Art Madrid'23 – ENTREVISTA CON EL ESCULTOR CUBANO GABRIEL RAÚL CISNEROS

Gabriel Raúl Cisneros

El joven escultor Gabriel Raúl Cisneros (1990, Las Tunas, Cuba), vive y trabaja en La Habana. El artista es discípulo del también escultor cubano José Villa Soberón desde hace más de un lustro, con quien ha realizado un número considerable de esculturas conmemorativas. Ha participado en disímiles exposiciones colectivas y personales, en Cuba y el extranjero. Su obra forma parte de colecciones en Panamá, México, Estados Unidos y Líbano. Obtuvo el Segundo Premio en Post-it 6, concurso de arte cubano para artistas emergentes.

Las esculturas de Cisneros desde su morfología intentan poner a prueba la naturaleza de la realidad, se nos muestran de forma inesperada y nos colocan en medio de una retorcida partida mental, que inevitablemente atrapa nuestra atención y nuestra empatía. “Creo que entre la percepción y la reflexión es donde encuentra su lugar estas obras, está ahí para decirnos algo sobre nuestra mirada, sobre la manera en la que esperamos que se nos muestre la realidad.”

La serie que el artista presenta en Art Madrid lleva por título “El ocio y la embestida”. En esta serie, el pedestal tiene como misión no solo elevar la obra del suelo y subrayar su carácter erecto, sino también expresar la idea de que la obra es un volumen pesado, sólido y macizo, capaz de sobrevivir al paso del tiempo. Pero el pedestal es también el altar sobre el que se glosan las hazañas de los héroes o se recuerdan los hechos que originaron la elevación: en esta ara se venera la memoria colectiva de los ciudadanos. Pero corren tiempos marcados por el fin de los mitos que generaron estas obras, y la pérdida del pedestal de la escultura contemporánea refleja la ausencia de la voluntad conmemorativa que caracteriza a la escultura tradicional.


Entrevista:


Háblanos sobre tu proceso creativo

Por lo general, el material que utilizo en mis obras es resina de poliéster, es un material que me interesa mucho porque es muy versátil, ofrece muchas posibilidades y se adecúa perfectamente a mi proceso de trabajo. Es un proceso de trabajo que por lo general se inicia con una idea. Uno va caminando por la calle y se le van ocurriendo cosas que más tarde se van madurando en el interior, sobre la mesa de trabajo.

Mis esculturas llevan un trabajo previo de dibujo. Una vez tengo la idea de la obra, hago un trabajo con un modelo, para visualizar mejor la postura, y auxiliarme en la fotografía a la hora de construir la pieza, de ahí pasamos al trabajo de taller donde se comienza con un armazón de metal que va a soportar el material sobre el que se modela la obra, y es la parte creativa del proceso, ahí es donde la escultura toma su forma y adquiere todos los detalles, es ahí cuando le doy la forma final. Luego se involucran varios técnicos que hacen moldes de yeso de la pieza y se lamina la resina, se rompe el molde y sale la figura en resina, que se retoca y ya luego pasamos al montaje y emplazamiento.

¿En qué estás trabajando actualmente?

Actualmente me encuentro trabajando en una serie de esculturas que toman como referencia la escultura conmemorativa de finales del siglo XIX e inicios del XX. Lo que estoy haciendo es tomar la escultura como objeto y descontextualizando, es decir, sacándolo de su emplazamiento habitual, el parque, el pedestal, el entorno citadino y llevándolo a la galería.

Me interesa como la escultura, este tipo específico de escultura, se carga de un contenido distinto, al contenido primigenio, al interior del espacio galerístico donde por supuesto cambiándole la postura, la situación se resignifica. Me gusta mucho la manera en la que el espacio donde se emplaza la escultura condiciona el objeto, la escultura en el pedestal, en el parque, tiene un significado y un carácter distinto, al que puede tener ese mismo objeto al interior de la galería en otra situación diferente a la que normalmente nos lo encontramos. Me interesa mucho como la mirada del espectador en torno a un mismo objeto puede cambiar dependiendo del espacio que lo rodea.


Participas por primera vez en la feria, ¿Qué esperas de Art Madrid?

La posibilidad de participar en Art Madrid es para mi una puerta que se abre al público europeo. Es mi primera vez participando en la feria, la primera vez que mis obras van a estar en España y en Europa. Por supuesto es algo que me entusiasma, ver cómo funcionan las piezas en un contexto ajeno al contexto nacional cubano.

Gabriel Raúl Cisneros

Ocio, 2021

Resina

15 x 15cm

Sueles trabajar con escultura en mediano o gran formato. ¿Es posible que con estos formatos consigas una conexión más real y cercana con el espectador?

Por lo general trabajo esculturas de mediano y gran formato, pero en esta ocasión, me interesa específicamente la escultura de pequeño formato, en este caso maquetas de obras que posteriormente realizaré a una mayor escala. Por el hecho de que en este formato, puedo ensayar la situación en la que quiero colocar al objeto escultórico. Como es un formato más pequeño me permite, sin arriesgar demasiado, visibilizar todas las posibilidades que me brinda ese objeto, y colocándolo en diferentes situaciones y posiciones van desprendiéndose significados.

Gabriel Raúl Cisneros participa por primera vez en Art Madrid con la galería Collage Habana, junto a los artistas Frank González, Luis Enrique Camejo y Yohy Suárez.





PEDRO PEÑA GIL

CONVERSACIONES INFINITAS CON ALFONSO DE LA TORRE

La obra de Pedro Peña Gil(Jaén, 1978) se encuentra con frecuencia con la historia del arte o, más bien, frente a la historia de las imágenes artísticas, Al cabo, dicho acontecer ha sido un continuo relato preguntando sobre la representación, la construcción de la imagen (las apariencias), deviniendo a su vez el propio relato la canónica historia del arte, esa “inmóvil a grandes pasos”, como decía Valéry del ”Aquiles” de Zenon. No siendo exactamente una narración de la claridad revelada sino, más bien, un encuentro sobresaltado de las imágenes con la pintura como quien decide emprender un viaje a la búsqueda del conocimiento. Encontrado con el museo, la escultura pública o el gran monumento, Peña señala cómo “cada obra recuerda y celebra la actitud de aquellos hombres que revolucionaron la forma de ver el mundo para siempre y cómo sus obras se han estabilizado en lugares dónde la luz de nuevo adquiere un simbolismo extraordinario. Ellos tomaron como meta buscar la luz, la misma luz que nos hechiza y revela el mundo bañándolo de colores ante nuestros ojos (…) homenajear la disposición que realmente nos mueve y da sentido a la existencia, la capacidad de asombro que seguirá llenando nuestra experiencia de luz y color”. En ese aspecto de derramar coloridos translúcidos sobre las imágenes, algunas de sus creaciones me han recordado el frottage de Max Ernst, las decalcomanías de Domínguez o las maculaturas de Tharrats. Tal da, pues se trata de una frecuente reinvención de preguntas que así, ad infinitun, en tal tensión, parecen crear propuestas de nuevos significados. ¿No es sabido, desde Warburg que referir ahora las imágenes es mencionar sus transformaciones, ímpetus, desplazamientos, experimentaciones?

SOLVE ET COAGULA

Hay algo en tus creaciones de cristalización de lo fluyente, aquello alquímico, ya sabes, disuelve y coagula. Tal sugiriendo un viaje entre luz y oscuridad a través de imágenes rituales de la historia del arte, quedamos asaltados por un fulgor frágil en su aire destellante. Poético encuentro de la fotografía y la pintura en una suerte de vindicación silenciosa de la superficie de las imágenes, al cabo, indiferencia de géneros: todo es pintura. Hay un aire de agitación, luz veloz y movimiento. Lo resultante una imagen que pareciere desbordada por una especie de numen luminoso. La mediación se consuma.

¿Podrías referirnos los procesos mediante los cuales seleccionas una imagen para después acometer el acto de pintar sobre ella? ¿Coincides en esa afirmación que hace disolver fronteras entre pintura y fotografía?

Soy un gran amante del arte y en todo mi viaje suelo visitar, cámara en mano, museos, monumentos y centro especializado que me llamen mucho la atención. Me gusta retratar las obras desde la mirada del espectador, remarcando el entorno en el que se encuentra. Solemos centrarnos siempre en admirar a una obra y extraerlos de la sala, del conjunto del espacio. Pero nuestro tiempo, su aquí y ahora está en estos museos. Después de muchos años, tengo un gran archivo fotográfico de todos los sitios que me gustan o que me han llamado la atención. Algunas veces voy a la búsqueda de una obra en concreto y selecciono la vista más impactante o menos usual. Y otras, simplemente doy con la imagen mientras navego entre todos los archivos. A partir de ahí, cuando la he seleccionado es cuando empiezo a trabajar.

Hace mucho tiempo que dejamos de pensar que el fotógrafo es un instrumento que canta una escena, y hoy en día valoramos su intervención en el resultado final, tal y como lo hace el pintor en recrear su realidad. Se analiza la obra en cuanto a términos reflexivos y se crea un escenario experimental en el que la fotografía sirve a la pintura y a la memoria. Bueno, la investigación que realizo en mi obra pasa por afrontar la creación desde el Todo. Vive con el Todo. Y es ahí donde surge la introspección del trabajo. Históricamente podemos recordar parte del trabajo de Man Ray a principios del siglo XX. Pionero en demostrar que pintura, escultura y fotografía juntas, podían abrir discursos artísticos poniendo de relevancia el contexto contemporáneo en que se recoge.

Pedro Peña Gil

Museum Hall_Venus, 2022

Mixta, serigrafía con tintas UVI y resina epoxi pigmentada sobre madera lacada

120 x 120cm

TENSIÓN Y LIRISMO

Arrebato y lirismo, que no excluyen la reflexión, haciendo compatible la apariencia espacial con el recogimiento, la quietud junto a la muestra de un espacio libre y extenso: una suerte de explosión concentrada. Así, tus pinturas parecen portar los restos de un misterioso relato en ese fluido viajero entre lo lírico y lo mágico. Atmósfera de extraña tensión, abrasada en ocasiones en sus propios silencios, a veces veo también un aire cósmico. Pensaba, viendo tus obras, en algo que leí en Ricardo Piglia: “ser de vanguardia es estar a destiempo”. Te quería preguntar por ese viaje que, desde nuestros días y en actitud de vanguardia, sucede en muchas ocasiones entre estupefacientes imágenes antiguas.

¿Es malinconia o, más bien, el deseo de poner en cuestión las imágenes que nos llegan desde eso que he llamado antes la canónica historia del arte?

Bueno, la reflexión que me planteas es una de las posibilidades que se sugieren en mi obra. El arte en sí mismo es un misterio temporal que carece de respuesta. Pero de manera muy resumida,entiendo que la contemporaneidad, el ser contemporáneo tal y como lo planteó Gadamer, es un observar las actualidades desde la distancia sin coincidir exactamente en ella.

Pedro Peña Gil

Museum Hall_Purple, 2022

Mixta, serigrafía con tintas UVI y resina epoxi pigmentada sobre madera lacada

180 x 180cm

EL MODELO INTERIOR

El arte ha sido siempre una señal de alerta. Y ha planteado secularmente cuestiones alejadas de lo que sería posible ver frente a los ojos proponiendo vislumbrar más allá de las apariencias, entre la fantasmagoría del mundo, en un permanente acto de tensionada transgresión. Una tensión con aire de contención espacial mas, dotada de aquello que Breton llamó el modelo interior, el viaje desde lo hondo a través de lo real-mental hacia la representación en el espacio. Tus creaciones muestran su ser en la distancia, tanto de su formación, como en el aspecto de su autonomía, lo cual no esquiva la presencia de formas de reconocimiento que nos son comunes. Riguroso e inquieto, queda sometida tu mirada a los misterios del ver, qué cosa sea la imagen mas, también la idea que tenemos de ella (la imagen que, decía Valéry, nos vuelve locos).

El arte como un modelo de conocimiento a través de las preguntas, sería la cuestión.

Nunca me he planteado el arte como una señal de alerta, más bien como un proceso encaminado a poner el foco sobre algo importante. A partir de ahí es cuando ese proceso intelectual puede generar un contenido que alerte, que llame la atención y que estimule la reflexión. El arte nace de las preguntas sobre uno mismo, sobre los demás y lo demás. El arte tiene la capacidad de explorar y expresar lo más oculto del alma humana. Nace de la necesidad de escrutar continuamente nuevos lugares en busca de respuestas. Es decir, en busca de conocimiento sobre las dinámicas que mueven el mundo y sobre los entresijos de la condición humana. En este sentido, lo que yo puedo aportar como artista en primer lugar, me sirve a mí y espero que pueda haber un espacio de reflexión hacia los demás.

Pedro Peña Gil

Museum Hall_Yellow&Blue, 2022

Mixta, serigrafía con tintas UVI y resina epoxi pigmentada sobre madera lacada

180 x 180cm

POESÍA VISUAL

De alguna forma, desmaterializando el mundo de lo real que queda sometido con intensidad a las diversas visiones de tal poesía visual, tu trabajo parece proponer nuevas formas de mirar. Un gesto de interrupción, por eso considero puede así entenderse tu trabajo, como un corpus escandido donde parece haberse eliminado toda temporalidad. Pinturas protegidas contra los cambios de sentido, alejadas de las marcas del tiempo.

¿Crees que podríamos definir tu obra como poemas visuales?

Sí, efectivamente. Mi obra posee, o al menos esa es mi intención, algo de poesía visual. Es una poesía dedicada a ese momento trascendental de la recepción estética, el instante en el que se activa la afición del arte. Cuando trabajo en la obra, tengo muy presente el equilibrio, tanto de la composición fotográfica como de los colores para armonizar el conjunto y transmitir las emociones que deseo. Suelo remarcar de manera muy sutil, con un halo de color la obra para que destaque en su entorno. Pero lo hago de manera leve, ya que mi intención es dejar margen para que los espectadores puedan sentirse identificados en ese momento.

ENCONTRAR EL SENTIDO

El arte como verdad exige su aparición, mas asistimos a una tautología al hallar tu obra, tus imágenes, en el contexto de la exposición. Imagen que habla de las imágenes del arte, lo dijimos al comienzo. Anomalía entonces de las imágenes, en la galería, la Feria, la exposición o el museo, tus obras se encuentran, especulares casi, con otras y entonces, piensa uno, tratan de hallar su sentido a través de lo que, imagino, podrán ser contactos inéditos.

¿Cómo sucede ese encuentro?

Mi obra surge desde los espacios de consumo de arte de la actualidad. Se fundamenta la imagen del lugar en el que se da la experiencia estética. Yo, como un consumidor de arte más, trato de localizar el punto justo donde solemos crear las imágenes de las obras que nos han cautivado. No por casualidad, suelen ser muy similares. Sólo tenemos que ver las publicaciones de las redes sociales para darnos cuenta que algunas de estas obras ya tienen un lugar enmarcado dentro de las salas de museos, espacios de arte… Es a partir de ese encuentro, cuando sé que la imagen debe ser tratada.