LA ESCUELA DE LONDRES EN MÁLAGA

Lucian Freud. Leight Bowery, 1991

 

 

La Tate London, en colaboración con el Museo Picasso de Málaga y con el patrocinio de Caixabank han creado esta exposición para conmemorar a estos diez artistas. Hacia la década de los 50 estas diez vidas, Francis Bacon, Lucien Freud, Michel Andrews, Frank Auerbach, David Bomberg, William Coldstream, Ronald B.Kitaj, Leon Kossoff, Paula rego y Euan Uglow, se cruzaron en una ciudad, Londres. Cada uno con sus características y manías contribuyeron a crear la famosa Escuela de Londres (término que ni los historiadores ni ellos mismos daban por oficial).

 

 

Vista de la exposición

 

 

Su inquietud y admiración les unieron para buscar otro enfoque de la materialización y representación del cuerpo humano, utilizando como escenario la bella ciudad inglesa que tanto les inspiraba. Tras la Segunda Guerra Mundial, Londres, fue la verdadera fuerza moral de Europa y por ello allí se concentraron todas las mentes creativas. Los ánimos no jugaban a su favor y la emigración creció, dando cobijo a todos ellos. La figuración tomó el poder, frente a una abstracción muy extendida, la tendencia había cambiado.

 

 

 Un espectador frente a la obra “El Baile”, 1988 de Paula Rego

 

 

Los protagonistas de sus obras nacían de lugares dispares, fotografías, retratos, personas anónimas por la calle… Dicha corriente “dedicada” al cuerpo pronto obtuvo el reconocimiento de la crítica, llegando a su máximo esplendor ya en el continente americano, más concretamente en Estados Unidos. Pero no sólo representaban el cuerpo, su mirada también se desviaba a paisajes o bien familiares como sus estudios o recién descubiertos mediantes viajes.

 

 

Vista de la exposición

 

 

Su comisaria, Elena Crippa, considera que a lo largo de los años el trabajo de estos artistas se ha ido revalorizando llegando hasta nuestros días como una corriente plenamente consolidada. Podéis visitar la exposición hasta el 17 de septiembre en el Museo Picasso de Málaga. Además cuenta con una gran oferta paralela como talleres y charlas.
 

 

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.