La realidad supera el Photoshop

George Rousse. De la serie “architectures virtuelles”, 2016.

 

 

Esta pieza de George Rousse es una fascinante ilusión óptica en la que el artista ha intervenido el espacio buscando la perspectiva adecuada para componer la imagen. Este creador francés, que inicialmente trabajó como médico, es un fotógrafo que en un momento dado quiso dar un giro a su carrera. Se adentró en esta disciplina especializándose en fotografía de arquitectura, y llegó a abrir un estudio consagrado a esta faceta. El siguiente paso fue crear la propia imagen capturada con diseños coloristas y un juego de perspectivas. Aquí, el punto de vista lo determina todo.

 

 

 

Igor Podgorny

 

 

 

Igor Podgorny es un fotógrafo freelance de Moscú, aunque su formación principal ha sido como geólogo y trabaja, además, como director del proyecto sobre eficiencia energética de Greenpeace en Moscú. Cuenta con un increíble banco de imágenes disponible en plataformas como Shutterstock o Flickr, muchas de ellas tomadas en un entorno natural. Esta sorprendente fotografía muestra los efectos del fuego en un poste eléctrico que se sostiene enganchado al cableado, pendido sobre un campo totalmente arrasado por el fuego. Difícil creer que no es un montaje.

 

 

 

Ilya Pitalev

 

 

 

La famosa frase de “una imagen vale más que mil palabras” encaja a la perfección en esta fotografía de Ilya Pitalev. Este fotoperiodista moscovita ha centrado su reciente trabajo en retratar la cotidianidad social de Corea del Norte, un lugar donde muchas veces la realidad supera la ficción. Esta imagen fue tomada durante uno de los desfiles militares que periódicamente organiza el gobierno de Kim Jong-un.

 

 

 

ChazDoge

 

 

 

La imagen encerrada en millones de gotas de agua de este avión en pleno aterrizaje es delicada y hermosa. Los colores crean un contraste muy marcado que perfilan el contorno del avión y lo hacen aún más visible. El autor de esta imagen responde al misterioso nombre de Chaz Doge. Entre las explicaciones que circulan por la red sobre esta fotografía, muchos comentan el efecto químico resultante de las lluvias ácidas.

 

 

 

Hotel Sun Cruise Resort & Yacht, Jeongdongjin.

 

 

 

Finalmente os traemos esta imagen que parece la estampa de un naufragio en donde un transatlántico hubiese quedado varado al vaciarse las aguas. Pero nada más lejos de la realidad. Se trata de un hotel de lujo situado en Jeongdongjin, Corea del Sur, y que ofrece unas vertiginosas vistas al acantilado, aunque de dudosa elección estética.

 

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.