OS PRESENTAMOS LAS GALERÍAS PARTICIPANTES EN ART MADRID´18

Okuda, "Skull", 2017.

 

 

 

El Comité de Selección de Art Madrid, formado por profesionales del galerismo, expertos en mercado del arte, críticos y comisarios independientes, ha valorado positivamente tanto la calidad artística de las propuestas como su apuesta por los nuevos talentos.

 

En el Programa General AM18 se estrenan 9 galerías, 5 españolas - Fucking Art (Madrid), Soraya Cartategui (Madrid-Nueva York), Mercedes Roldán Art Gallery (Madrid), Shiras Galería (Valencia), MH Art Gallery (Bilbao) - y 4 extranjeras - Galerie Robert Drees (Hannover, Alemania), Paulo Nunes Arte Contemporânea (Vila Franca de Xira, Portugal), Nebo Art Gallery (Kyiv, Ucrania), Carbo/Alterna (Cancún, México-La Habana, Cuba) - lo que confirma la confianza de los profesionales en Art Madrid. En total, son 34 las galerías que componen el Programa General de la feria, un programa que siempre cuida la participación de galerías y artistas nacionales, el principal valor de esta feria de referencia en la Semana del Arte de Madrid. 

 

 

 

Yoxi Velazquez, "Rezos", impresion digital sobre papel, 2016. Galería Carbo/Alterna.

 

 

 

Entre las galerías españolas participantes (24), Art Madrid’18 contará con una amplia representación madrileña (8) formada por BAT Alberto Cornejo, Kreisler, Marita Segovia, Galería Hispánica Contemporánea (Madrid-México), Jorge Alcolea, a las que se unen este año Soraya Cartategui (Madrid-Nueva York), la galería Fucking Art y Mercedes Roldán Art Gallery. De Barcelona vienen la Galería Zielinsky y algunas de las galerías decanas de la feria como son 3 Punts Galeria, Marc Calzada y la Galería Miquel Alzueta. Galería Benlliure, Alba Cabrera Gallery y la recién incorporada Shiras Galería traen de Valencia sus propuestas para la 13ª edición. Desde Asturias repiten Aurora Vigil Escalera (Gijón) y Arancha Osoro (Oviedo) y, desde Galicia, nos visitan de nuevo Galería Montenegro (Vigo, Pontevedra), Moret Art (A Coruña) y Galería Luisa Pita (Santiago de Compostela, A Coruña). En el Programa General también participan la Galería Espiral (Noja, Cantabria), Rodrigo Juarranz (Aranda de Duero, Burgos), la galería Léucade (Murcia) y MH Art Gallery (Bilbao) que participa en Art Madrid por primera vez.

 

Entre las galerías extranjeras (10 galerías) destaca la rica representación portuguesa con Art Lounge (Lisboa), Arte Periférica (Lisboa) y la recién incorporada Paulo Nunes Arte Contemporânea (Vila Franca de Xira). La galería Schmalfuss (Berlin) y Galerie Robert Drees (Hannover) son las propuestas que llegan de Alemania, a las que se unen la galería Norty (Carrières-sur-Seine, Francia), Collage Habana (La Habana, Cuba), Yiri Arts (Taipei, Taiwan) y las nuevas incorporaciones de Nebo Art Gallery (Kyiv, Ucrania) y Carbo/Alterna (Cancún, México-La Habana, Cuba).

 

 

 

Alfonso Zubiaga, "Proyeccion 1", fotografía, 2017. Galería Fucking Art.

 

 

 

Además, nuestro Artista Invitado AM18, Okuda San Miguel, ha presentado uno de sus motivos más representativos, la icónica “Skull”, como imagen de la 13ª edición de Art Madrid. Una calavera que condensa la naturaleza del artista a través de una palpitante gama de colores dispuestos de forma mágica sobre su superficie facetada. Una figura omnipresente en el imaginario del artista que nos plantea una irónica mirada al futuro desde el prisma del nuevo arte contemporáneo y una apuesta por un arte abierto a todos, un arte fresco en contacto con el pop, el surrealismo y las nuevas generaciones de creadores y de público.

 

AVANCE ONE PROJECT AM18

El comisario y crítico Carlos Delgado Mayordomo coordina, una edición más, el Programa ONE PROJECT de Art Madrid, un ámbito destacado dentro de la feria que recoge el trabajo de ocho artistas jóvenes y de media carrera, creadores nacionales e internacionales, que realizan propuestas específicas para la feria.

 

Para la 13ª edición de Art Madrid, ONE PROJECT AM18 contará con los solo-show de Alejandro Monge (Zaragoza, 1988) con 3 Punts Galeria (Barcelona); Candela Muniozguren (Madrid, 1986) con Bea Villamarín (Gijón); Antonyo Marest (Alicante, 1987) con Diwap Gallery (Sevilla); Carlos Nicanor (Las Palmas de Gran Canaria, 1974) con Galería Artizar (La Laguna, Tenerife); Bernardo Medina (San Juan, Puerto Rico, 1965) con Nuno Sacramento (Ílhavo, Portugal); Jugo Kurihara (Japón, 1977) con Pantocrátor Gallery (Suzhou, China); Aina Albo Puigserver (Palma de Mallorca, 1982) con Pep Llabrés Art Contemporani (Palma de Mallorca) y Vânia Medeiros (Salvador de Bahía, Brasil, 1984) con la galería RV Cultura e Arte (Salvador de Bahía, Brasil).

 

 

 

Guim Tió Zarraluki, "EI bany", óleo sobre lino, 2017. Galería Yiri Arts.

 

 

 

PROGRAMA #ARTEYEDUCACIÓNAM18: EL ARTE COMO HERRAMIENTA PARA VIDA

En el programa #ARTEYEDUCACIONAM18, gracias a la colaboración de profesionales independientes, públicos y privados, artistas y mediadores culturales trataremos de clarificar conceptos como el activismo artístico y la pedagogía, el arte como espacio de convergencia de experiencias, la educación no reglada y la ciudadanía crítica, el formato expositivo y la educación de la mirada… Contaremos, entre otros agentes, con Pedagogías Invisibles, colectivo que “hace visibles los aprendizajes que suceden de modo invisible”; con la organización Plena Inclusión; con la escuela VEGA, el programa de cursos trimestrales que ofrece ESPOSITIVO para acercar las disciplinas menos tradicionales a cualquier tipo de público y con la RED ITINER, programa de deslocalización y promoción de espacios culturales alternativos de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid.
 

 

 

Hace apenas unos días se publicó el ranking de los museos más visitados del mundo en 2018. Una vez más, el Louvre ocupaba la primera posición, y también con gran satisfacción veíamos que el Reina Sofía se mantenía entre los 20 primeros un año más. En el panorama mundial, los museos europeos tienen un peso considerable, con 9 instituciones situadas en los primeros 20 puestos. En conjunto, las cifras reflejan un aumento del 15% en el número de visitantes, lo que demuestra el creciente interés del público por acceder a estas grandes colecciones.

Visitantes ante la "Mona lisa" en el Louvre en París. Foto: Pedro Fiuza/NurPhoto — Sipa, (vía Associated Press nytimes.com)

No obstante, estos datos no son tan halagüeños como pudiera parecer. A pesar de las dimensiones de estos enormes museos, el volumen de visitantes es tal que el disfrute de las obras se resiente y las labores de mantenimiento son cada vez más exigentes. El pasado 27 de mayo, el Louvre se vio obligado a cerrar sus puertas por una huelga convocada por los vigilantes de sala en protesta por la falta de recursos ante esta crecida de las visitas. Los pasillos se hacen intransitables y las obras se pierden tras un parapeto de brazos alzados, smartphone en mano, para sacarse la foto de recuerdo entre hordas de turistas. Este museo, en concreto, superó los 10 millones de visitantes el pasado año, lo que supuso un aumento del 25% con respecto al año anterior.

Este fenómeno no es ajeno al boom que está sufriendo el turismo en los últimos años. No solo viajar se ha hecho más asequible, sino que se ha convertido en un punto más en la lista de “cosas que hacer en la vida” para los que transitamos por el siglo XXI. El enorme abanico de posibilidades que nos brinda la actualidad choca con la necesidad de adoptar medidas de protección del patrimonio cultural y de la propia vida. Al mismo tiempo, es necesario luchar contra el poder de atracción de algunos lugares especialmente demandados, algo que repercute negativamente en la sostenibilidad de su estilo de vida y afecta al carácter estacionario de su economía. Se habla hoy mucho de turismo sostenible, y parece que se dice a la ligera, pero los desplazamientos de la gente y la expansión de los hábitos de consumo capitalista tienen un impacto directo en el medioambiente y en la conservación de los monumentos.

'Dalí', la exposición más visitada de Europa, por: Miguel Ángel García Vega (vía blogs.elpais.com)

No estamos ante un problema de solución fácil. El turismo es uno de los principales motores de la economía para muchos países. Algunas instituciones carecen de inyección de fondos públicos y deben mantenerse íntegramente con sus ingresos, obtenidos en muchas ocasiones de la venta de entradas. Algunos museos, como el Prado, tratan de establecer una política que permita seguir disfrutando del recorrido a los visitantes y tiene prohibido sacar fotografías con el móvil en las salas. Los motivos para tomar esta medida son múltiples, y para que nadie pueda quejarse (porque hay quienes se quejan), se ha procedido a la digitalización de las grandes obras de la colección con imágenes de alta definición accesibles en la página web oficial.

Estos datos ponen de manifiesto que el sector cultural no es ajeno a los grandes movimientos de tendencia que prescriben la obligatoriedad de visitar determinados centros, pasar por ciertos sitios y sacarse la foto de rigor para compartirla en las redes sociales. Es positivo que el arte pueda ser “trendy”, pero no lo es si esta moda conlleva el deterioro de la experiencia del museo, un falso conocimiento de lo que se está viendo, el secuestro de ciertas instituciones frente a otras del entorno próximo que siguen vacías, y la estandarización de los museos como consecuencia de la globalización. En el debate sobre el futuro de estas instituciones en el siglo XXI, que tuvo lugar en París en enero de 2018 y al que acudieron los directores de los principales museos del mundo, Bernard Blistène, director del Centro Pompidou, declaró: “un museo no debe tender hacia una colección ideal que no existe, sino construirse a partir de su singularidad. Sería ridículo ver cómo los museos se homogenizan para responder a una definición que, en realidad, deberíamos deconstruir: la del arte moderno. Tenemos que repensar el modelo inicial”.

Andy Stalman, “Louvre” (vía tendencias21.net)

Los retos del futuro para estos centros no pasan solo por la necesidad de hacer frente a su actividad con presupuestos cada vez más ajustados, sino también al cumplimiento de una misión social y cultural que afecta al conjunto de la sociedad mundial. Y en el trabajo hacia esos objetivos, cuestiones como la sostenibilidad y el equilibrio en el volumen de visitantes, son clave. Algunas voces apuntan que conviene fomentar la descentralización, abriendo filiales de los principales museos en otros lugares del mundo, como es el caso del Louvre, por mencionar un ejemplo cercano, que pronto inaugurará su centro de Abu Dabi. Pero estas soluciones son en realidad un ejemplo claro del impacto de la globalización y cómo alcanza también al sector del arte. El turismo de masas (y su consumo cultural) está tan íntimamente vinculado a este fenómeno que las estadísticas parecen arrojar resultados contradictorios.

Museo historia natural Londres. Foto: Son of Groucho (de Flickr, vía waitamoment.co.uk)

Volviendo al Prado, con sus casi constantes 3 millones de visitas en los últimos años, una encuesta lanzada a principios de este año para sondear los hábitos de los españoles indica que solo el 5,7% de los encuestados visitaron el museo en el último año, que un 37,5% no lo han visitado nunca y un 16% no tiene interés alguno en hacerlo. Sabemos que las estadísticas son eso, estadísticas, pero los datos nos aproximan a una realidad que parece pasar desapercibida. En este boom por acudir a los grandes museos, los visitantes nacionales son los menos interesados en disfrutar de estas instituciones. Y este puede ser el motivo que explique por qué las grandes pinacotecas están abarrotadas, y los museos más modestos, igualmente interesantes, se mantienen vacíos. Quizás una de las principales líneas de trabajo sea seguir educando en arte y cultura para despertar el interés de los ciudadanos por acercarse al arte que tienen más cerca y a su alcance, al tiempo que se canalizan otras formas de financiación para los museos que garanticen su sostenibilidad sin tener que depender tanto del volumen de visitas.