 

Moret Art trae de nuevo tu obra a la feria. ¿Cómo sientes que encaja tu trabajo en Art Madrid?

Hoy las obras de arte reflejan el individualismo de sus autores, las obras de arte son móviles, viajan y encajan en cualquier lugar. Sobra decir que este individualismo es un rasgo generalizado. Existe otro arte más académico que es el arte institucionalizado, menos libre. El arte de las instituciones y museos estatales es el único que se encuentra con una normatividad seria a la hora de “encajar” en tales instituciones. Hablamos en este caso normalmente de arte propagandístico. Las ferias de arte son generalmente el sitio perfecto para encontrar un arte libre (si es que esto fuese posible o tuviera sentido en alguna medida o si entendemos el arte como un fenómeno social basado en la libertad).

 

En tu obra podemos apreciar el cuestionamiento sobre la mirada como concepto de abstracción. ¿Cómo crees que se mira el arte contemporáneo hoy día?

Hay una corriente social que mira al arte con bastante crítica y escepticismo. Yo creo que esto es muy sano y tiene un fundamento que no se quiere analizar en profundidad. Si lo comparamos con otros ámbitos entenderíamos por qué. Por ejemplo en el deporte vemos claramente una “justicia” más natural. Gana quien es objetivamente el más rápido, el más fuerte. El talento en el mundo del deporte es algo evidente y quizá por eso mismo el deporte es algo muy despreciado por el mundo del arte. Creo que cualquiera puede sacar sus conclusiones. Por supuesto que el arte es (en teoría) un fenómeno intelectual, lo que no significa que el arte convierta en inteligente a todo aquel que lo toca, como no convierte en Maradona a todo él que toca una pelota. Como fenómeno intelectual es imposible que el arte carezca de grandes dosis de argumentaciones tramposas, falsos juicios, sofismas...charlatanería.

 

Tu trabajo ha sido reconocido a nivel internacional de manera reiterada. ¿Crees que la legitimación artística es un espacio dinámico?

Más que dinámico. Los resultados que necesita un artista son el fruto de la relación del artista y su obra con la sociedad. Esto es algo que no se aprende en ninguna universidad.

 

¿En qué te sientes comprometido como artista?

Con la libertad. Esta es una palabra casi excluida de toda la parafernalia del arte actual. Soy muy crítico con el arte institucionalizado que no es más que una Academia. Yo en mis obras introduzco la academia decimonónica como una forma irónica de apuntar a este problema: creo que la educación y la filosofía posmoderna ha sido y es un fraude que ha reducido la capacidad intelectual de las humanidades.

 

La crítica a través de la ironía sobre un gran dominio técnico es tu sello de indentidad. Aunque tienes una obra diversa, ¿sientes una identificación unitaria en el conjunto de obras? ¿Crees que eso se genera de manera consciente o es una proliferación artística natural?

En mi caso es consciente. Además es un proceso de mucho trabajo. Hablar de naturalidad y sobre todo hablar de inconsciencia en el arte es una aberración. Todo lo que sea reducir el arte a un discurso subjetivo, subconsciente y espiritual, es un camelo absoluto que desprestigia el mundo del arte.

 

¿Crees que la originalidad artística es cada vez más difícil de encontrar? ¿Es ahí donde reside el valor de una obra?

Creo que sí. Aunque lógicamente lo difícil aquí es decidir qué es ser original. En tiempos donde la hegemonía cultural está en manos de lo anecdótico pasajero, el vacío, el todo vale... Quizá lo original sea otra cosa, ¿no?

 

La galería Moret Art presentará en Art Madrid la obra reciente de los artistas: Daniel Sueiras, Xurxo Gómez-Chao, Miguel Piñeiro, Pilar Diez

 

 

El arte contemporáneo ha dejado de ser un territorio exclusivo de élites para convertirse en un espacio cada vez más democrático y accesible. En el contexto de ferias como Art Madrid, que este año reúne a más de 200 artistas de cinco continentes, emerge una nueva generación de coleccionistas que desafía los códigos tradicionales del mercado del arte. Pero ¿cómo dar el salto de admirador a coleccionista? ¿Qué necesitas saber antes de adquirir tu primera obra?

La imagen del coleccionista de arte ha estado históricamente asociada a grandes fortunas, subastas millonarias y obras maestras inaccesibles. Sin embargo, esta percepción está cambiando radicalmente. El mercado del arte contemporáneo ofrece hoy una diversidad de propuestas que se adaptan a prácticamente cualquier presupuesto, desde obras de artistas emergentes hasta ediciones limitadas de creadores consagrados.



En Art Madrid, por ejemplo, conviven galerías que presentan desde jóvenes talentos hasta artistas con trayectorias consolidadas. Esta diversidad permite que un primer comprador pueda encontrar obras que le resulten de interés sin necesidad de disponer de un capital ilimitado. Lo importante no es cuánto inviertes, sino por qué lo haces y cómo esa obra dialoga con tu vida, tu espacio y tus inquietudes.

La experiencia en el ámbito del arte demuestra que una colección no se define únicamente por el valor monetario de las obras que la componen, sino por la coherencia y la fuerza del discurso que éstas construyen en conjunto. Entenderlo así libera al coleccionista que comienza de la presión por acertar desde una lógica de inversión, y lo invita a guiarse por su propio criterio estético y por la conexión emocional que establece con las piezas.



CÓMO EMPEZAR UNA COLECCIÓN

Define tu orientación: pasión versus inversión

Antes de adquirir tu primera obra, es fundamental preguntarte qué buscas en el coleccionismo. Existen dos aproximaciones principales que, aunque pueden coexistir, marcan caminos diferentes: El coleccionismo por pasión, consideramos que es aquel que se guía por la conexión emocional, el placer estético y el deseo de vivir rodeado de obras que te interpelen. Este enfoque es más intuitivo, personal y, paradójicamente, suele resultar también más acertado en términos económicos a largo plazo, porque responde a convicciones genuinas.

El coleccionismo como inversión por su parte, entendemos que requiere un conocimiento más técnico del mercado, seguimiento de tendencias, comprensión de la trayectoria de artistas y galerías, y una visión estratégica. Aunque el arte ha demostrado ser una inversión alternativa interesante, especialmente en contextos de incertidumbre económica, requiere paciencia y tolerancia al riesgo.

La mayoría de coleccionistas exitosos combinan ambas dimensiones. Compran lo que les emociona, pero también desarrollan un ojo crítico para identificar propuestas con potencial de revalorización. Lo importante es no dejarse llevar únicamente por el oportunismo del mercado, porque el arte que no te conmueve, difícilmente mantendrá tu interés cuando las tendencias cambien.



EDÚCATE ANTES DE COMPRAR

El conocimiento es tu mejor herramienta. Antes de adquirir obras, dedica tiempo a:

Visitar exposiciones regularmente: No solo en galerías comerciales, sino también en museos, espacios independientes y centros de arte. Esto te ayudará a desarrollar tu propio criterio estético y a entender qué propuestas te resuenan realmente.

Investigar a los artistas: Investiga sobre su trayectoria, sus influencias, su proceso creativo. En la era digital, la mayoría de artistas tienen presencia en redes sociales donde comparten su trabajo diario, bocetos y reflexiones. Esta transparencia facilita una conexión más profunda con su práctica.

Conocer el mercado: Observa los precios en diferentes galerías, entiende qué factores influyen en esa valoración, entre ellos los más comunes suelen ser: la trayectoria del artista, la técnica y dimensiones de la obra; si la pieza que te interesa es una edición limitada o si es una pieza única, etc … y familiarízate con el funcionamiento de galerías y ferias de arte.

Conversar con galeristas: Los galeristas son tus aliados fundamentales. Su trabajo no consiste solo en vender, también en educar, conectar y construir relaciones duraderas. Un buen galerista te orientará hacia obras que se ajusten a tus intereses y te acompañará en el desarrollo de tu colección.



EVALUANDO UNA OBRA: MÁS ALLÁ DEL "ME GUSTA"

Cuando una obra captura tu atención, es importante ir más allá de la primera impresión y hacerte algunas preguntas clave:

Coherencia en la trayectoria del artista

¿Esta obra forma parte de una investigación sostenida o es un experimento aislado? Los artistas con propuestas coherentes en el tiempo suelen tener mayor proyección. Observa si hay una evolución lógica en su trabajo, si participan en exposiciones, certámenes, si reciben reconocimientos o becas, si están representados por galerías...

Esto no significa que debas rechazar el trabajo de artistas muy jóvenes o en fases experimentales. De hecho, algunos de los mayores aciertos del coleccionismo provienen de apostar tempranamente por talentos emergentes. Pero sí conviene que esa apuesta esté fundamentada en una intuición informada, no en la mera novedad.

Calidad técnica y conceptual

El arte contemporáneo ha expandido enormemente las fronteras de lo que consideramos "técnica", incorporando desde la instalación hasta el arte digital. Sin embargo, cada disciplina tiene sus propios estándares de excelencia. Una pintura debe demostrar dominio del color, la composición y la materia; una escultura, comprensión del espacio y los materiales; una fotografía, control de la luz y el encuadre; una obra conceptual, rigor en el desarrollo de la idea.

Más allá de la técnica, pregúntate: ¿qué está diciendo esta obra? ¿Aporta una mirada original sobre algo que me interesa? ¿Hay profundidad conceptual o es puramente decorativa? No hay respuestas absolutamente correctas a estas preguntas, pero plantearlas te ayudará a tomar decisiones más conscientes.

Adecuación al espacio

Una consideración práctica pero fundamental: ¿dónde vivirá esta obra? El arte necesita espacio para respirar, luz adecuada, un contexto que lo potencie. Una obra monumental puede resultar asfixiante en un apartamento pequeño, mientras que una pieza intimista puede perderse en un espacio amplio. Muchas galerías ofrecen servicios de visualización virtual o incluso préstamos temporales para que puedas probar la obra en tu espacio antes de comprometerte.



Aspectos prácticos del coleccionismo

Cuando adquieres una obra, debes recibir:

Certificado de autenticidad: Documento firmado por el artista y/o la galería que acredita la autoría de la pieza, sus dimensiones, técnica, año de creación y, en caso de ediciones, el número dentro de la tirada.

Factura: Además de ser obligatoria legalmente, es fundamental para acreditar la propiedad de la obra y su valor de adquisición, especialmente relevante para seguros y, eventualmente, reventa.

Información sobre conservación: Cada técnica y material requiere cuidados específicos. Pregunta cómo debe conservarse la obra respecto a condiciones de luz, humedad, temperatura y si necesita mantenimiento periódico.

Aunque tu colección esté comenzando, es recomendable contratar un seguro específico para obras de arte. La mayoría de seguros de hogar no cubren adecuadamente este tipo de bienes. Existen pólizas especializadas que protegen contra robo, daños accidentales, incendio y otros siniestros, con primas razonables para colecciones modestas.

Además del seguro, considera aspectos básicos de conservación: Evita colgar obras en zonas de humedad excesiva, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura. Para obras en papel - fotografías, grabados, dibujos-, el enmarcado con cristal anti-UV y paspartú libre de ácido es fundamental.



Asesoramiento legal y fiscal

En España, las obras de arte tienen un tratamiento fiscal específico. El IVA aplicable es del 21%, aunque existen exenciones para determinados casos. Si tu colección crece y decides eventualmente vender piezas, deberás considerar las implicaciones fiscales de las plusvalías. Para colecciones de mayor envergadura, puede ser útil consultar con asesores especializados en patrimonio artístico, que pueden orientarte sobre beneficios fiscales como por ejemplo las donaciones a museos, comodatos, cesión y estructuras de protección del patrimonio.



Construyendo relaciones en el ecosistema del arte

El coleccionismo no es una actividad solitaria, sino profundamente social. Te compartimos algunos consejos para integrarte en el ecosistema del arte contemporánei:

Asiste a inauguraciones y eventos: Las aperturas de exposición son oportunidades para conocer a artistas, otros coleccionistas, críticos y comisarios. No tengas miedo de hacer preguntas o expresar tu interés genuino.

Únete a asociaciones de coleccionistas: Muchas ciudades cuentan con grupos organizados que realizan visitas a estudios, charlas con expertos y viajes a ferias internacionales. Estos espacios facilitan el aprendizaje y la construcción de redes.

Sé fiel a tus galerías: Si una galería te ha asesorado bien y te sientes cómodo con su línea de trabajo, mantén la relación a largo plazo. Los galeristas tienden a reservar las mejores piezas u oportunidades para sus coleccionistas habituales.



El valor más allá del precio

Finalmente, es importante recordar que el verdadero valor del coleccionismo trasciende lo económico. Vivir con arte transforma los espacios cotidianos en lugares de reflexión y belleza. Una obra en tu pared es un recordatorio diario de una emoción, una idea, una visión del mundo que en algún momento te conmovió lo suficiente como para querer convivir con ella.

El coleccionismo también es una forma de participar activamente en el ecosistema cultural. Cuando compras la obra de un artista emergente, estás contribuyendo a que pueda seguir creando. Cuando apoyas a una galería independiente, estás ayudando a sostener espacios de experimentación. Cuando prestas tus obras para una exposición o las donas eventualmente a una institución pública, estás contribuyendo al patrimonio colectivo.



En ferias como Art Madrid, donde conviven propuestas de diferentes generaciones, geografías y lenguajes artísticos, tienes la oportunidad de explorar, comparar y descubrir. No hay prisa. El coleccionismo es un viaje de largo recorrido donde cada adquisición es un capítulo de una historia personal que estás construyendo. La clave está en comenzar con curiosidad, humildad y la certeza de que el arte, más que un lujo, se convierte en una necesidad activa, capaz de incidir de manera real y duradera en la forma en que vivimos y nos relacionamos.