Art Madrid'26 – ESCUCHAR CON LOS OJOS. ARTE SONORO EN ESPAÑA, 1961-2016

Ramón González-Arroyo, L’isla des Neumas, 2007. Instalación sonora en el Museu Fundación Juan March, Palma. Colección del artista. Foto: Xisco Bonnín/Archivo Fundación Juan March

 

 

La cara B del arte contemporáneo se hace notar con la muestra recopilatoria de arte sonoro de la fundación Juan March (Madrid), este conjunto ya estuvo expuesto en el Museu Fundación Juan March de Palma de Mallorca (10 de febrero- 21 de mayo) y en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca (16 de junio- 18 de septiembre). Dichas prácticas artísticas han ido ganando adeptos a través de muestras en museos y exposiciones monográficas, así como su presencia en catálogos razonados y la elaboración de bibliografía especializada.

 

Los comisarios, José Iges y José Luis Maire han escogido más de 400 obras para articular este particular discurso. Como una hoja en blanco, el arte sonoro hasta la época de los 60 no tenía cabida en el panorama artístico español e incluso hasta los años 70 no se encontró la documentación pertinente para catalogarlo como práctica artística. En dicha exposición hacen un guiño a esa historia poco recurrida y le dotan de la importancia que se merece.

 

 

 

Foto de la exposición

 

 

Lo característico de dicha exposición es la homogeneidad con la que ha sido tratada. Lo más habitual al proyectar una exposición de estas características es aislar cada obra del grupo para dotarla de un significado unitario y no contaminar así el espacio acústico. Esa sensación de exclusividad y evasión ha sido moldeada en “Escuchar con los ojos”. Aquí han preferido que dichas obras compartan espacio con las de la colección permanente y han articulado un discurso que no solo resalta nuestro sentido auditivo, sino también el visual. Dicha acción dota a la obra estática de cierto dinamismo que hace que su lectura pueda interpretarse con otro lenguaje.

 

 

Foto de la exposición

 

 

También han tenido en cuenta la estructura arquitectónica del edificio, integrando así obras que dotan el espacio de un carácter significativo que solo lo audiovisual puede fomentar. La vista es un sentido muy potente y con esta muestra pretende dar voz a aquello a lo que el ojo no está acostumbrado, formar un binomio y romper los límites del espacio.

 

La obsolescencia tecnológica y la memoria colectiva son temas muy definidos en el carácter de la muestra, este desafío anacrónico, se ha articulado de manera cronológica, comenzando con los artistas pioneros de los años 60, los vinilos como estandarte del Sound Art. No solo hay muestras sonoras, en la exposición de Madrid, han integrado junto a estas piezas archivos y objetos referentes a las piezas creando así una declaración firmada de la trayectoria de dicha práctica.

 

 

Mikel Arce, *.WAV, 2004. Instalación sonora en el Museu Fundación Juan March, Palma. Colección del artista. Foto: Xisco Bonnín/ Archivo Fundación Juan March

 

 


Hasta el 21 de enero podéis visitarla en la Fundación Juan March, Madrid. Una parada obligatoria para todo aquel amante de lo sensorial y lo excéntrico. Una cita con aquello que nunca ha sido olvidado y ahora se le está dando voz. Si buscáis una alternativa a lo estipulado esta es vuestra exposición.

 

 

 

 

 

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.