\"La humanidad del momento\", Robert Frank

Foto personal de Robert Frank

 

 

Robert Frank (Suiza, 1924) desarrolló la mayor parte de su carrera artística en Estados Unidos, lugar que consideraba triste y solitario, fuente de inspiración para sus fotografías. Su estilo heterogéneo y personal y su visión crítica de la realidad le sitúa como uno de los padres del neo documentalismo. Trabajó con diversos soportes y materiales (fotografías, libros, películas…) y en todos ellos supo plasmar lo que él mismo denominaba “la humanidad del momento”. 

 

 

 

Fotografía de Robert Frank

 

 

La exposición “Robert Frank. Caso de Estudio” muestra una selección de 18 fotografías instantáneas, libros y películas, entre las que destaca el documental “Fire in the East”, y plantea un circuito en torno a las tres líneas artísticas que Frank desarrolló en su trabajo fotográfico. A través de las obras seleccionadas (pertenecientes a la Colección del IVAM), el espectador puede recorrer los temas clave que Robert Frank trató en sus fotografías: el trabajo sobre la imagen, la autorrepresentación, la secuenciación y la visibilización del otro. 

 

 

Fotografía de Robert Frank

 

 

La Colección del IVAM cuenta con una amplia cronología de la obra de Robert Frank, de 1947 a 1994, aunque en este caso, la exposición se centra en su fotografía documental de los años cincuenta, principalmente en su serie “Americans”, destacando su relación con la cultura beat. La comisaria de la muestra, Sandra Moros, subraya la manera en la que Frank representaba a la mujer de los años 50 en Estados Unidos, la “típica mujer florero” bien vestida, en oposición a la negra, que solía ser la niñera. Robert Frank, no sólo retrató a la sociedad de la época sino que además supo muy bien reflejar sus virtudes y sus defectos.

 

“Trolley-New Orleans”, Robert Frank. 

 

 

En 1996 Robert Frank recibe el Premio Internacional de la fundación Hasselblad y en 2009 el premio PhotoEspaña. En 1995 funda la Fundación Andrea Frank para proporcionar premios a artistas. En la actualidad sigue mirando la realidad a través de su cámara.

 

El CEART inaugura este jueves 14 de noviembre en la sala A una exposición dedicada a este maestro de la fotografía, que estará abierta al público hasta el 9 de febrero. La muestra recoge uno de los últimos proyectos del artista, centrado en el duro trabajo que llevaban a cabo los mineros de Serra Pelada, una mina abierta de oro en el corazón de Brasil donde los empleados se jugaban la vida diariamente.

La inmigración, la pobreza, la vida marginal, el trabajo esclavo, la relación del hombre con la tierra, el aprovechamiento de recursos naturales… son temas que desde siempre han fascinado a Salgado. Desde el comienzo de su carrera como fotógrafo, su obra se ha decantado por dar visibilidad a los colectivos más desfavorecidos y por crear con sus imágenes un relato visual vívido e impactante sin demasiados artificios. Con un duro blanco y negro, la obra de este autor transita entre el fotoreportaje y la fotografía naturalista.

Y como idea que impregna todo su trabajo está la dignididad humana. Salgado retrata a los empleados, mineros y recolectores desde un planteamiento puramente humanista que quiere poner en valor su integridad, su fortaleza y su resiliencia.

“Si fotografías a un humano, de manera que no se le represente de forma noble, no hay motivo para hacer la fotografía. Esa es mi forma de ver las cosas”.

Salgado no se abrió paso en esta disciplina hasta tiempo después de haber concluido sus estudios de economía entre Brasil y Estados Unidos, y un doctorado en estadística en Francia. Pero en 1973 su vida dio un vuelco y decidió emprender su carrera como fotógrafo llegando a trabajar en la Agencia Gamma y en Magnum Photos durante más de 15 años hasta que en 1994 fundó su propia agencia Amazonas Imagen.

Con el proyecto “Gold”, el fotógrafo retrata una dura realidad que se sucede en la mina de Serra Pelada, nombre dado a un enclave minero totalmente devastado y excavado de manera anárquica, la mayor mina de oro a cielo abierto del mundo, por la que pasaron más de 50.000 personas. Al calor de las leyendas sobre el misterioro Dorado, el fervor por este metal precioso llevó a desarrollar prácticas de explotación extenuantes para los trabajadores y a originar relatos de pena y gloria, de victoria y derrota humanas entre la tierra, los túneles y los cestos de carga.

La exposición del CEART reúne el porfolio completo de Salgado en su característico blanco y negro y con fotografías de gran formato que no dejan a nadie indiferente.