Art Madrid'24 – Las poéticas invisibles entre el arte y el diseño

La creación de formas y expresiones estéticas tiende un puente común entre el arte y el diseño. Si por un lado el arte hace preguntas, nos interpela y nos incita a cuestionarnos todo conocimiento; el diseño se esfuerza en ofrecernos soluciones para mejorar nuestra vida diaria, apelando a la funcionalidad y a la utilidad de los objetos y materiales que hacen confortable nuestra cotidianidad. Los límites que separan al arte del diseño suelen ser muy delgados pero realmente no nos interesa hablar sobre límites, todo lo contrario. La funcionalidad y la subjetividad pueden darse la mano para construir objetos bellos, delicados y punzantes en su expresión reflexiva. No cabe duda, cuando el arte y el diseño se encuentran, generan un fuerte vínculo entre creatividad y materia, convirtiéndose en herramienta útil para diseccionar los sentidos.

Quizás la creación artística vea en el diseño su referente, si incluimos en este beber de ambas fuentes un tercer elemento: La sostenibilidad. Las artistas que os presentamos a continuación, trabajan recuperando materiales y convirtiéndolos en objetos estéticos. La conciencia que opera en los trabajos de Idoia Cuesta (Galería Arancha Osoro); Luz Moreno Pinart (Galería CLC ARTE); Lúcia David (Galería Trema arte contemporânea) y Cova Orgaz (Galería Bea Villamarín), es el resultado de la síntesis entre oficio e innovación. Tienen en común - entre otras cosas- la producción intuitiva y artesanal, el respeto por los recursos y los tiempos de creación. Sus obras son fruto de una preocupación por desacelerar el ritmo de vida a través de procedimientos tradicionales que hablan de sus orígenes. Y mediante estos procedimientos, cada una, a su manera, nos invita a preguntarnos: ¿Cómo entendemos el tiempo, la materia y el espacio que habitamos?

Idoia Cuesta. Abisal. Tanza de pesca. Dimensiones variables, 2023.

Idoia Cuesta (Donostia, 1969), es una artista que combina los procesos de confección de la cestería y el arte textil. Utiliza técnicas artesanales y materiales orgánicos para crear piezas que reflejan la identidad de la materia prima; y su metodología de trabajo bebe principalmente de los entornos rurales y el respeto por el medioambiente. Las fibras que otorgan corporalidad a sus piezas está insuflada de una vocación sanadora y un deseo por construir un relato personal sobre la utilidad de la obra de arte en cualquier contexto. En sus esculturas son apreciables la personalidad minimalista y la sensorialidad acogedora, características resultantes de la alquimia que genera la relación entre la cestería y el textil, y que que rebasa lo meramente contemplativo para cuestionar cuánto de humanidad habita en los entresijos de la materialidad.

Luz Moreno Pinart. Momo hajimete saku. Papier, platre, 11 x 7 x 7 cm. 2023.

Luz Moreno Pinart (Madrid, 1989), se ha especializado en diseño, escenografía y fibras textiles. Sus trabajos tienen una impronta escultórica muy marcada. El volumen que generan las finas hebras de papel anudado, convierte cada pieza en una suerte de red que interconecta lo emocional con la vivacidad de los elementos. Es la impresión que provocan sus entramados de trenzas cuando frente a ellas, podemos rememorar la curiosa metáfora de que todo en la vida pasa... Nuestra existencia se sucede en momentos que atesoramos y la fragilidad de los recuerdos se posa en cada nudo tejido. El color rojo - en sus valores variables- es en sus piezas instalativas, metáfora de la intensidad con la que la artista ha vivido cada instante. Sus trabajos son experimentaciones que han ido evolucionando, -cual premeditada arqueología de los elementos domésticos más arraigados-, proyectándose hacia el futuro de una producción visual que hibrida los códigos del diseño, el arte y la artesanía en búsqueda de una obra sostenible por naturaleza propia.

Lúcia David. Babel Tower. Tablero mdf, cola, periódicos, tela, plástico, alambre, 15x15 x18 cm, 2023.

Lúcia David (Portugal, 1966), trabaja la performance, la instalación y la escultura, con especial interés en los libros de artista y la textualidad de la obra de arte. Integra en sus creaciones, técnicas del collage y el bordado. En sus trabajos, la artista relata la suerte que han corrido las mujeres -por su condición- y en ese viaje, rememora la historia colectiva del estatus femenino en su país natal. El papel, la pulpa efervescente de letras y los segundos planos, van perfilando los costados de una aguja punzante a la vez que sanadora, con la que la artista crea, escribe, borda y perfora. Todas estas acciones en ese orden y con el ímpetu de rescatar las tradiciones que legaron las matriarcas de cada familia a generaciones y generaciones de hijas. En general, su obra enaltece la imperfección, la rudeza y la simplicidad de las acciones que ocurren en los espacios domésticos y que con el devenir de los años, se han ido trasladando a la vida pública. El silencio pone bajo su mano los objetos que atañen a las labores domésticas, sin embargo, en un intento por subir el tono de esos susurros silenciosos, la artista vuelca en el papel todo el valor contenido que una vez, también le dejaron en herencia sus antecesoras.

Cova Orgaz. Pichón azul. Cartón policromado nº 3, 29 x 33 x 20 cm, 2023.

Cova Orgaz (Bilbao, 1983), ha redefinido la creación de una manera arriesgada y valiente al utilizar el cartón como material principal de sus esculturas. Desafiando su carácter volátil y de difícil preservación, la artista ha ido rompiendo los esquemas para demostrar que el cartón puede ser tan apreciado en la producción escultórica como cualquier otro elemento. Su habilidad para dominar y dejarse llevar por el cartón, la ha conseguido a base de prueba y error pero sin darse por vencida. Como resultado a su fértil empeño, hoy nos sorprende con un repertorio de entrañables esculturas figurativas de un realismo impactante. Existen algunas manos en el mundo que corrigen, otras que censuran y algunas que modelan en deseos lo que -luego de tanto trabajo-, llega a convertirse en realidad. Así, como si fueran a cobrar vida en cualquier momento, las esculturas de cartón de Cova Orgaz elevan el material a una categoría tan apreciable como pudiera ser la del bronce, mármol o madera. Su persistencia ha demostrado que la auténtica destreza artística va más allá de los materiales convencionales, redefiniendo nuevas posibilidades que puede llegar a definir un camino para la creación sostenible.

Idoia Cuesta. Abisal. Tanza de pesca. Dimensiones variables, 2023.

En conjunto, estas artistas no solo fusionan tradición y contemporaneidad, sino que también resaltan la utilidad de la virtud en la creación de obras que se posicionan ante determinados planteamientos de género, preservación de las labores domésticas, cuestionamiento de lo establecido y plantean el valor que tiene advertir la creación como una práctica consciente y comprometida con la sociedad. Ellas han ido más allá de lo estético, creando experiencias sensoriales, historias entretejidas, reencuentros con la memoria colectiva y una evidente conexión con la esencia misma de la vida y la naturaleza. Y el resultado está aquí: Obras que, además de bellas en forma, son contundentes en los contenidos que traducen; instauran - con sus propias poéticas invisibles - un equilibrio necesario para cumplir la tarea de caminar sobre un fino filo, donde la estética y la utilidad del objeto coexisten en perfecta armonía.



Francesca Poza. Cortesía de la artista.

ARTE & PALABRA. CONVERSACIONES CON CARLOS DEL AMOR

El hilo es uno de los materiales más aparentemente frágiles que existe y sin embargo, una conjunción de hilos puede ser indestructible. Es la victoria de la fragilidad frente a la fuerza bruta.

El hilo tiene, entre sus muchas virtudes, su significado, el real y el imaginado. Es un término que rezuma poesía y que nos lleva a pensar en seguir un rastro, en ocasiones infinito. A las ya muchas virtudes del hilo, Francesca Poza (Mataró, 1965) suma la palabra escrita, dotando así a sus obras de una firmeza siempre delicada pero casi imposible de romper. Teje entre letras y memoria, piezas que buscan asentar lo vivido, dejar huella en un mundo cada vez más efímero, más escurridizo, más líquido, más huidizo. En su obra se entrelazan de una manera armoniosa la poesía, la literatura y el tiempo, dando como resultado creaciones de una bella originalidad tan sutiles como contundentes.

Quizá Francesca ha logrado dar respuesta a aquello que se preguntaba Carmen Laforet en “Nada”, cuando decía: ¿Quién puede entender los mil hilos que unen las almas de los hombres y el alcance de sus palabras?

El poeta renacido. Tejido realizado con papel de libro. 2023.

Si tuvieras que definirte como artista, en una frase, ¿cómo te definirías?

Me podría definir como una artista multidisciplinar que poetiza la materia.

El hilo es incluso anterior a la aparición de la escritura, quizá no sea exacto pero me gusta pensar que se empezó a “escribir” hilando… Luego llegó la palabra escrita y en ese encuentro lleno de historia y ancestros está tu obra. ¿Palabras hiladas, suena bien, no?

Palabras hiladas suena bien, la sutileza del hilo que organiza el tiempo, el vínculo, la continuidad, el ritmo de la literatura sin lectura, puesto que es una frase muy recurrente dentro de mi obra, que al hacerse y deshacerse la trama resurge la obra y la poesía.

Como si de cadenas se tratase. Tejido realizado con papel de libro. 2023.

¿Por qué todo el mundo dice que eres inclasificable? ¿No piensas también que vivimos deseando poner etiquetas? Es bonito ser difícil de clasificar. ¿Te sientes “bicho raro”...?

No, no me siento un bicho raro. Me gusta el hecho de ser inclasificable. Es difícil definirme, escultora, grabadora, tejedora. Yo intento hacer poesía con el material que tengo, entonces consigo que lo frágil nos hable, que nos transporte; que el papel, siendo materia y el hilo un símbolo, nos entren dentro.

Cuando uno se detiene ante tu obra tiene dos sensaciones, bueno tres, una de tranquilidad, las otras dos son paradójicas porque la primera impresión es la de fragilidad, sin embargo, al poco compruebas que esos “hilos” son fuertes porque están unidos y han hecho causa común. Es un poco como tantas cosas en la vida, ¿no?

Sí, realmente es lo que busco, que expresen ante todo paz y tranquilidad. Estamos pasando momentos muy difíciles y me gusta expresar lo bueno que llevamos dentro las personas.

Testamento de Oscar Wilde. Tejido realizado con papel de libro.2023.

La memoria es un territorio íntimo que en ocasiones nos traiciona siendo el olvido su principal enemigo. ¿Es tu obra contra el olvido?

Sí, el arte de la memoria y el olvido son un tema recurrente en mi obra, ya que he tenido y tengo el pensamiento de que tenemos que ser algo, que en la memoria nos tiene que quedar algo. Entonces, intento dar lugar a una poética plasmada en diferentes aspectos de la creatividad. Podríamos decir que esa esencia de conjunto de necesidades, de dejar constancia permanente, es porque no queremos que nos olviden, y esta es una manera que tengo de expresarme.

Tu obra es sumamente poética… ¿Qué crees que es imposible de poetizar?

Imposible no hay nada, nada que no se pueda poetizar. Y sí, mi obra es poética. ¿Por qué tejer? ¿Para qué? Poemas y tejidos viajan en la imaginación y se unen. Arte visual, arte manual, en pocas palabras: poesía.

Música de ventanas rotas, Papel Hahnemühle de 300gr.2023.

El hilo deja rastro, las palabras dejan rastro…Tus obras dejan rastro. ¿Dónde te gustaría que condujera?

Las palabras dejan rastro y me gustaría que mis obras dejaran rastro: los sentimientos y sensaciones del observador. Que la obra de arte no fuera simplemente para decorar, sino algo que cuando te levantas por la mañana mires y te sientas otra vez diferente, que te deje algo que sentir.

¿Hacia dónde crees que va tu obra?

Mi obra en sí no sé a dónde va, lleva el camino, me va guiando en el día a día. Me gustaría poder seguir tejiendo poemas que viajaran en la imaginación, entrar y salir a través de los múltiples caminos a donde me van llevando el material y los sentimientos.