ICONOS DEL ARTE URBANO, CAPÍTULO II

Dentro de la exposición “Iconos del Arte Urbano”, nos acercamos hoy a la obra de Faile, Perishable Rush, Mr Brainwash y Okuda San miguel. Estos artistas ofrecen una particular visión de los referentes de nuestro entorno, al construir obras multidisciplinares que se alimentan de diferentes estilos y estéticas. Un ejemplo de la capacidad de fusión de este lenguaje artístico que pone en común color, Pop Art y graffiti.

FAILE

La fonética del propio nombre “FAIL” (fracaso, en inglés) no debe llevarnos a ideas equivocadas sobre el impulso que mueve a la pareja de artistas que se esconden tras este seudónimo: Patrick McNeil y Patrick Miller. Ambos afincados en Brooklyn, su trabajo colaborativo se caracteriza por la apropiación de elementos icónicos de nuestra sociedad y su reinterpretación multidisciplinar, usando técnicas que beben del collage, la estética del cómic y la paleta de colores de finales de los 80. En su trabajo, no obstante, se aprecia una clara evolución hacia proyectos más ambiciosos conectados con el espacio urbano. Han trabajado propuestas más plásticas, arriesgando con la elección de los soportes (obras sobre madera, cajas de embalajes, palés de construcción…), así como materiales más adaptados a la demanda del mercado, en los que poner en práctica su pericia como maestros del printing y el trabajo con tinta.

Estos rasgos característicos resultan evidentes en obras como “NYC You and Me” o “Subway tags”, donde la presencia del cómic como referencia estética es muy intensa. Su trabajo de dibujantes e impresores nutre gran parte de su producción, donde no suelen faltar los mensajes escritos y las autoreferencias. De hecho, gran parte del significado de sus propuestas se concentra en los textos y frases incorporados a las obras. Así sucedió en algunas de sus intervenciones más recientes como “Temple” en Lisboa, donde se invadió una antigua iglesia en ruinas con máximas de denuncia social, y en otros trabajos públicos por encargo que vinieron a continuación, como “The Wolf Within” en Ulaanbaatar (Mongolia) o “Les Ballets”, en el Lincoln Center de Nueva York. En los último cinco años han realizado numerosas exposiciones en galerías, con formatos de obra adaptados a otras dimensiones, mientras reservaban las grandes instalaciones para el espacio público.

Faile

Palette NYC You and Me, 2014

Acrílico y tinta sobre madera y marco de acero

51 x 30cm

Faile

Palette Subway tags, 2014

Acrílico y tinta sobre madera y marco de acero

25.5 x 30cm

Faile

Palette Going bach to Dallas, 2014

Acrílico y tinta sobre madera y marco de acero

51 x 30cm

PERISHABLE RUSH

Las temáticas más recurrentes en la obra de Perishable Rush (Prisa Perecedera) tienen que ver con la banalidad, la agresión, la guerra, el anonimato, el comercio y la vulgaridad de los medios de comunicación actuales. Rush utiliza en sus collages imágenes de cómics, fotografía, anuncios y lemas, que transforma para generar nuevas imágenes y significados, representando así su propia realidad.

La obra del artista urbano holandés está compuesta fundamentalmente por dos tipologías conceptuales: “Las Máscaras de Esquí con Camuflaje Urbano”, piezas que construye a partir de trozos de papel que el artista encuentra en las calles de Ámsterdam y que mezcla con serigrafías, revistas y cómics. En la silueta de una máscara de esquí estos fragmentos se pegan formando un estampado de camuflaje urbano. Las máscaras de esquí simbolizan las luchas actuales alrededor del mundo, y en sus retratos, Perishable Rush representa, de forma simplificada a través de líneas y sobre un fondo compuesto por serigrafías rasgadas bruscamente, héroes personales y personajes famosos del mundo del arte, la música y el cine.

Perishable Rush

Miss Barcelona, 2016

Técnica mixta

175 x 175cm

Perishable Rush

Rusty Girl, 2015

Técnica mixta

59.5 x 42.5cm

Perishable Rush

Broken Star, 2016

Técnica mixta

118.5 x 84.5cm

MR BRAINWASH

Thierry Guetta, artista que se esconde tras el pseudónimo Mr Brainwash, debe en gran medida su fama a otro de los grandes del arte urbano, Banksy. Tras haber protagonizado el falso documental “Exit Through the Gift Shop”, un largometraje dirigido por el artista británico que narra una visión muy personalista de la evolución del Pop Art y el arte callejero en la esfera contemporánea, Thierry dio el salto al mundo de la creación. Esta colaboración fue el inicio de un intenso proyecto creativo con el que Mr Brainwash, una suerte de spin off de este documental, nació como artista.

Su obra aglutina multitud de referentes de nuestra sociedad de consumo, particularmente conocidos en el mercado norteamericano, con los que reinterpreta algunos de los grandes estilos artísticos de las últimas décadas del siglo XX. Una revisión actualizada del Pop Art más clásico fusionado con la pintura mural en su vertiente más expresionista. Los iconos inconfundibles que un día hicieron historia con las transgresoras propuestas de Warhol, así en piezas como “Diamond Girl Gold” o “Tomato Spray”, conviven con obras en las que se rinde homenaje a los propios artistas que le sirven de referencia, como en su piezas “Andy Warhol” o “Samo is Alive”. Una elaboración consciente del mito artístico, la metacreación de referentes, el arte dentro del arte sobre fondos del grafiti pollockesco más genuino propio de Basquiat.

Mr. Brainwash

Tomato Spray, 2016

Técnica mixta sobre papel

127 x 96cm

Mr. Brainwash

Tomato Soup, 2017

Técnica mixta sobre cartón reciclado

102 x 60cm

OKUDA SAN MIGUEL

La obra urbana del artista santanderino Okuda San Miguel, caracterizada principalmente por sus grafismo geométrico multicolor, plantea una reflexión sobre el existencialismo, el anticapitalismo, la destrucción medioambiental, la soledad y la falsa felicidad. En el lenguaje iconográfico de Okuda encontramos, además de símbolos, figuras sin cabeza, cuerpos grises, animales y cabezas gigantes. El arte pop, el cine, la moda, y la luz y el color de otras culturas, son fuente de inspiración tanto en sus intervenciones callejeras como en sus obras de estudio. Sus estructuras poliédricas (círculos, triángulos y rombos), presentes en obras como “Refugee 18 IV” o “Women of the World” combinadas con una fuerte policromía, hacen que la obra de Okuda pueda clasificarse dentro del surrealismo pop.

La producción multidisciplinar de Okuda que va desde el muro, el lienzo y la escultura hasta el bordado, invita al espectador a replantearse algunas cuestiones como la falsa libertad del capitalismo o el sentido de la vida. Su obra colorista ha traspasado fronteras y numerosas ciudades cuentan con murales, edificios y construcciones intervenidas firmadas por este maestro del spray, desde Estados Unidos, a Marruecos, Taiwán, Italia o Francia, sin mencionar su gran presencia a lo largo y ancho del territorio nacional.

Okuda San Miguel

Window Eye, 2018

Esmalte sintético sobre madera

40 x 40cm

|354:150

Hace apenas unos días se publicó el ranking de los museos más visitados del mundo en 2018. Una vez más, el Louvre ocupaba la primera posición, y también con gran satisfacción veíamos que el Reina Sofía se mantenía entre los 20 primeros un año más. En el panorama mundial, los museos europeos tienen un peso considerable, con 9 instituciones situadas en los primeros 20 puestos. En conjunto, las cifras reflejan un aumento del 15% en el número de visitantes, lo que demuestra el creciente interés del público por acceder a estas grandes colecciones.

Visitantes ante la "Mona lisa" en el Louvre en París. Foto: Pedro Fiuza/NurPhoto — Sipa, (vía Associated Press nytimes.com)

No obstante, estos datos no son tan halagüeños como pudiera parecer. A pesar de las dimensiones de estos enormes museos, el volumen de visitantes es tal que el disfrute de las obras se resiente y las labores de mantenimiento son cada vez más exigentes. El pasado 27 de mayo, el Louvre se vio obligado a cerrar sus puertas por una huelga convocada por los vigilantes de sala en protesta por la falta de recursos ante esta crecida de las visitas. Los pasillos se hacen intransitables y las obras se pierden tras un parapeto de brazos alzados, smartphone en mano, para sacarse la foto de recuerdo entre hordas de turistas. Este museo, en concreto, superó los 10 millones de visitantes el pasado año, lo que supuso un aumento del 25% con respecto al año anterior.

Este fenómeno no es ajeno al boom que está sufriendo el turismo en los últimos años. No solo viajar se ha hecho más asequible, sino que se ha convertido en un punto más en la lista de “cosas que hacer en la vida” para los que transitamos por el siglo XXI. El enorme abanico de posibilidades que nos brinda la actualidad choca con la necesidad de adoptar medidas de protección del patrimonio cultural y de la propia vida. Al mismo tiempo, es necesario luchar contra el poder de atracción de algunos lugares especialmente demandados, algo que repercute negativamente en la sostenibilidad de su estilo de vida y afecta al carácter estacionario de su economía. Se habla hoy mucho de turismo sostenible, y parece que se dice a la ligera, pero los desplazamientos de la gente y la expansión de los hábitos de consumo capitalista tienen un impacto directo en el medioambiente y en la conservación de los monumentos.

'Dalí', la exposición más visitada de Europa, por: Miguel Ángel García Vega (vía blogs.elpais.com)

No estamos ante un problema de solución fácil. El turismo es uno de los principales motores de la economía para muchos países. Algunas instituciones carecen de inyección de fondos públicos y deben mantenerse íntegramente con sus ingresos, obtenidos en muchas ocasiones de la venta de entradas. Algunos museos, como el Prado, tratan de establecer una política que permita seguir disfrutando del recorrido a los visitantes y tiene prohibido sacar fotografías con el móvil en las salas. Los motivos para tomar esta medida son múltiples, y para que nadie pueda quejarse (porque hay quienes se quejan), se ha procedido a la digitalización de las grandes obras de la colección con imágenes de alta definición accesibles en la página web oficial.

Estos datos ponen de manifiesto que el sector cultural no es ajeno a los grandes movimientos de tendencia que prescriben la obligatoriedad de visitar determinados centros, pasar por ciertos sitios y sacarse la foto de rigor para compartirla en las redes sociales. Es positivo que el arte pueda ser “trendy”, pero no lo es si esta moda conlleva el deterioro de la experiencia del museo, un falso conocimiento de lo que se está viendo, el secuestro de ciertas instituciones frente a otras del entorno próximo que siguen vacías, y la estandarización de los museos como consecuencia de la globalización. En el debate sobre el futuro de estas instituciones en el siglo XXI, que tuvo lugar en París en enero de 2018 y al que acudieron los directores de los principales museos del mundo, Bernard Blistène, director del Centro Pompidou, declaró: “un museo no debe tender hacia una colección ideal que no existe, sino construirse a partir de su singularidad. Sería ridículo ver cómo los museos se homogenizan para responder a una definición que, en realidad, deberíamos deconstruir: la del arte moderno. Tenemos que repensar el modelo inicial”.

Andy Stalman, “Louvre” (vía tendencias21.net)

Los retos del futuro para estos centros no pasan solo por la necesidad de hacer frente a su actividad con presupuestos cada vez más ajustados, sino también al cumplimiento de una misión social y cultural que afecta al conjunto de la sociedad mundial. Y en el trabajo hacia esos objetivos, cuestiones como la sostenibilidad y el equilibrio en el volumen de visitantes, son clave. Algunas voces apuntan que conviene fomentar la descentralización, abriendo filiales de los principales museos en otros lugares del mundo, como es el caso del Louvre, por mencionar un ejemplo cercano, que pronto inaugurará su centro de Abu Dabi. Pero estas soluciones son en realidad un ejemplo claro del impacto de la globalización y cómo alcanza también al sector del arte. El turismo de masas (y su consumo cultural) está tan íntimamente vinculado a este fenómeno que las estadísticas parecen arrojar resultados contradictorios.

Museo historia natural Londres. Foto: Son of Groucho (de Flickr, vía waitamoment.co.uk)

Volviendo al Prado, con sus casi constantes 3 millones de visitas en los últimos años, una encuesta lanzada a principios de este año para sondear los hábitos de los españoles indica que solo el 5,7% de los encuestados visitaron el museo en el último año, que un 37,5% no lo han visitado nunca y un 16% no tiene interés alguno en hacerlo. Sabemos que las estadísticas son eso, estadísticas, pero los datos nos aproximan a una realidad que parece pasar desapercibida. En este boom por acudir a los grandes museos, los visitantes nacionales son los menos interesados en disfrutar de estas instituciones. Y este puede ser el motivo que explique por qué las grandes pinacotecas están abarrotadas, y los museos más modestos, igualmente interesantes, se mantienen vacíos. Quizás una de las principales líneas de trabajo sea seguir educando en arte y cultura para despertar el interés de los ciudadanos por acercarse al arte que tienen más cerca y a su alcance, al tiempo que se canalizan otras formas de financiación para los museos que garanticen su sostenibilidad sin tener que depender tanto del volumen de visitas.