Art Madrid'26 – La belleza en la Colección Koplowitz

 

 

Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega”, Museo de Bellas Artes de Bilbao

 

 

 

La muestra presenta una amplia selección de obras de la colección, un total de 90 pinturas y dibujos de maestros de la historia del arte nacionales e internacionales (fechados desde el siglo XVI hasta el XXI) y esculturas (desde la antigüedad clásica hasta nuestros días). El recorrido expositivo está dividido en nueve apartados: “La persistencia del ideal clásico”, “El siglo de las Luces”, “Vida privada, vida pública”, “París, cambio de siglo”, “Nuevos caminos en el arte de entreguerras”, “Materia, gesto, mancha”. “Figuraciones”, “Informalismos y abstracciones” y “Epílogo”. 

 

 

 

 

 

Paul Gauguin, “Mujeres en la ribera del río”, 1982. Óleo sobre tela, 31 x 40 cm. © Colección Alicia Koplowitz - Grupo Omega Capital

 

 

 

Algunas de las obras que forman parte de la destacada colección y que pueden verse en la las diferentes salas del museo bilbaíno son “La Virgen con el niño y san Juanito” de Zurbarán (s.XVII) o “Asalto a la diligencia” y “Hércules y Ónfala” de Goya (s.XVIII). Del siglo XIX destacan las pinturas de Raimundo de Madrazo y las del postimpresionismo francés de Gauguin, Toulouse-Lautrec y Van Gogh. El siglo XX representa más de la mitad de la selección de obras de la exposición, la mayoría de artistas españoles de gran calado internacional como Picasso, Juan Gris, Pablo Gargallo o Julio González, entre otros. 

 

 

  Raimundo de Madrazo, La siesta, h.1875

 

 

El movimiento abstracto está presente en la exposición con nombres como Nicolas de Staël, Piet Mondrian, Lucio Fontana o los minimalistas Frank Stella y Donald Judd, por ejemplo. El expresionismo norteamericano cuenta con cuatro grandes representantes en la muestra: Willem de Kooning, Mark Rothko, Cy Twombly y Anselm Kiefer. De este último es la obra más actual de la colección, realizada en 2014. Ai Weiwei y Louise Bourgeois representan el arte más reciente de la selección. 

 

 

 

Anselm Kiefer, Le Dormeur du val, 2014 

 

 

“Colección Alicia Koplowitz-Grupo Omega Capital” es sin duda una exposición guiada por el gusto de la coleccionista madrileña, un paseo por la belleza en el arte en el que domina el universo femenino. El Museo de Bellas Arte de Bilbao nos brinda la oportunidad de ver una cuidada selección de una colección que como apunta  su artífice: “Es el resultado de emociones, pasiones y recuerdos inolvidables que han formado parte y siguen formando parte de mi vida”.

 

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: ALTA FACTURA. COLECTIVO LA BURRA NEGRA

4 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


"Disciplina para el poder”. Performance de La Burra Negra para la pieza: Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat. 2025.


Alta Factura subvierte la estructura de la pasarela de moda para reivindicar los procesos invisibles de la creación artística. En esta propuesta, a través de una serie de piezas textiles conceptuales, la performance sitúa bajo el foco el rigor del oficio y la vulnerabilidad del artista, exponiendo —por fin— aquellas costuras que suelen quedar relegadas a la sombra de los bastidores.


Colectivo La Burra Negra.


SOBRE EL COLECTIVO LA BURRA NEGRA

La Burra Negra es un colectivo nómada de Artes de Acción con sede en Málaga, fundado en 2024 tras su primera residencia en Totalán. Está autogestionado por Ascensión Soto Fernández, Gabriela Feldman de la Rocha, Sasha Camila Falcke, Sara Gema Dominguez Castillo, Sofía Barco Sánchez y Regina Lagos González, seis creadoras de diferentes procedencias y trayectorias que se conocieron en el Hospital de Artistas de La Juan Gallery. El colectivo reúne profesionales de joyería, pintura, artes escénicas, música, danza, divulgación y gestión cultural. Su actividad incluye la residencia anual en Totalán, la producción de obras performativas, la mediación cultural y la realización de intervenciones en el territorio. Desde su creación ha participado en las Jornadas Periscopio en La Térmica, ha presentado A granel en el MVA de Málaga, ha realizado diversas acciones en Totalán, la más reciente durante su segunda residencia anual y ha formado parte con sus propias propuestas en la performance Desplazamiento del Congreso de los Diputados de Roger Bernat en Madrid.

En La Burra Negra les mueve la creación colectiva y el intercambio de saberes. Unidas para experimentar y difundir la performance, exploran lo invisible del trabajo artístico: tiempos, esfuerzos y relaciones que normalmente no se ven, como forma de reivindicación.

Su práctica surge del diálogo y del pensamiento compartido, en la búsqueda de espacios descentralizados donde el arte pueda ser vivido y su proceso mostrado. Cada residencia y cada acción son intentos de habitar la creación de manera colectiva, cuestionando la precarización y construyendo redes de cuidado y colaboración que sostienen su práctica y la de quienes les rodean.