GALERÍAS EUROPEAS PARTICIPANTES EN ART MADRID’17

Algunas de las galerías europeas participantes en Art Madrid’17 viajan a España desde Italia, Francia y Alemania. Todas ellas con una representación importante de artistas locales de cada uno de sus países de origen, además de contar con españoles y latinoamericanos. Son: Unique Galleria (Turín, Italia), Schmalfuss Berlin (Berlín, Alemania), Norty (Carrières-sur-Seine, Francia) y Maksla Xo (Riga, Letonia).

 

 

Deflet Aderhold, Makes My Eyes Rain, 2014. Técnica mixta sobre lienzo

 

 

La galería Unique de Turín fue fundada en el año 2008 y, desde entonces, apuesta por la investigación de nuevas tendencias. La galería no se impone restricciones estilísticas y su espacio físico está abierto a cualquier corriente artística, dando opciones a un arte contemporáneo interesante y de calidad.

 

Unique presenta en Art Madrid’17 una propuesta fresca con artistas de diferentes partes de Europa. Los artistas que expondrán en el stand de Unique son: François Bonjour, Detlef Aderhold, Diamante Galasso, Francesco Cusumano, Rebekka Hatzung y Robert Süess y la madrileña Mirian Herraez, que utiliza en sus obras una gran variedad de materiales como acrílico, carbón, tinta, mármol, piedra pómez, pigmento y disolvente, entre otros.

 

 

 

 

Willi Siber, Floor Object, 2016. Cromo barnizado

 


La galería alemana Schmalfuss Berlin fue fundada originalmente en 1998 en Marburg. En 2011, su director, Michael Schmalfuss, abre un segundo espacio en Berlín. En ambas galerías tienen lugar una gran variedad de exposiciones, con artistas consolidados y jóvenes artistas contemporáneos alemanes y con trayectoria internacional. Schmalfuss Berlin está enfocada al realismo y la figuración en pintura y escultura.

 

En Art Madrid’17 la galería presenta la obra de tres escultores: Anke Eilergerhard, Jürgen Paas y Willi Siber, y del pintor Bim Koehler. Una propuesta ecléctica y rompedora, con artistas que trabajan con diferentes significados, expresiones individuales y dinamismo, principales características de los artistas representados por la galería.
 

 

 L’homme Jaune, Syria, 2016. Acrílico sobre lienzo
 

 

Como representante de Francia participa en Art Madrid’17 la galería Norty, fundada en 2013 en Carrières-sur-Seine. Norty presenta a artistas emergentes, principalmente pintores seleccionados por su trabajo comprometido y arriesgado, para impulsar su trayectoria y proyectar sus carreras a nivel internacional. La galería propone el Expresionismo Bruto como una nueva línea artística.

 

Los artistas que veremos en el stand de Norty en Art Madrid son dos mujeres y dos hombres, cada uno con técnicas y estilos muy diferentes, pero muy cercanos a la línea del Art Brut. Este equipo artístico está formado por: Carmen Selma, Rusudan Khizanishvili, Adlane Samet y L’homme Jaune.

 

 

Normunds Braslins. Two Girls - Óleo sobre lienzo - 100,5 x 80 cm - 2015

 

 

Maksla XO, nuestra galería letona, lleva desde 1999 apoyando a artistas contemporáneos y emergentes. La propuesta que trae a la 12ª edición de Art Madrid reúne la obra de cuatro profesionales establecidos en Letonia. Estos proyectos han consagrado a sus autores no solo en el contexto del arte letón, sino a nivel internacional.  Sus nombres son, Ivars Heinrihsons, Helena Heinrihsone, Normunds Braslins e Ieva Iltnere.

 

La obra de la artista Ieva Iltnere, destaca por su belleza ornamental y estética y por la documentación irónica de esta era, hablando de los fetiches e iconos que adoramos hoy. Con un toque de humor, aborda temas de la política y la moda, la antropología y la etnografía, permitiendo al público detectar matices con los que se sienta identificado.

 

 

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.