Art Madrid'26 – “ICONOSFERA”, RECORRIDO COMISARIADO POR NATALIA ALONSO EN ART MADRID DENTRO DEL PROGRAMA “ONE SHOT COLLECTORS”

Natalia Alonso Arduengo retratada por Federico Granell

La crítica y comisaria independiente Natalia Alonso Arduengo estará al frente por segundo año consecutivo del recorrido comisariado de Art Madrid que, junto al Programa de coleccionismo, formará parte de "One Shot Collectors".

Natalia Alonso Arduengo (1984, Madrid): Vive en Gijón y trabaja entre su lugar de residencia y Madrid. Es Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo, crítica y comisaria independiente. Parte de sus intereses se orientan al arte realizado por mujeres y centrado en aspectos de género. En este sentido, ha curado muestras como La fuga de Perséfone de Cristina Ferrández y El Síndrome de Norma Desmond de Cristina Toledo. Otra de las cuestiones hacia las que orienta su trabajo es el habitar y cómo el sujeto contemporáneo se relaciona con el entorno. Bajo este tema fue la comisaria invitada de Art Madrid en el 2021 con el proyecto El arte de habitar que reunió, entre otros, a artistas como Sandra Paula Fernández, Silvia Flechoso, Hugo Alonso y Guillermo Oyágüez.

Ha trabajado para medios de comunicación como la revista Tendencias del Mercado del Arte y ha estado durante años al frente del blog Con el arte en los talones, que ha mutado ahora al formato radiofónico en un programa emitido en La Buena Tarde de la RTPA. En la actualidad, ejerce como Liaison Manager para Arteinformado y es directora de ArteOviedo, una feria de arte contemporáneo realizada en la capital del Principado que reúne una selección de galerías de la región.

Mário Macilau

Breaking news, 2015

Pigmento inyectado

60 x 90cm

ICONOSFERA

Toda imagen es un artificio. Este axioma de Román Gubern se clava en la mente como el dedo del cartel de reclutamiento realizado por James Montgomery Flagg, que es portada del libro de Gubern titulado Medios icónicos de masas de finales de los años noventa del pasado siglo. En su último capítulo, dedicado a la imagen electrónica, esbozó el futuro que estaba por llegar. Algo más de dos décadas después, la presencia y la influencia de las imágenes en nuestra sociedad está ganando la batalla de la sobreoferta y la sobreinformación. De los mass media a los self media y el metaverso. La selección comisariada de obras para ARTMADRID22 busca reflexionar sobre los modos de mirar y los modos de leer las imágenes, sobre la interacción del sujeto con éstas y sobre las relaciones e influencias entre ellas. ¿Cómo asimilamos y reelaboramos las imágenes en la actualidad? ¿Qué mirada aplicamos sobre la realidad multiforme?

Lantomo

(un)MASKED FIGHTER, 2021

Grafito, carbón, acuarela sobre papel encolado a madera

130 x 97cm



El recorrido comisariado está formado por doce obras de diferentes disciplinas, entre las que destacan el dibujo y la fotografía. Los artistas que forman parte de esta selección son: Catarina Patrício (Sâo Mamede), Mário Macilau (Galerie Alex Serra), Lantomo (BAT alberto cornejo), Beatriz Díaz Ceballos (Rodrigo Juarranz), Chang Teng-Yuan (Yiri Arts), David Delgado Ruiz (DDR Art Gallery), Juana González (Arena Martínez Projects), Aurora Cañero (Galería Kreisler) , Julien Primard (Galerie LJ), Jaime Sancorlo (Inéditad), Kepa Garraza (Víctor Lope Arte Contemporáneo) y María Treviño (Moret Art).






El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.