Art Madrid'26 – FESTIVAL "ELLAS CREAN"

El Festival Ellas Crean se desarrolla a lo largo del mes de marzo y hasta el 7 de abril. Una propuesta que aúna danza, teatro, música, literatura y artes plásticas en un intento por reflexionar acerca del papel activo y productor de las mujeres en el sector cultural.

Hace hoy una semana se celebraba en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, y nuestro país fue ejemplo de la capacidad de convocatoria de una de las mayores movilizaciones sociales que querían cuestionar los roles de género preestablecidos y reivindicar una igualdad social que sigue siendo una deuda histórica.

“Óyeme con los ojos”. Compañía María Pagés

En torno a este hito se han generado muchas contribuciones desde el mundo de las artes, entre las que destaca “Ellas Crean”. Este festival es una iniciativa del Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades y el Centro Cultural Conde Duque, que han contado con la colaboración de más de treinta instituciones y colectivos de la capital para armar una sólida programación en donde las mujeres son las protagonistas. El proyecto obedece en gran medida a un clamor colectivo que ha ido creciendo y aumentando en adeptos en los últimos años. En palabras de la ministra de cultura de Francia “el sector cultural tiene el deber de ser ejemplar en materia de igualdad entre hombres y mujeres”, y a este fin responde el festival, que ya va por su 14ª edición.

Ana Dévora

Desde el 1 de marzo y hasta el 7 de abril, las actividades en todas las disciplinas se concentran y ofrecen un amplio abanico de posibilidades para todos los gustos y tendencias. Además del apoyo institucional, las contribuciones de numerosos museos nacionales al programa son destacadas, y ayudan a enriquecer el contenido expositivo con muestras que tratan la figura de mujeres relevantes y el papel de la mujer en las artes desde distintas perspectivas, tanto social como histórica.

“Sin ellas no hay futuro” ©Patrick Farrell

En un plano más contemporáneo, las propuestas de artes plásticas se completan con dos exposiciones de fotografía en Conde Duque: “Sur la route”, de Ana Dévora, imagen de paisaje que invita a un reencuentro con la naturaleza, y “Sin ellas no hay futuro”, que retrata la cruda realidad que padecen las mujeres en contextos de crisis humanitarias, organizada por Médicos sin Fronteras. Además, la iniciativa “Tres en suma”, que cumple 7 años dentro del festival, aúna exposición, performance y poesía en las dos primeras semanas de abril.


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.