Art Madrid'26 – LA “FIEBRE DEL ORO”, POR SEBASTIÃO SALGADO

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.