LA CARA DE LA MODERNIDAD CONTEMPORÁNEA

Lyonel Feininger, Sin título (Cristales rotos), 1927. Óleo sobre lienzo, 72 x 70 cm. Colección particular. Cortesía Moeller Fine Art, Nueva York © Moeller Fine Art, Nueva York © VEGAP, Madrid, 2017. Imagen cortesía de Fundación Juan March.

 

 

Lyonel feininger (1971-1956) fue un artista de origen americano con ascendencia alemana que fue un imprescindible para el panorama artístico de las vanguardias. Empezó su formación en la música, alentado por sus padres, quienes también compartían esa pasión. A los 16 años, su vida dio un giro y comenzó a experimentar con el dibujo y la ilustración, su principal pasión. Se adentró en el mundo del tebeo y sus viñetas pronto vistieron las portadas de revistas americanas y alemanas. Tras consolidar su carrera en dicho género fue decantándose cada vez más por la pintura y ésto le permitió desplegar libremente su capacidad creativa.

 

 

Los niños Kin-der: El famoso artista alemán Feininger presenta los personajes que va a crear. En The Chicago Sunday Tribune, 29 de abril de 1906. Impresión fotomecánica, 58 x 89 cm. © Moeller Fine Art, Nueva York. © VEGAP, Madrid, 2017.

 

 

A principios del S.XX, adoptó un lenguaje más abstracto adentrándose en el conocimiento de las líneas rectas y los planos fragmentados de color. Ya en 1919, el mismísimo Walter Gropius le alentó para impartir clases de grabado en la Bauhaus y esta fue su tarea hasta su clausura en 1932 por los nazis. Tras este acontecimiento histórico decidió trasladarse a Estados Unidos donde seguiría creando hasta su muerte. Aquí es donde entra la Fundación Juan March (Madrid), la cual lleva tiempo exprimiendo figuras y movimientos poco explorados.

 

 

Zirchow VII (1918). Óleo sobre lienzo, 80,7 x 100,6 cm. National Gallery of Art, Washington. © VEGAP, Madrid, 2017.

 

 

En la exposición “Lyonel Feininger (1871-1956)”, una retrospectiva de toda su carrera, se muestran más de 400 obras alternando técnicas y estilos que fue adoptando a lo largo de su vida artística. Provenientes de colecciones públicas y privadas de Europa y Estados Unidos, también se abordan los diferentes temas tratados como la caricatura, los dibujos satíricos, su fijación por los puentes o la representación de lugares tan emblemáticos como París o Manhattan. La exposición se completa con un catálogo que aguarda en su interior la biografía del artista con ensayos y textos de personalidades tan conocidas como Martin Faass o Sebastian Ehlert.

 

 

Vista de la exposición

 

 

El director de la Fundación, Javier Gomá, junto con el director de exposiciones Manuel Fontán, aseguran que es una figura que para muchos calló en el olvido, y con esta muestra quiere rendir homenaje a lo que fue un genio de su generación. La exposición estará vigente hasta el 28 de mayo.

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.