FRANCIS PICABIA POR FIN EN EL MoMA

Francis Picabia. Je revois en souvenir ma chère Udnie (I see again in memory my dear Udnie). 1914

 

 

Francis Picabia, París 1879-1953. Fue un artista polifacético, que dejó un testimonio en vida de más de 200 obras. En sus 74 años de vida, el trabajo que desempeñó fue cuando menos variado. Su principal característica era la libertad con la que se expresaba y plasmaba sus impresiones en distintas disciplinas artísticas. Nunca se casó con ningún estilo y al mismo tiempo fue el representante de muchos. Su versatilidad y capacidad camaleónica, lo consagró como el artista más versátil de la vanguardia, y por fin el MoMA le rinde homenaje con este gran despliegue. 

 

 

Dadaglobe Reconstructed

 

 

A la obra de Picabia, siempre se la ha definido como compleja como mínimo. Debido a la gran variedad de estilos que ha ido adoptando a lo largo de los años, ni siquiera se puede dividir su trayectoria por etapas. No se le atribuye una marca propia, pero al mismo tiempo ha experimentado con diferentes vertientes como son el puntillismo, el impresionismo, el cubismo, el dadaísmo, el collage o incluso el ballet, la literatura y el cine. Dicha muestra reúne 125 cuadros de diferentes formatos, 45 dibujos, una película, entrevistas al autor, revistas y hasta el recital de algunos de sus poemas.

 

 

'La revolución española', de Francis Picabia, 1937 

 

 

Amigo de los grandes genios de las vanguardias, todas las palabras que salían de sus bocas eran halagos a su trabajo e interpretaciones personales hacia él. Anne Umland, la comisaría de la exposición, enfoca sus esperanzas a esta faceta cambiante del artista dejando al espectador un amplio abanico de posibilidades a la hora de interpretar las obras. Lo ve como una liberación de nuestro subconsciente a la hora de leer las obras de Picabia, no limitar a una explicación ya fijada sino dinamitar las estructuras ya prefijadas y apoyar un sentimiento anti artístico.

 

 

Vista de la exposición

 

 

La gran variedad de la obra ha hecho posible esta gran exposición que muestra a Picabia en todo su esplendor. Los acontecimientos históricos no frenaron su afán de seguir creando y renovándose a sí mismo. Al revés, supusieron un reto para poder lograr el equilibrio entre viajar geográficamente y por los diferentes estilos artísticos. 

 

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.