Art Madrid'26 – Galería Hispánica Contemporánea en Art Madrid\'15

Fotografía de Jessica Lange.

 

La Galería Hispánica, fundada en Madrid, abrió un nuevo espacio en México en 2012, bajo el nombre de Galería Hispánica Contemporánea. Ambos locales ofrecen piezas de todas las disciplinas: fotografía, obra gráfica original, pintura, escultura,  instalaciones… El espacio “Contemporánea” nació con el objetivo de poder promocionar a artistas españoles en América Latina, y al tiempo poder ayudar a la difusión de artistas latinoamericanos en España. Por otro lado, uno de los puntos fuertes del local de México es su incondicional apuesta por la edición de libros de artista. Así, se ha instalado una sección de bibliofilia artística en la que exhibir ejemplares, algunos de los cuales tienen grabados originales de artistas, además de obras facsimilares y algunos libros antiguos.

Obra de Hugo Fontela.

 

La galería que tienen en Colonia Roma Norte, en México DF, tiene la particularidad de compartir edificio con un estudio de artista: Xavier Mascaró, quien ocupa en segundo y tercer pisos, mientras que la galería se sitúa en la primera planta.

Fiel al espíritu con el que nació, Hispánica Contemporánea trae a Art Madrid’15 piezas de ambos lados del Atlántico: Manolo Valdés, Hugo Fontela, Jessica Lange, Mel Bochner y del mismo Xavier Mascaró.

 

Fotografía de Jessica Lange.

 

Una novedad importante en su propuesta para 2015 es la obra de Jessica Lange, que visita por primera vez Art Madrid. Esta artista de Minnesota, fundamentalmente conocida por su trayectoria como actriz, ha sido, sin embargo, una eterna apasionada de la fotografía, cuya producción ha alternado toda su vida con su profesión cinematográfica. En los últimos años, Jessica se ha volcado más de lleno en la fotografía y a comenzado a explotar esta faceta creativa que hasta el momento casi era un aspecto desconocido de su personalidad. Los motivos de sus piezas recurren al paisaje urbano y rural de los países que va recorriendo, con una especial predilección por México, punto de conexión directo con la galería.

 

Obra de Mel Bochner.

 

Otro artista venido de la otra costa atlántica es Mel Bochner. Este artista nacido en Pittsburgh, se trasladó pronto a Nueva York, donde reside y trabaja. Reconocido desde muy temprana edad, hoy es considerado un artista consagrado de presencia inexcusable en las grandes ferias internacionales como ArtBasel, Arco o Art Basel Miami. Sin embargo, apenas había tenido presencia en México, vacío que Galería Hispánica ha tratado de suplir desde su apertura. Este creador inició su carrera en la década de los 60 como auténtico pionero del arte conceptual que causó furor en EE.UU. en la época. Desde el 2000 su trayectoria creativa ha derivado más hacia el pop art.

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


La pintura de Daniel Bum (Villena, Alicante, 1994) se configura como un espacio de elaboración subjetiva donde la figura emerge no tanto como motivo representacional, sino como necesidad vital. La reiteración de ese personaje frontal y silencioso responde a un proceso íntimo: pintar deviene una estrategia para atravesar experiencias emocionales difíciles, un gesto insistente que acompaña y atenúa la sensación de soledad. En este sentido, la figura funciona como mediadora entre el artista y un estado afectivo complejo, vinculando la práctica pictórica con una reconexión con la infancia y con una dimensión vulnerable del yo.

La fuerte carga autobiográfica de su obra convive con una distancia formal que no obedece a una planificación consciente, sino que opera como mecanismo de protección. La contención visual, la aparente frialdad compositiva y la economía de recursos no neutralizan la emoción, sino que la encapsulan, evitando una exposición directa de lo traumático. De este modo, la tensión entre afecto y contención se instala como rasgo estructural de su lenguaje. Asimismo, lo ingenuo y lo inquietante coexisten en su pintura como polos inseparables, reflejo de una subjetividad atravesada por el misterio y por procesos inconscientes. Muchas imágenes surgen sin un significado claro previo y solo se revelan con el tiempo, cuando la distancia temporal permite reconocer los estados emocionales que las originaron.


La larga noche. Óleo, acrílico y carbón sobre lienzo. 160 x 200 cm. 2024


La figura humana aparece con frecuencia en tus obras: frontal, silenciosa, suspendida. ¿Qué te interesa de esa presencia que parece a la vez afirmativa y ausente?

No diría que me interesa nada en especial. Empecé a pintar esta figura porque había emociones que no lograba comprender y había un sentimiento que me era muy difícil de digerir. Este personaje surgió en un momento bastante complicado para mí, y el hecho de hacerlo y volver a hacerlo, repetirlo una y otra vez, hizo que durante el proceso no me sintiera tan solo. Al mismo tiempo me mantenía fresco y me conectaba con el niño interior que en ese momento estaba roto, y me hizo pasar el trago un poquito menos amargo.


Santito. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 65 cm. 2025


Hay en tu trabajo una dimensión afectiva muy fuerte, pero también una distancia calculada, una especie de frialdad formal. ¿Qué papel juega esa tensión entre emoción y contención?

No sabría decir exactamente qué papel juega esa tensión. Mi pintura parte de lo autobiográfico, de la memoria y de situaciones que he vivido y que han sido bastante traumáticas para mí. Quizá, como mecanismo de protección —para que no se pueda acceder directamente a esa vulnerabilidad o para que no resulte dañina— aparece esa distancia de manera inconsciente. No es algo planificado ni controlado; simplemente surge y está ahí.


Pintor de noche. Acrílico sobre lienzo. 35 x 27 cm. 2025


Tu lenguaje plástico oscila entre lo ingenuo y lo inquietante, lo próximo y lo extraño. ¿Cómo conviven para ti esas tensiones, y qué función cumplen dentro de tu búsqueda visual?

Pues creo que tal cual soy yo. No podría convivir lo uno sin lo otro. No podría existir lo ingenuo sin lo inquietante; para mí van necesariamente de la mano. Me atrae mucho lo misterioso y el acto de pintar cosas que ni yo mismo comprendo del todo. Muchas de las expresiones o de los retratos que realizo surgen del inconsciente, no están planificados. Es a posteriori cuando empiezo a entenderlos, y casi nunca de manera inmediata. Siempre pasa un tiempo considerable hasta que puedo reconocer cómo estaba yo en ese momento en el que los hice.


Qi. Acrílico sobre lienzo. 81 x 65 cm.2025


La sencillez formal de tus imágenes no parece una cuestión de economía, sino de concentración. ¿Qué tipo de verdad estética crees que puede alcanzar la pintura cuando se despoja de todo lo accesorio?

No sabría decir qué verdad estética hay detrás de esa sencillez. Lo que sí sé es que es algo que necesito para estar en calma. Me abruma cuando hay demasiadas cosas en el cuadro, y desde siempre me ha llamado la atención lo mínimo, cuando hay poco, cuando casi no hay nada. Creo que ese despojamiento me permite acercarme a la pintura desde otro estado, más concentrado, más silencioso. No sabría explicarlo del todo, pero es ahí donde siento que puedo trabajar con mayor claridad.


Crucifixión. Acrílico sobre lienzo. 41 x 33 cm. 2025


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado?

Normalmente me siento más cómodo dejando espacio a lo inesperado. Me interesa la incertidumbre; tenerlo todo bajo control me resulta bastante aburrido. Lo he intentado en algunas ocasiones, sobre todo cuando me he propuesto trabajar en series muy planificadas, con bocetos cerrados que luego quería trasladar a la pintura, pero no era algo con lo que me identificara. Sentía que desaparecía una parte fundamental del proceso: el juego, ese espacio en el que la pintura puede sorprenderme a mí mismo. Por eso no suelo planificar demasiado y, cuando lo hago, es de una manera muy sencilla: algunas líneas, algún plano de color. Prefiero que sea en el propio cuadro donde suceda todo.