Art Madrid'26 – ICONOS DEL ARTE URBANO, CAPÍTULO I

Dentro de la exposición “Iconos del Arte Urbano”, nos acercamos a la obra (y la personalidad) de Blek le Rat, The London Police, Shepard Fairey y Mark Jenkins. El papel reivindicativo del arte urbano se apoya en numerosos referentes de nuestra sociedad para construir un mensaje de impacto. En la elaboración del relato, los artistas recurren a distintas técnicas y estéticas, y en el caso de estos cuatro artistas, sus obras suelen recurrir a un concepto único, que reinterpretan y utilizan para alimentar su discurso.

BLEK LE RAT

Blek le Rat es uno de los primeros artistas que han hecho del arte urbano lo que es hoy. Su salto a las calles se produjo tras haber pasado por la escuela de Bellas Artes y la de Arquitectura, en París. A pesar de su formación academicista, su espíritu revolucionario lo impulsó a hacer de la ciudad su gran lienzo particular, antes de dar el salto a la acción internacional. Sus primeras obras estaban realizadas directamente sobre los muros de la capital francesa, lo que le valió una condena por atentado contra la propiedad. A partir de ese momento, comenzó a trabajar una nueva técnica, el stencil, con tal éxito que el arte callejero de finales del s. XX no podría entenderse sin esta figura. Sus obras encoladas, en vez de pintadas sobre las paredes, eran el vehículo idóneo para su discurso artístico, en donde el mensaje de denuncia política era una constante.

La iconografía política y social caracteriza el imaginario del artista francés Xavier Prou. Ratas y soldados son las imágenes emblemáticas asociadas a su obra. La rata, animal que llevó La Peste a la Edad Media simboliza la libertad, y Blek le Rat empezó a representarlas para anunciar al observador que el grafiti se extendería en todo el mundo, igual que la Peste en el medievo. Los personajes del padre del stencil buscan conmover, remover conciencias, la reacción frente al arte, la provocación.

Blek Le Rat

His Master is Voiceless red, 2008

Serigrafía

74 x 72cm

Blek Le Rat

Resist Against The Imposters, 2007

Serigrafía

65 x 54cm

SHEPARD FAIREY

Shepard Fairey es uno de los artistas más representativos de la escena underground americana, aunque él prefiere autodenominarse como populista y provocador. El estilo artístico de Farey es único, y es inevitable relacionar sus obras tanto por su estética como por su temática con los carteles propagandísticos usados durante la Rusia soviética. El mensaje activista y revolucionario de sus obras, en las que defiende el progreso y la justicia en la sociedad, junto a su singular iconografía, han convertido su obra en un canal de comunicación de enorme repercusión social a través de sus impresiones, pegatinas, murales y carteles.

La creación del conocido cartel con la imagen del ex luchador norteamericano “André el gigante” junto a la palabra “OBEY” (obedece), fue el paso definitivo para que el artista estadounidense diese el salto a la fama. La música, la crítica social y política, la cultura popular y las problemáticas medioambientales son los temas más recurrentes en su trayectoria artística. Sus influencias estéticas y conceptuales son múltiples; desde Andy Warhol y Keith Haring, al arte callejero, imágenes propias de la sociedad americana, carteles del rock psicodélico de los años 60 o iconos musicales como Bob Marley o Sex Pistols. Algunas de estas temáticas pueden verse en obras como “Vote” o “Earth Crisis”.

Shepard Fairey

Misfits, 2017

Serigrafía sobre papel

61 x 46cm

Shepard Fairey

Big brother is watching you, 2006

Serigrafía sobre papel

61 x 46cm

Shepard Fairey

End Corruption, 2015

Serigrafía HPM, técnica mixta y collage sobre madera

61 x 46cm

THE LONDON POLICE

La obra del colectivo británico The London Police, formado actualmente por el dúo de artistas Chaz Barrisson y Bob Gibson, dos de sus miembros fundadores, es fácilmente reconocible por sus genuinos iconos “LADS” (chavales), personajes con cabezas redondas, cuerpos simples y expresiones felices. Los comienzos del colectivo urbano parten de su traslado de Londres a Ámsterdam en 1998, cuando fueron llamados para modernizar las calles decadentes de la entonces conocida como la capital mundial de las drogas.

TLP ha invadido los espacios urbanos de numerosas ciudades con murales en los que combinan elementos circulares y lineales en blanco y negro, característicos “muchachos” e ilustraciones arquitectónicas. Las obras de The London Police han pasado de los muros callejeros a las paredes de galerías de más de 35 países de todo el mundo, ejemplo de ello son sus dibujos en tinta indeleble sobre lienzo como “Keith Egg Peterson rides again” o “Samurai Magic”.

The London Police

George Rotterdam, 2013

Rotulador sobre tela

40 x 40cm

The London Police

Samurai Magic, 2016

Tinta indeleble sobre tela

40 x 40cm

MARK JENKINS

Si bien el arte urbano se identifica fácilmente con la obra mural, el grafiti y la pintura, más difícil es especializarse en escultura dentro de esta disciplina. Esta es, sin embargo, la línea de trabajo principal de Mark Jenkins, un artista instalativo que se atreve con el espacio urbano y que suele aprovechar los elementos de la ciudad para crear un discurso crítico coherente y ocurrente. Nacido en Virginia, sus primeros trabajos comenzaron en Río de Janeiro, donde empezó a experimentar con materiales plásticos y con cinta adhesiva para crear figuras huecas que interactuaban con el entorno. En 2005 regresó a Washington para iniciar un proyecto colaborativo con la artista Sandra Fernández: “Storker project”. Con esta propuesta, el dúo Jenkins y Fernández invadieron las calles de numerosas ciudades de pequeñas figuras de bebés elaboradas en plástico transparente con las que creaban un diálogo activo con los elementos urbanos.

El trabajo posterior de este artista continuó evolucionando hasta incorporar nuevos materiales, fusionar técnicas, y experimentar con nuevas propuestas, arriesgando cada vez más con las dimensiones de las obras y el alcance de su impacto en la ciudad. Uno de los hitos que más ha marcado su carrera ha sido su colaboración con Greenpeace desde 2008. A partir de ese momento se aprecia un cambio de calado en el discurso narrativo de Jenkins. Sus proyectos se transforman en arte de denuncia, donde la concienciación sobre el medioambiente y el uso libre de las armas son temas recurrentes en su trabajo. Así sucede en “The Dugout Blue”o “Boys 2 men”, piezas en las que el artista cuestiona la doble moralidad de la sociedad occidental sobre quién está autorizado a usar armas y quién no, o cómo el anonimato permite transgredir las reglas amparándose en el miedo y el desconocimiento. Sus figuras encapuchadas ahondan en el icono del terrorista anónimo, tan de actualidad en nuestros días, al tiempo que plantea la paradoja de armar a sus personajes con pistolas de agua. Una crítica ácida a la conducta colectiva de reacción xenófoba, desconfianza y auge de los movimientos ultraderechistas que están ganando terreno en pleno S. XXI.

Mark Jenkins

The Dugout Blue, 2015

Técnica mixta

131 x 77cm

|354:150

Daniel Barrio. Artista invitado a la tercera edición de OPEN BOOTH. Cortesía del artista.


DESPIECE. PROTOCOLO DE MUTACIÓN


Como parte del Programa Paralelo de Art Madrid’26, presentamos la tercera edición de Open Booth, un espacio concebido como plataforma para la creación artística y la experimentación contemporánea. La iniciativa pone el foco en artistas que aún no cuentan con representación en el circuito galerístico, ofreciendo un contexto profesional de alta visibilidad en el que nuevas voces pueden desplegar su práctica, ensayar formas de relación con el público y consolidar su proyección en el panorama artístico actual. En esta ocasión, el proyecto está protagonizado por el artista Daniel Barrio (Cuba, 1988), quien presenta el site specific Despiece. Protocolo de mutación.

La práctica de Daniel Barrio se centra en la pintura como un espacio de experimentación desde el que analiza la mercantilización de lo social y la tiranía de la aprobación mediática. Para ello, trabaja con imágenes procedentes de la prensa y otros medios, que interviene pictóricamente con el objetivo de desactivar su significado original. Mediante este proceso, el artista propone nuevas lecturas y cuestiona los mecanismos de producción de sentido, concibiendo la pintura como un lugar de realización, terapia y catarsis.

Despiece. Protocolo de mutación se construye a partir de restos urbanos, materiales industriales y fragmentos de historia para interrogarnos sobre qué memorias heredamos, cuáles consumimos y cuáles somos capaces de construir. Suelo, paredes y volúmenes conforman un paisaje en tensión donde lo sagrado convive con lo cotidiano, y donde las grietas importan más que la perfección.

La evolución constante del arte exige un intercambio continuo entre artistas, instituciones y públicos. En esta 21ª edición, Art Madrid reafirma su voluntad de actuar como catalizador de ese diálogo, ampliando los límites tradicionales del contexto ferial y abriendo nuevas posibilidades de visibilidad para prácticas emergentes.



Este site specific surge de un impulso crítico y afectivo por desarmar, examinar y recomponer aquello que nos constituye cultural y personalmente. La obra se concibe como un todo indisoluble: un paisaje interior que opera como dispositivo de sospecha, donde suelo, paredes y volúmenes configuran un ecosistema de restos. Se propone una lectura de la historia no como una continuidad lineal, sino como un sistema de fuerzas en fricción permanente, articulando el espacio como un archivo adulterado; una superficie que se presenta como definitiva, pero que permanece en constante transformación.



La obra se configura como un paisaje construido a partir de residuos urbanos, donde suelo, paredes y objetos conforman un cuerpo unitario elaborado con mortero de cal, PVC de cartelería teatral, espuma industrial y cera de ofrendas. El núcleo del proyecto es una estructura en forma de “L” de 5 × 3 metros que reinterpreta la técnica del fresco sobre soporte industrial recuperado, aplicando el mortero en húmedo durante jornadas continuas, sin búsqueda de perfección, permitiendo que la materia evidencie su propio carácter. En torno a esta estructura gravitan fragmentos arquitectónicos: bloques de espuma que simulan hormigón, un torso del Belvedere impreso en 3D y deformado, y un elemento escultórico de cera en el que se incrustan lijas utilizadas por obreros y artistas anónimos, preservando el esfuerzo de esos cuerpos ajenos.

Un elemento escultórico de cera blanca funciona dentro del conjunto instalativo como un punto de concentración sensorial que desafía la mirada. En su interior confluyen la fe acumulada de las velas de ofrenda y los residuos industriales del taller, recordando que la pureza y la devoción conviven con la materialidad del mundo cotidiano. La experiencia del espectador trasciende así lo visual: inclinarse, oler y aproximarse a la vulnerabilidad transforma la percepción en un acto íntimo y corporal. En su densidad quedan incrustados tacos de lija usados por artistas, artesanos y obreros, recuperados de contextos ajenos, donde la lija actúa como huella del esfuerzo de otros cuerpos, respondiendo a un protocolo de registro sin intención autobiográfica.

Despiece. Protocolo de mutación nos interpela: ¿qué memoria valoramos?, ¿la que consumimos o la que construimos con rigor? El público abandona la posición contemplativa para integrarse en el sistema, y el esfuerzo de desplazar la materia, el rigor documental y la materialidad envolvente configuran un cuerpo de resistencia frente a una realidad mediada. El proyecto se consolida así como un paisaje interior donde suelo, superficie y volumen articulan una anatomía de residuos. La adulteración opera como metodología analítica aplicada a los estratos de la realidad urbana, interviniendo la historia a través de publicidades teatrales y callejeras, residuos arquitectónicos y protocolos administrativos, proponiendo que el arte puede restituir la capacidad de construir una memoria propia, aunque inevitablemente fragmentada.



SOBRE EL ARTISTA

DANIEL BARRIO. Cuba, 1988.

Daniel Barrio (Cienfuegos, Cuba, 1988) es un artista visual cuya práctica articula el espacio desde la pintura, entendiendo el entorno como un archivo adulterado susceptible de intervención crítica. Formado en la Academia de Bellas Artes de Cienfuegos (2004-2008) con especialidad en pintura, y posteriormente en la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid - ECAM (2012-2015) en Dirección de Arte, su metodología integra el pensamiento plástico con la narrativa escenográfica. Su origen cubano constituye el fundamento analítico de su trabajo: la experiencia de observar cómo los monumentos y los ideales se revelan frágiles al tacto le ha dotado de una sensibilidad particular para detectar las fisuras en aquello que se presenta como definitivo, estableciendo la realidad como superficie bajo permanente interrogación.

Su trayectoria incluye exposiciones individuales como "La levedad en lo cotidiano" (Galería María Porto, Madrid, 2023), "Interiores ajenos" (PlusArtis, Madrid, 2022) y "Tribud" (Navel Art, Madrid, 2019), así como participaciones colectivas relevantes en "Space is the Landscape" (Estudio Show, Madrid, 2024), "Winterlinch" (Espacio Valverde Gallery, Madrid, 2024), "Hiberia" (Galería María Porto, Lisboa, 2023) y la itinerancia de la Exposición de Arte Joven de La Rioja (2022). Miembro del Colectivo Resiliencia, su obra no persigue la producción de objetos sino la articulación de dispositivos pictóricos que generan protocolos de resistencia frente al flujo de imágenes descartables. En un contexto saturado de datos inmediatos, su práctica produce huellas y archiva aquello que debe permanecer, cuestionando no el significado de la obra sino la memoria que el espectador construye al interactuar con ella, recuperando así la soberanía sobre la mirada y habitando las ruinas como método de comprensión del presente.