Nuevo ciclo La Ciudad en Viñetas en CentroCentro

Mauro Entrialgo, Santiago Valenzuela, Carmen y Laura Pacheco, PUÑO, María Herreros… la cuarta planta de CentroCentro Cibeles sirve de plataforma para exponer, cada dos meses, el retrato que cada uno de estos ilustradores-artistas le hace a la ciudad de Madrid, sus calles, sus edificios y las personas que los habitan.

El ciclo “La ciudad en viñetas” cumple 3 años y en esta edición, del 25 de septiembre de 2014 al 1 de septiembre de 2015, con el comisariado de PUÑO, participan:  la valenciana María Herreros, el autoeditor de cómics Davín, el gallego Cristóbal Fortúnez, la ilustradora barcelonesa Cristina Daura y el leonés Javier arce.

María Herreros 26 septiembre – 16 noviembre 2014

Davín 20 noviembre 2014 – 24 enero 2015

Cristóbal Fortúnez 28 enero – 22 marzo 2015

Javier Arce  25 marzo – 24 mayo 2015

Cristina Daura 6 septiembre – septiembre 2015

La exposición permite al visitante disfrutar de materiales inéditos y grandes dimensiones difíciles de encontrar en otras muestras de cómic. Desde su primera edición, comisariada por Mauro Entrialgo, la intención es hacer de Madrid una historia y crear una historia poliédrica de Madrid, con dibujos, desde la visión de múltiples artistas.

 

La exposición permite al visitante disfrutar de materiales inéditos y grandes dimensiones difíciles de encontrar en otras muestras de cómic. Desde su primera edición, comisariada por Mauro Entrialgo, la intención es hacer de Madrid una historia y crear una historia poliédrica de Madrid, con dibujos, desde la visión de múltiples artistas.

 

Se trata de obras inéditas, realizadas específicamente para ese espacio, que convierten este proyecto en una especie de “publicación mural” en la que la ciudad se cuenta por viñetas y se disfruta en las paredes del espacio que queda como registro del paso de cada artista… Entre las figuras más destacadas, ha colaborado el dibujante de manga Yuichi Yokoyama, como artista invitado gracias a la Fundación Japón.

En la web de CentroCentro se puede acceder ya a las inscripciones para los próximos talleres de autor con los artistas de “La Ciudad en Viñetas”.

14 de junio (11 a 13h): Davín

Davín presenta su taller Big cities. Un Taller de dibujo de ciudades, edificios y horizontes de hormigón y acero con rotuladores de punta fina. Incluye elaboración de un fanzine colectivo con los dibujos realizados.

20 de junio (11 a 13h): Cristóbal Fortúnez

De la mano de Cristóbal Fortúnez exploraremos la cuestión de los personajes. Tratará la creación y caracterización de los mismos: elección de los elementos que lo conforman, importancia y expresividad de los mismos.

 

27 de junio (11 a 13h): María Herreros

María Herreros  nos propone investigar el tema de los argumentos. En particular el taller invita a rebuscar en las biografías de cada uno, utilizar experiencias personales y mezclarlas con ficción para narrar en cómic.

28 de junio (11 a 13h): Javier Arce.

Javier Arce tratará sobre las restricciones creativas y la exploración de los límites del cómic. Indagaremos qué hace a un cómic ser un cómic, analizaremos las bases y las reglas clásicas que los definen y luego las haremos saltar por los aires.

En septiembre continuarán los talleres con Cristina Daura y el comisario del ciclo Puño.

Para asistir es necesario reservar plaza previamente a través de reservas@centrocentro.org

Máximo 15 personas por taller

Edades a partir de 12 años

Gratuito

 

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.