Art Madrid'26 – LLEGA LA GRAN FIESTA DEL AÑO DE MEDIALAB PRADO

MediaLab Prado se enfrenta como cada diciembre a un reto difícil: resumir en una jornada el trabajo de todo un año y compartirlo con la ciudadanía. Con esta premisa, la fecha imprescindible en la agenda se va acercando. El próximo día 14 no puedes perderte “Un día en un año. Festival anual de MediaLab Prado”. Con un intenso y variado programa de actividades, el centro abre sus puertas a familias, curiosos y vecinos con el propósito de convertir esta cita prenavideña en un acontecimiento de intercambio, conocimiento y entretenimiento pensado para todos: de 0 a 99 años.

Para los más pequeños, MediaLab Prado ha creado una programación especial que tratará de estimular todos los sentidos. Comenzado con cuentacuentos musicados, seguidos de clases de percusión japonesa, pasando por actuaciones que recuperan los poemas de García Lorca, Alberti o Gloria fuertes. Y eso no es todo, porque también habrá espacio para la fantasía y la imaginación en actividades que implican cuerpo y mente. Algunos de estos talleres están a cargo de Blanca Helga, una ilustradora infantil especializada en libros-juego artísticos para niños que publica en la editorial “Hopitihop” fundada por ella misma. Con Blanca, los peques podrán crear personajes fantásticos a partir de recortables y collages, además de iniciar su primer libro de artistas con herramientas digitales. Y prestando atención a la expresión corporal, habrá también un taller de experimentación sobre el cuerpo y el modo en que lo entendemos, de la mano de Giz&Gif.

LabRS, Grupo de investigación en procesos y técnicas de desarrollo de Realidad Virtual, Aumentada y Mixta.

La conexión entre arte y tecnología estará al alcance de los visitantes con una experiencia inmersiva de realidad virtual a lo largo de casi toda la jornada. Esta propuesta está a cargo de Laboratorio de Realidades Sintéticas (LabRS), uno de los grupos de trabajo del centro que investiga sobre el desarrollo de estos entornos virtuales. Por otro lado, se hará una presentación con todos los proyectos llevados a cabo a lo largo del año, entre los que destacamos “Luz oscura”, fruto de la colaboración con Debajo del sombrero, BIVO y “Autofabricantes”. El primero de ellos mostrará el resultado de las residencias realizadas en el centro por artistas autistas seleccionados por la asociación Debajo del Sombrero a lo largo de 2019, con proyectos surgidos de una naturalidad y espontaneidad sin condicionamientos. Por su parte, BIVO es una iniciativa que trata de concienciar sobre la necesidad de un consumo de energía responsable, al tiempo que investiga en la fabricación de prototipos que permitan generar energía mediante el movimiento humano. “Autofabricantes” es un espacio en el que indagar en los avances tecnológicos aplicados a la elaboración de prótesis mediante código abierto, además de mantener una comunidad de intercambio y apoyo entre los participantes y las familias, bajo la guía y aportación del grupo Exando una mano.

Obras de Andrés Fernández, "Luz oscura"

Y no podía faltar el aprovechamiento de la plaza. Además de un desayuno con roscón y chocolate a primera hora para abrir la jornada, a partir de las 18h. la fachada de leds se pondrá a disposición de los visitantes, primero con un juego interactivo al ping pong, y acontinuación una muestra de los proyectos creados para este dispositivo a lo largo del año por institutos, universidades y academias.

Esto es solo un anticipo de todo lo que se podrá disfrutar el siguiente sábado en un encuentro pensado para que todos disfruten y participen. Os invitamos a consultar el resto de la programación AQUÍ y hacer un hueco en la agenda para esta cita imprescindible.

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.