LAS GALERÍAS EXTRANJERAS CONFÍAN CADA VEZ MÁS EN ART MADRID

Aunque el afán principal de Art Madrid sea la promoción del arte contemporáneo español, es cierto que nuestra feria se ha convertido en el escenario favorito para que muchas galerías extranjeras muestren sus propuestas. Y nos llegan de Alemania, Francia, China, México o Ucrania. A todas ellas, gracias por la confianza.

Veronika Veit

Survivertrophy, 2015

Plástico, tela, papel y acrílico

57 x 25cm

La galería Schmalfuss (Berlin, Alemania) es una de las veteranas en Art Madrid. Fundada originariamente en Marburg en 1998 y con una segunda sede en Berlín desde 2011, está dirigida por Michael W. Schmalfuß y Liane von Plessen que han aportado a nuestra feria las influencias del norte de Europa vinculadas con sus líneas más características, el realismo, la pintura figurativa y la escultura. Schmalfuss representa a artistas cuyo trabajo, por medio de la expresión individual, es ejemplo de la transición artística del siglo XX al XXI, tendiendo puentes hacia el futuro. En Art Madrid’18 participan con obra de Oliver Czarnetta, Jürgen Paas, Willi Siber, Luzia Simons y Veronika Veit.

Luzia Simons

Stockage 83- 3/5, 2010

Scanogram

180 x 126cm

Destacamos entre ellos a Luzia Simons, dedicada a la construcción de imágenes a través de la fotografía y el vídeo además de realizar performance e instalaciones. Hace más de una década comenzó a usar el escáner como herramienta de trabajo y con ello desarrolló su propio modo de producción con el que consigue la representación del objeto con mucho detalle y nitidez, consiguiendo casi diseccionar la poética de las formas.

Rusudan Khizanishvili

Temperance, 2017

Acrílico sobre lienzo

130 x 100cm

Otra de las galerías que lleva años confiando en Art Madrid es la parisina Norty (Carrières-sur-Seine, Francia), dirigida por Dominique Guerin. Y es una gratísima sorpresa porque su estilo, desgarrador y bruto, ha sido siempre uno de los más arriesgados en la feria y, sin embargo, ha seducido a los coleccionistas, siendo una de las paradas obligatorias de los entendidos. La galería Norty fue fundada en 2013 y representa a artistas emergentes, principalmente pintores, seleccionados por su trabajo comprometido y arriesgado, impulsando su trayectoria y dedicándose con entusiasmo a su proyección internacional. Norty promueve una nueva visión sobre el mundo del arte, proponiendo el Expresionismo Bruto como una nueva línea artística. En esta ocasión presentan el trabajo reciente de Rusudan Khizanishvili, L’homme Jaune, Adlane Samet, Carmen Selma y Pierre Sgamma.

Como en otras ocasiones ya hemos destacado la obra de la española Carmen Selma, en esta ocasión nos quedamos con otra mujer, Rusudan Khizanishvil, joven artista que trabaja en Tbilisi, capital de Georgia. Con influencias procedentes de grandes artistas como Gauguin y Cézanne, el trabajo de Khizanishvili reconoce visiblemente la historia de la pintura y las obras de los grandes maestros. Su uso seguro del color, combinado con un manejo palpable y sensual de la pintura al óleo, demuestra una enorme madurez pictórica. Para ella “el lienzo es una vía de escape o conexión con el mundo de mi imaginación. Veo el lienzo como una puerta. Creo portales interdimensionales en mi pintura, en la medida en que utilizo la imagen de los animales como una llave simbólica entre culturas, naciones e identidades. Mis animales son un reflejo de la vida pasada al presente”.

Daniel R. Collazo

De la serie Cartas a la Luna, 2017

Carboncillo sobre lienzo

160 x 132cm

Daniel R. Collazo

De la serie Dibujos Fotogénicos, 2017

Carboncillo sobre lienzo

230 x 160cm

Desde Cuba, nos visita una vez más Collage Habana (La Habana, Cuba). Dirigida por Eduardo Pupo Laffita, Collage Habana es la galería que lidera la promoción y comercialización de las Artes Visuales dentro de la empresa Fondo Cubano de Bienes Culturales. A través de la red de galerías que funcionan bajo su dirección, agrupa a un conjunto diverso de creadores, desde premios nacionales como Manuel Mendive y Roberto Fabelo, hasta artistas noveles, que se dan a conocer cada año en el concurso Post-it, ideado para creadores emergentes. En este sentido son los responsables de la difusión de la pluralidad estética del arte cubano.

Para esta edición de Art Madrid la galería ha decidido apostar por la obra de tres jóvenes artistas: Roldán Lauzán Eiras, Andy Llanes Bultó y Daniel R. Collazo. Sus obras comparten destreza técnica en el tratamiento del dibujo y la pintura, y aun siendo diferentes entre sí, conviven armónicamente en un mismo espacio. Nos quedamos esta vez con los espectaculares carboncillos de Daniel Rodríguez Collazo, paisajes citadinos y campestres, desestructurados a modo de caleidoscopio en escala de grises.

Guim Tió Zarraluki

Cavall Blanc, 2017

Óleo sobre lino

89 x 116cm

Guim Tió Zarraluki

Hamaca, 2017

Óleo sobre lino

27 x 35cm

Yiri Arts (Taipei, Taiwan) con Orton Huang a la cabeza se fundó en 2014 con el espíritu de crear un "Museo de arte cotidiano" para que el arte entre y enriquezca la vida de las personas. A través del comisariado, las exposiciones, las publicaciones y la asistencia a ferias internacionales de arte, la galería presenta obras inspiradoras llenas de vitalidad. Tienen 3 sedes pero, además,cuenta con cuatro locales multidisciplinares en Taipei que combinan arte, libros y gastronomía. En Art Madrid concurren con el trabajo del taiwanés Lai Wei-Yu y de uno de nuestros artistas favoritos, el catalán Guim Tió Zarraluki.

Guim trata al ser humano con humor, ironía y un fuerte grado de provocación, reflexiona sobre una sociedad llena de tabúes y sometida a una tiranía visual propia de la televisión, la publicidad y como no, de las revistas de moda. De sus retratos intervenidos, manchados y velados, pasa ahora a paisajes casi vacío, enormes planicies de color puro en las que la figura humana es un hito por su presencia absoluta y fragilidad concomitantes.

Venske & Spänle

Schnoepp, 2017

Mármol

33 x 19cm

Venske & Spänle

Palermo, 2016

Mármol

35 x 27cm

A este grupo de veteranas se unen este año, y se estrenan, galerías como la alemana Robert Drees (Hannover), actualmente la galería de arte contemporáneo más importante en la capital del estado de Alemania del Norte. Robert Dress se ubica en un impresionante espacio industrial de más de 300 metros cuadrados y su programa se orienta hacia artistas ya establecidos en el mercado del arte y arte emergente internacional, a los que dedican exposiciones colectivas que conectan medios clásicos como la pintura y la escultura con la fotografía, el video y el arte de instalación. En Art Madrid’18 presentan obra de Sabine Dehnel, Mikael Fagerlund, Juergen Janse (Jürgen Jansen), Pepa Salas Vilar y Venske & Spaenle.

A la española Pepa Salas, a sus escenas casi monocromas, aparentemente inocentes entre el realismo y la ficción surreal, ya nos hemos referido en otras ocasiones (proyectos destacados de Art Madrid’18) así que destacaremos ahora a Venske & Spänle, dúo de artistas y escultores formado por Julia Venske y Gregor Spänle y conocidos por sus Smörfs, esculturas realizadas en mármol capaces de transmitir movimiento y vida. El material adopta formas livianas y aparece maleable y blando, ligero y fluido. Venske y Spänle han realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas en Alemania, España, Estados Unidos y Dinamarca.

Andrei Zadorine

North wind, 2016

Acuarela sobre papel

63 x 95cm

Andrei Zadorine

Daughter, 2013

Óleo sobre tela

120 x 180cm

Nebo Art Gallery, de Kyiv, Ucrania, está dirigida por Valeriia Ivanova y representa a artistas de Ucrania, Rusia, Bielorrusia, Georgia, República Checa, Países Bajos y Estados Unidos y se ha convertido en una plataforma para proyectos independientes en dos vertientes, NEBO BOOKLAB PUBLISHING, una editorial especializada en ficción para niños, colecciones de poesía y libros sobre arte; y NEBO ART SCHOOL, proyecto educativo que aúna clases de pintura, talleres y excursiones sobre diversas áreas del arte. La suya es una de las propuestas más personales de la feria de este año, con el pintor Andrei Zadorine y sus pinturas casi fotográficas en homenaje al cine del español Victor Erice, una combinación exótica y poética como pocas.

Linet Sánchez

Sin titulo, 2012-2014

Impresión digital

100 x 150cm

Linet Sánchez

Sin titulo, 2012-2014

Impresión digital

150 x 80cm

Con sedes en Cancún (México) y en La Habana (Cuba) la galería Alterna Studio se orienta al apoyo, difusión y promoción de artistas emergentes cubano recién licenciados. Así, en Art Madrid veremos la propuesta de Carla Maria Bellido de Luna, Linet Sánchez, Yoxi Velázquez, 3 mujeres artistas cuyo trabajo en diferentes disciplinas (fotografía, escultura, instalación…) se caracteriza por la potencia de sus imágenes y su cuestionamiento del statu quo. Carla María Bellido en su pintura reflexiona sobre conceptos como la subjetividad, la veracidad o la imaginación y se pregunta qué nos construye y qué nos precede. Yoxi Velázquez usa la resina en sus figuras humanas y de animales para generar preguntas sobre la injusticia, la crueldad o el maltrato. Algunas de sus piezas para Art Madrid son una colaboración con el artista Daniel Madruga. Linet Sánchez, por su parte, presenta espacios vacíos y enrarecidos, maquetas donde se siente la presencia humana pero no se visualiza y donde sólo habitan la soledad, el aislamiento y la introspección.

Dedicaremos un capítulo aparte a las galerías venidas de Portugal, país hermano y arte hermanado al que, desde hace años en Art Madrid, prestamos especial atención. En Art Madrid’18 nos visitarán las galerías Art Lounge y Arte Periférica, ambas de Lisboa, y Paulo Nunes Arte Contemporânea, de Vila Franca de Xira. Dentro del Programa One Project, Art Madrid contará con la participación de la galería portuguesa Nuno Sacramento, de Ílhavo, quien participa por segundo año consecutivo en la feria. La representación extranjera se cierra con la brasileña RV Cultura e Arte, de Río de Janeiro y Pantocrator Gallery, con sede en Suzhou, China.

Hace apenas unos días se publicó el ranking de los museos más visitados del mundo en 2018. Una vez más, el Louvre ocupaba la primera posición, y también con gran satisfacción veíamos que el Reina Sofía se mantenía entre los 20 primeros un año más. En el panorama mundial, los museos europeos tienen un peso considerable, con 9 instituciones situadas en los primeros 20 puestos. En conjunto, las cifras reflejan un aumento del 15% en el número de visitantes, lo que demuestra el creciente interés del público por acceder a estas grandes colecciones.

Visitantes ante la "Mona lisa" en el Louvre en París. Foto: Pedro Fiuza/NurPhoto — Sipa, (vía Associated Press nytimes.com)

No obstante, estos datos no son tan halagüeños como pudiera parecer. A pesar de las dimensiones de estos enormes museos, el volumen de visitantes es tal que el disfrute de las obras se resiente y las labores de mantenimiento son cada vez más exigentes. El pasado 27 de mayo, el Louvre se vio obligado a cerrar sus puertas por una huelga convocada por los vigilantes de sala en protesta por la falta de recursos ante esta crecida de las visitas. Los pasillos se hacen intransitables y las obras se pierden tras un parapeto de brazos alzados, smartphone en mano, para sacarse la foto de recuerdo entre hordas de turistas. Este museo, en concreto, superó los 10 millones de visitantes el pasado año, lo que supuso un aumento del 25% con respecto al año anterior.

Este fenómeno no es ajeno al boom que está sufriendo el turismo en los últimos años. No solo viajar se ha hecho más asequible, sino que se ha convertido en un punto más en la lista de “cosas que hacer en la vida” para los que transitamos por el siglo XXI. El enorme abanico de posibilidades que nos brinda la actualidad choca con la necesidad de adoptar medidas de protección del patrimonio cultural y de la propia vida. Al mismo tiempo, es necesario luchar contra el poder de atracción de algunos lugares especialmente demandados, algo que repercute negativamente en la sostenibilidad de su estilo de vida y afecta al carácter estacionario de su economía. Se habla hoy mucho de turismo sostenible, y parece que se dice a la ligera, pero los desplazamientos de la gente y la expansión de los hábitos de consumo capitalista tienen un impacto directo en el medioambiente y en la conservación de los monumentos.

'Dalí', la exposición más visitada de Europa, por: Miguel Ángel García Vega (vía blogs.elpais.com)

No estamos ante un problema de solución fácil. El turismo es uno de los principales motores de la economía para muchos países. Algunas instituciones carecen de inyección de fondos públicos y deben mantenerse íntegramente con sus ingresos, obtenidos en muchas ocasiones de la venta de entradas. Algunos museos, como el Prado, tratan de establecer una política que permita seguir disfrutando del recorrido a los visitantes y tiene prohibido sacar fotografías con el móvil en las salas. Los motivos para tomar esta medida son múltiples, y para que nadie pueda quejarse (porque hay quienes se quejan), se ha procedido a la digitalización de las grandes obras de la colección con imágenes de alta definición accesibles en la página web oficial.

Estos datos ponen de manifiesto que el sector cultural no es ajeno a los grandes movimientos de tendencia que prescriben la obligatoriedad de visitar determinados centros, pasar por ciertos sitios y sacarse la foto de rigor para compartirla en las redes sociales. Es positivo que el arte pueda ser “trendy”, pero no lo es si esta moda conlleva el deterioro de la experiencia del museo, un falso conocimiento de lo que se está viendo, el secuestro de ciertas instituciones frente a otras del entorno próximo que siguen vacías, y la estandarización de los museos como consecuencia de la globalización. En el debate sobre el futuro de estas instituciones en el siglo XXI, que tuvo lugar en París en enero de 2018 y al que acudieron los directores de los principales museos del mundo, Bernard Blistène, director del Centro Pompidou, declaró: “un museo no debe tender hacia una colección ideal que no existe, sino construirse a partir de su singularidad. Sería ridículo ver cómo los museos se homogenizan para responder a una definición que, en realidad, deberíamos deconstruir: la del arte moderno. Tenemos que repensar el modelo inicial”.

Andy Stalman, “Louvre” (vía tendencias21.net)

Los retos del futuro para estos centros no pasan solo por la necesidad de hacer frente a su actividad con presupuestos cada vez más ajustados, sino también al cumplimiento de una misión social y cultural que afecta al conjunto de la sociedad mundial. Y en el trabajo hacia esos objetivos, cuestiones como la sostenibilidad y el equilibrio en el volumen de visitantes, son clave. Algunas voces apuntan que conviene fomentar la descentralización, abriendo filiales de los principales museos en otros lugares del mundo, como es el caso del Louvre, por mencionar un ejemplo cercano, que pronto inaugurará su centro de Abu Dabi. Pero estas soluciones son en realidad un ejemplo claro del impacto de la globalización y cómo alcanza también al sector del arte. El turismo de masas (y su consumo cultural) está tan íntimamente vinculado a este fenómeno que las estadísticas parecen arrojar resultados contradictorios.

Museo historia natural Londres. Foto: Son of Groucho (de Flickr, vía waitamoment.co.uk)

Volviendo al Prado, con sus casi constantes 3 millones de visitas en los últimos años, una encuesta lanzada a principios de este año para sondear los hábitos de los españoles indica que solo el 5,7% de los encuestados visitaron el museo en el último año, que un 37,5% no lo han visitado nunca y un 16% no tiene interés alguno en hacerlo. Sabemos que las estadísticas son eso, estadísticas, pero los datos nos aproximan a una realidad que parece pasar desapercibida. En este boom por acudir a los grandes museos, los visitantes nacionales son los menos interesados en disfrutar de estas instituciones. Y este puede ser el motivo que explique por qué las grandes pinacotecas están abarrotadas, y los museos más modestos, igualmente interesantes, se mantienen vacíos. Quizás una de las principales líneas de trabajo sea seguir educando en arte y cultura para despertar el interés de los ciudadanos por acercarse al arte que tienen más cerca y a su alcance, al tiempo que se canalizan otras formas de financiación para los museos que garanticen su sostenibilidad sin tener que depender tanto del volumen de visitas.