La Galería Montenegro en Art Madrid\'15

La galería Montenegro dirigida por Víctor M. Rodeiro fue fundada en 1987, bajo la dirección de Víctor Rodeiro Montenegro. En sus comienzos estuvo orientada hacia artista gallegos del S. XX, siendo un objetivo el de contribuir a la divulgación del arte gallego, de ahí su estrecha colaboración en  exposiciones antológicas de pintores como José Frau, Arturo Souto, Sotomayor, Luis Seoane, Antón Lamazares, Manuel Pesqueira, Manuel Colmeiro y Antonio Fernández, sin olvidar el arte moderno y contemporáneo, con un especial interés en la vanguardia histórica.

 

Obra de Adolfo Scholsser.

Montenegro apuesta mezclar vanguardia con jóvenes artistas contemporáneos y en Art Madrid'15 propone obra de Bosco Sodi, Joan Miró, Wilfredo Lam, Adolfo Schlosser, A.R. Penk y de la joven fotógrafa viguesa Carla Andrade.

 

Fotografía de Carla Andrade.

 

Entre los nombres más consagrados destacamos a Wilfredo Lam (Cuba, 1902). Pintor cubano, uno de los más originales exponentes del surrealismo en Latinoamérica y creador de un nuevo lenguaje pictórico que fusiona la herencia cultural afrocubana con las últimas vanguardias europeas. Comenzó sus estudios de arte en la Academia de San Alejandro en La Habana, y en 1924 viajó a España para estudiar en la Academia de San Fernando de Madrid.

Tras el estallido de la Guerra Civil española (1936-1939), se trasladó a París (Francia) donde conoció al artista español Pablo Picasso, quien ejerció una fuerte influencia en sus primeras obras. En París se une al grupo de los surrealistas junto al poeta francés André Breton y al artista alemán Max Ernst. En 1941 regresó a Cuba en donde comenzó a desarrollar un estilo pictórico que, aunque en estrecho contacto con el surrealismo, adoptó elementos de la cultura afrocubana que dan forma a oníricas imágenes biomórficas de una imaginación exuberante. Su obra fue madurando hacia un estilo más esquemático casi monocromo, en constante búsqueda de un lenguaje propio de su tierra. 

Obra de Wilfredo Lam.

 

Otro de los artistas destacados por Montenegro es Bosco Sodi .Pintor mejicano que se mueve entre Barcelona, Nueva York y México. La obra de Sodi logra una materia pictórica rica en texturas, inspirada tal vez en el informalismo de Tàpies pero incluyendo excelentes ejemplos de color siguiendo la huella de las experiencias de un marcado carácter conceptual de Kandinski y Malevich, sin perder los planos de color que nos remiten a los trabajos de Rothko.

Jaume Vidal en el catálogo de su exposición en la galería barcelonesa de Shatevín Art comentaba en relación a su obra: “…Bosco Sodi continúa la reflexión de aquellos artistas del Informalismo y el Expresionismo abstracto, artistas de lo profundo, visionarios, artistas que alumbran la vida subterránea de las cosas.”

Obra de Bosco Sodi.

 

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.