HÉROES Y HEROÍNAS: LICHTENSTEIN EN LA FUNDACIÓN CANAL

La Fundación Canal inaugura este jueves 4 de octubre una exposición dedicada a los carteles de Lichtenstein. La faceta de diseñador de este artista ha hecho de él un icono mundial en el ámbito de la cartelería. En esta muestra podrán verse un total de 76 piezas, y muchas de ellas viajan a nuestro país por primera vez.

Roy Lichtenstein, “Crying Girl”, 1963

El Pop Art americano se identifica claramente con el trabajo de tres creadores paradigmáticos: Robert Indiana, Andy Warhol y Roy Lichtenstein, aunque cada uno de ellos desarrolló un estilo propio y singular que permite distinguir su obra dentro del conjunto del movimiento pop. Si Warhol se decantó por explotar la figura de los iconos mediáticos del momento con técnicas basadas en la reproducción en masa y la copia intervenida, Lichtenstein centró su trabajo en el cómic y la exploración de una estética igualmente iconográfica, aunque partiendo de personajes de viñetas. Su composición plástica, más próxima a las imágenes impresas de periódicos y magazines, se convirtió en un referente de este estilo artístico, basado en el fuerte contraste de colores, las figuras delineadas sobre fondos punteados y el recurso a motivos conectados con la publicidad y la novela gráfica.

Roy Lichtenstein, “M-Maybe”, 1965

Su obra, en efecto, bebe de la corriente de la producción masiva donde se pone en duda la importancia de la pieza única, símbolo de una etapa ya superada de la historia del arte, para centrarse en ganar visibilidad mediante copias infinitas. Esta forma de abordar la creación artística no es sino un signo de los tiempo, un momento en que las fábricas y la industria llegan a la cúspide de su productividad y necesitan de un público ávido de objetos para sentirse parte de un sociedad hiperconsumista.

Roy Lichtenstein, “Sunrise”, 1965

Paradójicamente, los motivos elegidos por Lichtenstein para sus copias múltiples ironizan sobre los estándares heredados de una sociedad ya transformada pero que se resiste al cambio al imponer clichés y estereotipos. Sus piezas de mujeres con utensilios de cocina, atrapadas en la inercia de la cotidianidad, o los rostros de jóvenes en apuros, con una belleza estandarizada y representativa de los cánones pin-up aún presentes en los cómics, chocan con el rumbo cambiante de unos tiempos donde el individualismo gana protagonismo frente a la homogeneización de los gustos y las pautas de consumo. Sentirse únicos en el magma de la globalización, es una posición casi visionaria, en un momento de eclosión artística en que tal concepto ni siquiera había sido acuñado, que Lichtenstein logra transmitir sin caer en el dramatismo ni perder la frescura y la fuerza visual de su propuesta creativa.

 

El 23 de abril se celebra cada año el día del libro. Esta fecha, que conmemora el fallecimiento de algunos de los grandes como Cervantes, Garcilaso de la Vega o Shakespeare, es un recordatorio del inmenso valor de la palabra escrita para enriquecer nuestra cultura y generar conocimiento.

Os traemos una lista de lecturas recomendadas para los amantes del arte o los que empiezan a serlo, porque el mundo de los libros es para todos:

Mi museo, de Joanne Liu

Es una obra didáctica pensada para los más pequeños que propone un viaje de acercamiento al arte desde la experiencia de un niño que visita una sala de exposiciones. Se trata de fomentar la observación, la atención, el conocimiento de distintos estilos y temáticas para alimentar la imaginación y familiarizarse con el abanico de posibilidades que el arte ofrece para expresarse sin limitaciones. ¿Quieres entrenar a un futuro artista o comisario?

Un viaje a través del arte, de Aaron Rosen

Es una obra pensada para los inicios de la adolescencia. Como su propio título indica, el libro plantea un recorrido por la historia del arte desde la su comienzo hasta la actualidad, con un contenido que profundiza en el sustrato cultural de las distintas civilizaciones y sociedades que crearon las grandes obras maestras. Una lectura amena, cargada de ilustraciones e imágenes que ejemplifica las maravillas que el arte ha dejado para la posteridad.

Teoría de la retaguardia, cómo sobrevivir al arte contemporáneo (y a casi todo lo demás), de Ivan de la Nuez

Esta ácida obra condensa una crítica mordaz al actual sistema cultural, el poder de “institucionalización” de los museos, el carácter de “franquicia” de algunas factorías museísticas y la debilidad del discurso en muchas obras contemporáneas que se sustentas en las “causas sociales” del momento, con afán propagandístico volátil y fútil. La unión entre arte y globalización es la razón de ser de muchos de estos fenómenos, y De la Nuez trata estas cuestiones con maestría en la obra.

¿Qué estás mirando?, de Will Gompertz

Para quienes aún quieren familiarizarse con el arte de nuestros días y conocer los grandes hitos que han ido modelando el panorama artístico contemporáneo, nuestra recomendación es acudir a uno de los clásicos: “¿Qué estás mirando?”, un libro que casi se ha vuelto de lectura obligada para responder a algunas de las preguntas que siempre nos hacemos sobre el arte.

Guernica, la obra maestra desconocida, de José María Juarranz de la Fuente

Para los que buscan un poco de intriga y suelen cuestionarse la “versión oficial” de las cosas, os recomendamos este estudio centrado en la obra más famosa de Pablo Picasso: “El Guernica”. De acuerdo con su autor, que ha dedicado 14 años a investigar este tema, detrás del Guernica hay una motivación distinta a la tradicionalmente difundida de representar los horrores de la guerra. Un libro excelente para adentrarse en las pesquisas y el ensayo dentro del arte reciente.