ICONOS DEL ARTE URBANO, CAPÍTULO I

Dentro de la exposición “Iconos del Arte Urbano”, nos acercamos a la obra (y la personalidad) de Blek le Rat, The London Police, Shepard Fairey y Mark Jenkins. El papel reivindicativo del arte urbano se apoya en numerosos referentes de nuestra sociedad para construir un mensaje de impacto. En la elaboración del relato, los artistas recurren a distintas técnicas y estéticas, y en el caso de estos cuatro artistas, sus obras suelen recurrir a un concepto único, que reinterpretan y utilizan para alimentar su discurso.

BLEK LE RAT

Blek le Rat es uno de los primeros artistas que han hecho del arte urbano lo que es hoy. Su salto a las calles se produjo tras haber pasado por la escuela de Bellas Artes y la de Arquitectura, en París. A pesar de su formación academicista, su espíritu revolucionario lo impulsó a hacer de la ciudad su gran lienzo particular, antes de dar el salto a la acción internacional. Sus primeras obras estaban realizadas directamente sobre los muros de la capital francesa, lo que le valió una condena por atentado contra la propiedad. A partir de ese momento, comenzó a trabajar una nueva técnica, el stencil, con tal éxito que el arte callejero de finales del s. XX no podría entenderse sin esta figura. Sus obras encoladas, en vez de pintadas sobre las paredes, eran el vehículo idóneo para su discurso artístico, en donde el mensaje de denuncia política era una constante.

La iconografía política y social caracteriza el imaginario del artista francés Xavier Prou. Ratas y soldados son las imágenes emblemáticas asociadas a su obra. La rata, animal que llevó La Peste a la Edad Media simboliza la libertad, y Blek le Rat empezó a representarlas para anunciar al observador que el grafiti se extendería en todo el mundo, igual que la Peste en el medievo. Los personajes del padre del stencil buscan conmover, remover conciencias, la reacción frente al arte, la provocación.

Blek Le Rat

His Master is Voiceless red, 2008

Serigrafía

74 x 72cm

Blek Le Rat

Resist Against The Imposters, 2007

Serigrafía

65 x 54cm

SHEPARD FAIREY

Shepard Fairey es uno de los artistas más representativos de la escena underground americana, aunque él prefiere autodenominarse como populista y provocador. El estilo artístico de Farey es único, y es inevitable relacionar sus obras tanto por su estética como por su temática con los carteles propagandísticos usados durante la Rusia soviética. El mensaje activista y revolucionario de sus obras, en las que defiende el progreso y la justicia en la sociedad, junto a su singular iconografía, han convertido su obra en un canal de comunicación de enorme repercusión social a través de sus impresiones, pegatinas, murales y carteles.

La creación del conocido cartel con la imagen del ex luchador norteamericano “André el gigante” junto a la palabra “OBEY” (obedece), fue el paso definitivo para que el artista estadounidense diese el salto a la fama. La música, la crítica social y política, la cultura popular y las problemáticas medioambientales son los temas más recurrentes en su trayectoria artística. Sus influencias estéticas y conceptuales son múltiples; desde Andy Warhol y Keith Haring, al arte callejero, imágenes propias de la sociedad americana, carteles del rock psicodélico de los años 60 o iconos musicales como Bob Marley o Sex Pistols. Algunas de estas temáticas pueden verse en obras como “Vote” o “Earth Crisis”.

Shepard Fairey

Misfits, 2017

Serigrafía sobre papel

61 x 46cm

Shepard Fairey

Big brother is watching you, 2006

Serigrafía sobre papel

61 x 46cm

Shepard Fairey

End Corruption, 2015

Serigrafía HPM, técnica mixta y collage sobre madera

61 x 46cm

THE LONDON POLICE

La obra del colectivo británico The London Police, formado actualmente por el dúo de artistas Chaz Barrisson y Bob Gibson, dos de sus miembros fundadores, es fácilmente reconocible por sus genuinos iconos “LADS” (chavales), personajes con cabezas redondas, cuerpos simples y expresiones felices. Los comienzos del colectivo urbano parten de su traslado de Londres a Ámsterdam en 1998, cuando fueron llamados para modernizar las calles decadentes de la entonces conocida como la capital mundial de las drogas.

TLP ha invadido los espacios urbanos de numerosas ciudades con murales en los que combinan elementos circulares y lineales en blanco y negro, característicos “muchachos” e ilustraciones arquitectónicas. Las obras de The London Police han pasado de los muros callejeros a las paredes de galerías de más de 35 países de todo el mundo, ejemplo de ello son sus dibujos en tinta indeleble sobre lienzo como “Keith Egg Peterson rides again” o “Samurai Magic”.

The London Police

George Rotterdam, 2013

Rotulador sobre tela

40 x 40cm

The London Police

Samurai Magic, 2016

Tinta indeleble sobre tela

40 x 40cm

MARK JENKINS

Si bien el arte urbano se identifica fácilmente con la obra mural, el grafiti y la pintura, más difícil es especializarse en escultura dentro de esta disciplina. Esta es, sin embargo, la línea de trabajo principal de Mark Jenkins, un artista instalativo que se atreve con el espacio urbano y que suele aprovechar los elementos de la ciudad para crear un discurso crítico coherente y ocurrente. Nacido en Virginia, sus primeros trabajos comenzaron en Río de Janeiro, donde empezó a experimentar con materiales plásticos y con cinta adhesiva para crear figuras huecas que interactuaban con el entorno. En 2005 regresó a Washington para iniciar un proyecto colaborativo con la artista Sandra Fernández: “Storker project”. Con esta propuesta, el dúo Jenkins y Fernández invadieron las calles de numerosas ciudades de pequeñas figuras de bebés elaboradas en plástico transparente con las que creaban un diálogo activo con los elementos urbanos.

El trabajo posterior de este artista continuó evolucionando hasta incorporar nuevos materiales, fusionar técnicas, y experimentar con nuevas propuestas, arriesgando cada vez más con las dimensiones de las obras y el alcance de su impacto en la ciudad. Uno de los hitos que más ha marcado su carrera ha sido su colaboración con Greenpeace desde 2008. A partir de ese momento se aprecia un cambio de calado en el discurso narrativo de Jenkins. Sus proyectos se transforman en arte de denuncia, donde la concienciación sobre el medioambiente y el uso libre de las armas son temas recurrentes en su trabajo. Así sucede en “The Dugout Blue”o “Boys 2 men”, piezas en las que el artista cuestiona la doble moralidad de la sociedad occidental sobre quién está autorizado a usar armas y quién no, o cómo el anonimato permite transgredir las reglas amparándose en el miedo y el desconocimiento. Sus figuras encapuchadas ahondan en el icono del terrorista anónimo, tan de actualidad en nuestros días, al tiempo que plantea la paradoja de armar a sus personajes con pistolas de agua. Una crítica ácida a la conducta colectiva de reacción xenófoba, desconfianza y auge de los movimientos ultraderechistas que están ganando terreno en pleno S. XXI.

Mark Jenkins

The Dugout Blue, 2015

Técnica mixta

131 x 77cm

|354:150

Galerías Paulo Nunes-Arte Contemporânea, Bea Villamarín, Cornión y Montsequi

 

Pararse, tomarse un tiempo y dejarse sorprender. Parece una trivialidad pero, ya sea por imperativos u obligaciones, compromisos o deseos frustrados y, sobre todo, por esa epidemia del siglo XXI que es la falta de tiempo, habitualmente no apreciamos con calma las cosas que nos rodean. Este lugar común afecta especialmente a la contemplación del arte, la cual también se ve pervertida en esta era tan heterogénea de frívolo turismo cultural, “bienalismo”, blockbusters y publicidad encubierta.

Ana Pais Oliveira

Ar livre #8, 2018

Técnica mixta sobre tela y contraplacado marítimo

135 x 200cm

En la propuesta que presentará la Galería Paulo Nunes-Arte Contemporânea (Vila Franca de Xira) destacan por igual las ficciones y las realidades. Por un lado, las nostálgicas esculturas de Manuel Patinha y las pinturas de Ana Pais Oliveira, seduciéndonos estas últimas desde escenarios indeterminados de formas abstractas, particularmente extrañas y seductoras. A primera vista los espacios imaginados por la artista parecen gélidos, fríos, pero tras una observación más profunda, se puede llegar también a una mayor sensación de calidez. Todo depende de lo que transmita a cada espectador.

Mário Macilau

Sem título 1, 2017

Papel Hahnemühle

80 x 120cm

Rui Dias Monteiro

Nas paredes e no chão, 2015

Fotografía

15 x 20cm

Por otro lado, las realidades concretas se expresan en el stand de esta galería con el trabajo del documentalista Mário Macilau, fotógrafo autóctono de Maputo (Mozambique) que tiene como objetivo visibilizar la situación sociopolítica de su país. Perfecto y necesario ejemplo dentro del debate de la Otredad, pues “el Otro” puede, debe y sabe representarse. Bello y clásico trabajo en blanco y negro que nos habla de las circunstancias actuales de millones de personas, algo que intuimos o vemos desde la cómoda lejanía pero que realmente no conocemos. Otra realidad es la que refleja el también fotógrafo Rui Dias Monteiro, más interesado en el detalle, el fragmento, en lo intuitivo. Cualquier piedra en medio del camino puede iniciar o finalizar un relato, y seguramente la vertiente literaria de este artista, sea lo que explique que su mirada se detenga en estos motivos.

Alejandro Quincoces

Polluted cityscape, 2018

Óleo sobre tabla

125 x 195cm

Carlos Tárdez

Tasador, 2017

Resina policromada

10 x 10cm

Otro tipo de realismo especialmente narrativo es el que cultiva Alejandro Quincoces, artista que presentará la galería Bea Villamarín (Gijón). Su obra, que se situá en misteriosos escenarios naturales y urbanos, suele caracterizarse por un aire muy cinematográfico, habitualmente melancólico y hasta catastrófico; incluso en sus vistas urbanas más amplias se vaticinan mundos futuros distópicos, pero no por ello imposibles. El mundo de otro de los artistas, Carlos Tárdez, es explítamente más crítico; todo lo que tienen sus esculturas en resina policromada de pequeño formato, se vuelve enorme en sus formas provocadoras y mensajes satíricos. Quizá es el tamaño precisamente lo que dota a sus obras de mayor impacto, tanto visual como emocional.

Mònica Subidé

Los hijos del rey bufón y sus buitres, 2018

Óleo, lápices de colores y collages sobre tabla

80 x 110cm

En el stand de Villamarín también se podrá disfrutar del trabajo de Mònica Subidé, tan rico en referencias artísticas como en su gusto por el relato onírico, enigmático y seductor -rasgos que se podrán apreciar por partida doble puesto que la artista también tendrá representación en el espacio de Yiri Arts. Narraciones mucho más herméticas son las que ofrece el trabajo de Patricia Escutia, una suerte de palimpsestos compuestos por apuntes, huellas, caligrafías indescifrables que evidencian la negación del lenguaje, las dificultades que tenemos en nuestra comunicación; escritura abstracta para un tiempo huidizo. Enmarcado en la abstracción se encuentra justamente el trabajo de Candela Muniozguren, artista de quien la galería presentará una selección de su característica escultura geométrica de anclajes.

Javier Victorero

En el jardín VIII, 2018

Acrílico sobre tela

180 x 150cm

Asimismo, la propuesta de la galería Cornión (Gijón) incluye una decidida apuesta por la abstracción más geométrica: el trabajo de Javier Victorero. Desde un conocimiento intenso de la armonía y el equilibrio compositivos, el artista juega con las líneas rectilínas y las propiedades de los colores, en algunos casos vinculándose de forma íntima con la creación de grandes artistas geométricos como Eusebio Sempere. Igualmente, la investigación de las características de los materiales es algo que comparte con el escultor Amancio (González), más interesado, eso sí, en una especie de abstracciones figurativas.

Miguel Galano

Nieve en el Monticu, 2018

Óleo sobre lino

46 x 53cm

Cornión cierra su selección para Art Madrid con la pintura, “atemporal y verdadera”, de Miguel Galano: un canto a la tierra asturiana, lleno de nostalgia y de la más honesta sencillez. Son los suyos escenarios solitarios y en calma, que invitan al cobijo o la empatía; son lugares en los que claramente podemos detener nuestro acelerado ritmo vital y pararnos a contemplarlos de forma más serena la vida.

Horacio Fernández Munizaga

Placeres, 2018

Acrílico sobre tela

92 x 92cm

Rodrigo Nevsky

Apple fondo azul, 2018

Acrílico sobre tela

30 x 30cm

En el espacio de Montsequi Galería de Arte (Madrid) también habrá lugar para la contemplación, especialmente a través de la escultura en bronce y hierro de Mireia Serra, cuyos personajes, como destacan los galeristas “muestran la belleza y el misterio de pequeños momentos llenos de emociones y sentimientos del viaje de la vida: mujeres tomándose su tiempo para decidir en una encrucijada de su vida, hombres disfrutando de sus momentos de distensión, pequeños placeres, momentos de pausa…”. “Placeres” (2018), “Fuente Paraíso” (2018) o “Fuego” (2018) son algunas de las abstracciones, vitalistas y en gran medida naturalistas, que Montsequi presentará del artista Horacio Fernández Munizaga. Junto a su obra, se incluirá también una selección de las pinturas de Rodrigo Nevsky, más alineadas con la contemporaneidad, esa que está repleta de marketing y de iconos como el del gigante Apple, y que Nevsky trabaja con un lenguaje que incluye la abstracción y la figuración.

Tomémonos un tiempo, adentrémonos en las historias y las emociones concretas que proponen los artistas y decidamos después con más conciencia si nos convencen o no. Descansemos del peso de la cotidianidad.