LA SEDUCCIÓN DEL MISTERIO

Miquel Alzueta, Robert Drees, Fucking Art, Alba Cabrera y MH Art Gallery

 

La seducción por aquello desconocido, oculto y misterioso, es una de esas cosas que cuesta describir. Muchas veces ni siquiera sabemos cómo se inicia ese sentimiento, por qué algo se vuelve tan atrayente o cómo llega a ser un pensamiento permanente. El misterio puede llegar a ser inefable, pues no es nada fácil expresarlo con palabras y, quizá debido a esta dificultad verbal, sea más posible expresarlo a través de otros lenguajes; los lenguajes de las imágenes, las formas de las artes visuales.

Hugo Alonso

Son, 2018

Acrílico sobre papel

50 x 50cm

Jordi Alcaraz

Untitled, 2018

Técnica mixta

55 x 65cm

Desde Barcelona llega la atractiva propuesta de la galería dirigida por Miquel Alzueta. En su espacio, se podrá apreciar la poética tan singular de Jordi Alcazar, ese artista que “pinta sin pintura”, que “hace metapintura, o casi”, como apuntó el periodista José Ángel Montañés. El contundente y conceptual trabajo de Alcazar nos invita a cuestionar la propia naturaleza de la pintura, sus formas, técnicas y mensajes, al mismo tiempo que nos revela la estrecha (y a veces conflictiva) relación que puede tener con la literatura, o más bien con el ejercicio de la lectura, algo que inunda el día a día del artista. Sus piezas continen pequeños libros con oscuros y profundos agujeros, como una suerte de precipicios: no hay duda de que la literatura puede calmar e incluso sanar una mente inquieta, pero tampoco se debe olvidar que puede volverse una perniciosa obsesión para los que la amamos en exceso. Vivir otras vidas, protagonizar las historias de “otros” y enmascarar nuestros particulares desengaños, es una gran tentación que el artista Hugo Alonso conoce muy bien. En sus pinturas en papel, en las que se revelan aires cinematográficos de thriller, siempre parece que está a punto de suceder algo crucial, o que acaba de suceder algo revelador; es en realidad la seducción de la curiosidad que esconde la mirada, tan potenciada en estos trabajos por la irrealidad del blanco y negro.

Andrea Torres Balaguer

Vermilion, 2018

Técnica mixta

142 x 112cm

La seducción que nos produce el misterio también está muy presente en las fotografías de la serie “The Unknown” de Andrea Torres Balaguer: mujeres elegantes cuyos rostros han sido velados por pinceladas, goteos, de pintura mineralizada. El misterio, la fascinación, la narración oculta o el puro placer estético son rasgos que han caracterizado los trabajos de la joven fotógrafa desde sus inicios. Retratos femeninos bien distintos son los que se presentan de la pintora Lídia Masllorens: primerísimos planos, a veces incluso tan solo detalles ampliados, representados a través de una pincelada ágil, líquida, mas guiada de forma muy consciente. La propuesta de la galería catalana se cierra con la obra de Maria Yelletisch, de espíritu gráfico, conceptual y recopilador; y con la mitología personal del, tan solo en apariencia, lúdico Edgar Plans -asimismo representado por la galería Marita Segovia.

Pepa Salas

Desiderare con l'anima I, 2018

Técnica mixta sobre tela

100 x 150cm

Markus Fräger

Der helle Schein 1, 2018

Óleo sobre tela

50 x 70cm

Enigmáticas son sin duda las obras que presenta Robert Drees Gallery (Hannover). Desde la figuración, por medio de las pinturas de Pepa Salas, creadora de sensuales imágenes e intrigantes relatos en los que, habitualmente, se escinde la realidad del blanco y negro con la introducción de elementos discordantes en color; o las más expresionistas escenas de Markus Fräger, en las que el instante escogido es complejizado y sublimado por un artista que profundiza magistralmente en la psicología de los retratados o el aura de los ambientes.

Michael Laube

21-17, 2017

Acrílico sobre vidrio

40 x 100cm

Jürgen Jansen

Kerames III, 2018

Tinta y acuarelas sobre papel

125 x 158cm

Muchas veces el misterio nace precisamente de la dualidad, de unir aspectos contrarios, como hace la artista surcoreana Sun Rae Kim en sus fantasías en goma y papel: reflexionando al mismo tiempo sobre superficie exterior y estructura interior, en su trabajo se combinan materiales tradicionales de la cultura coreana junto con aquellos otros que nos impone la actualidad industrial y mercantilista. Misteriosas también pueden resultar las dos propuestas más abstractas que presenta la galería alemana: las bellas y etéreas piezas-instalaciones en vidrio acrílico de Michael Laube; o las más hipnotizantes y azarosas pinturas de Jürgen Jansen, en las que una capa final de resina suele volverlas irresistibles.

Carlos Regueira

Bosque de Ferrolterra, 2017

Técnica mixta, fotografía y pintura

70 x 35cm

Alfonso Zubiaga

Binario I. It Isn´t chaos, it´s just Binary, 2018

Fotografía

83 x 113cm

Los artistas de Fucking Art presentan en esta edición de Art Madrid una interesante selección de sus creaciones más recientes. Se expondrán los híbridos paisajes, entre la fotografía y la pintura, de Carlos Regueira: intrigantes desde esa peculiar soledad, seductores desde la belleza de lo inhóspito. Igualmente se podrán descubrir las nuevas piezas de Alfonso Zubiaga que dan continuidad a la serie “It Isn’t chaos, it’s just Binary”, donde el fotógrafo nos introduce en las contradicciones de los mundos analógico y digital desde la profundidad de noches líricas de extraña serenidad.

Atauri

Árbol y escalera, 2018

Tinta sobre papel

100 x 100cm

Isabel Alonso Vega

Levógira, 2018

Humo y metacrilato

30 x 30cm

Especialmente poético es el trabajo de Atauri: tanto en sus obras gráficas, donde la autora revela una meticulosa observación y una profunda pasión por las formas de la naturaleza, como en sus piezas objetuales, donde la poética de la repetición se empareja con cuestiones más conceptuales. La selección se cierra con las enigmáticas formas en suspensión de Isabel Alonso Vega: volutas de humo congeladas y diseccionadas dentro de urnas de metacrilato que, sin embargo, adquieren una extrema e inesperada belleza. Tanto por la personalidad alternativa de esta galería, creada y gestionada por los propios artistas, como por el carácter de sus propuestas, bien podrían relacionarse con esos versos de Neruda que dicen: “adelante, salgamos / del río sofocante / en que con otros peces navegamos / desde el alba a la noche migratoria / y ahora en este espacio descubierto / volemos a la pura soledad” (“El futuro es espacio. Memorial de Isla Negra”, 1964).

Cristina Alabau

Nº2 Espacio sensible, 2018

Cristal de murano sobre peana de hierro corten

55 x 40cm

La selección íntegramente valenciana de Alba Cabrera Gallery (Valencia) incluye los exóticos parajes transitados (o imaginados) por Calo Carratalá: interpretaciones desnudas del paisaje desde una absoluta interiorización y esencialización de las formas que parecen hablarnos de una especie de exilio interior. También de líneas esenciales e interiorización de la naturaleza trata el trabajo de Cristina Alabau, artista de la que se exponen un conjunto de acuarelas y algunas de las esculturas realizadas en cristal de murano. Aquí el paisaje se expresa por medio de la abstracción poética como un territorio interior lleno de evocaciones.

José Juan Gimeno

Entre la Quinta y Broadway, selfie, 2018

Acrílico sobre tabla y serigrafía sobre metacrilato

100 x 100cm

Alba Cabrera completa su propuesta con las pinturas de José Juan Gimeno y su reflexión sobre el urbanismo y la antropología urbana. Nos adentramos ahora en las tramas urbanística y social que, a través de lecturas concretas, exponen una realidad (o una ficción) de un tiempo tan huidizo como es el nuestro, cuyos paradigmas se encuentran en continua transformación.

Mónica Dixon

Nowhere Nº 8, 2018

Acrílico sobre lienzo

50 x 50cm

Estefanía Urrutia

S. Fosforescencias 7, 2015

Óleo sobre lienzo

46 x 55cm

Por último, MH Art Gallery (Bilbao) presenta las últimas obras de cuatro artistas. El público podrá adentrarse en los misteriosos espacios creados por Mónica Dixon: un contrapunto frente al ruido mental y visual de la cotidianidad, un lugar de reflexión marcado por el silencio, la quietud y el juego de luces y sombras que revela presencias escondidas a través del fuera de campo. Del mismo modo, las protagonistas de los óleos de Estefanía Urrutia se presentan desde el silencio, desde las iridiscencias que hay en la cotidianidad, esa normalidad diaria en la que suceden tantas cosas y pasan desapercibidas pero que, no obstante, pueden tener gran relevancia estética o emocional.

Thilleli Rahmoun

Sin título, 2017

Técnica mixta sobre papel

150 x 175cm

La distorsión del tejido urbano alcanza gran expresión en la obra de Thilleli Rahmoun, artista argelina especialmente sensible ante las cambiantes preocupaciones, experiencias y formas de vida de la ciudad contemporánea. Por suerte, siempre podremos refugiarnos en la mística más ancestral, como ofrece el trabajo de la surcoreana Joo Eun Bae a través de sus paisajes espirituales convertidos en abstracciones, acuosas y ligeras al mismo tiempo que compactas y matéricas.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.