La Galería Punto en Art Madrid\'15

Obra de Natividad Navalón.

 

Dirigida por Jose Antonio Agrait, segunda generación de Agrait, la Galería Punto retoma con fuerza su enfoque internacional y organiza exposiciones comisariadas, trabajando por la renovación constante de las propuestas artísticas y por la promoción de creadores emergentes en estrecha colaboración con museos, galerías, instituciones públicas y privadas. En el 2006 GALERÍA PUNTO recibe la Medalla de la Ville de Paris (Echelonvermeil) y en 1997 el Premio José Mateu a la "Trayectoria de la Galería por la labor de difusión del Arte Contemporáneo".

Obra de Victor Vasarely.

 

Artistas con los que participa en Art Madrid’15: Julio Le Parc, Carmen Calvo, Valerio Adami, Juan Genovés, Victor Vasarely, José María Labra, Equipo Realidad, Natividad Navalón y José María Yturralde.

El chirrar de la lluvia. Carmen Calvo.

 

Galería PUNTO siempre ha destacado por su apoyo a grandes artistas valencianos, como la enorme Carmen Calvo, pero hoy queremos destacar otros dos representantes de la región. El Equipo Realidad, formado por Joan Cardells y Jorge Ballester, nació en Valencia en 1966, en el contexto del desarrollismo franquista, y se disuelve voluntariamente diez años más tarde. Equipo Realidad se une así a la figuración crítica, que desarrolla una pintura con un fuerte carácter político y de apropiación de imágenes procedentes de la realidad cotidiana y de la historia del arte. A través de temáticas seriadas, el Equipo analiza la transformación social de los años sesenta, marcada por la tecnificación, consumismo y despegue de los medios de masas. Su toma de posición crítica, desmitificadora de la sociedad de consumo, subyace en el tratamiento iconográfico de los símbolos a través de los valores que presentan siempre una doble e irónica lectura evidenciada en obras como 86 misses en traje de baño.

El Equipo Realidad decía: "Lo que nos interesa no es la realidad, sino su imagen", y por eso, toman como referencia para sus obras imágenes sacadas de revistas, anuncios o catálogos. Han sido definidos como unos "pintores radicales que, aunque renunciando a la autoría, postulan el trabajo en equipo, la crítica social y el compromiso político", lo que les costó una ausencia de crítica y sin ella, tuvieron una gran dificultad para vender sus cuadros. Actualmente la obra del Equipo Realidad despierta un alto interés, tanto para coleccionistas como galeristas, debido a los valores históricos y políticos asociados a ésta, los mismos que causaron la disolución del equipo en 1976.

 

Reina por un día. Equipo Realidad.

 

Jose María Yturralde (Valencia, 1942. Licenciado y Doctor en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Catedrático de Pintura de la Facultad de Bellas Artes de Valencia. A mediados de los años sesenta atravesó una etapa de experimentación en el "informalismo matérico", a partir del cual evolucionó hacia la abstracción geométrica y el "Op" que le caracteriza, en la que se detectan las influencias de Vasarely, los especialistas italianos y el constructivismo.

En 1966 trabajó en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, fundado por el pintor Fernando Zóbel. En esta época incorporó objetos al cuadro y trabajó en monocromía con materiales sintéticos. En 1967 fue miembro fundador del Grupo Antes del Arte, liderado por Aguilera Cerni, y empezó a hacer Arte Cinético; este interés por la tecnología se acentuó con su participación en los seminarios del centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, que le introdujeron en el trabajo con ordenadores.

En 1975 se trasladó a Massachusetts (Estados Unidos) donde investigó y dio clases en el Center for Advanced Visual Studies. En los ochenta, tras profundizar en la dirección cinética con sus "estructuras volantes", volvió al plano con una actitud que, sin dejar de ser constructivamente rigurosa, es más poética, a causa de la interrelación de los colores y la inestabilidad de las composiciones. En la actualidad es director del Departamento de Pintura de la Universidad Politécnica de Valencia.

Obra de Jose María Yturralde.

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.