Art Madrid'26 – LORENA GUTIÉRREZ: HORIZONTE NO ES FRONTERA

LORENA GUTIÉRREZ

El Programa Comisariado de Art Madrid’23 está dedicado a cuatro artistas jóvenes con escasa representación en el circuito comercial del mercado del arte y se plantea como una plataforma de visibilidad y promoción durante la Semana del Arte de Madrid. Una edición más Natalia Alonso Arduengo ha sido la encargada de llevar a cabo el programa, el cual gira en torno al concepto de identidad. Se analizará este concepto en una contemporaneidad marcada por la alienación, los usos de las tecnologías y las reivindicaciones de género, clase y raza. ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Qué imagen proyectamos? ¿Quién queremos ser? ¿Qué convencionalismos sociales imponen una determinada manera de estar en el mundo? ¿Podemos generar una nueva concepción del yo?

En OTHERNESS, el Programa Comisariado de Art Madrid’23, participa la artista visual Lorena Gutiérrez Camejo (La Habana, 1987) que nos presentará una instalación pictórica producida para la ocasión que se ubicará en el hall de entrada de la feria.

HORIZONTE NO ES FRONTERA

Es imposible ignorar o abstraerse de los conflictos de la insularidad: esa imposibilidad de fuga; ese sentimiento asfixiante de que, tarde o temprano, el salitre marino terminará destruyendo todo. Las crisis cíclicas y la búsqueda de nuevos horizontes han condicionado los éxodos masivos, apuntalando las ansias hasta el doloroso momento de hacerse a la mar guiado por el afán de un nuevo comienzo.

A partir de una investigación sociológica y estadística que he realizado en los últimos años, he intentado definir cuatro hitos significativos de éxodo masivo en Cuba, realizado exclusivamente por vía marítima y durante los últimos 65 años. Utilizando los códigos náuticos que soportan las banderas marítimas he expuesto tanto el espacio geográfico como el momento histórico de la realización de dichos éxodos. "Horizonte no es frontera" no es una obra festiva, sus brillantes colores encubren la tristeza y desesperación de una nación.

¿Dónde están los héroes?. 2015 - 2016. 10ª Bienal de Berlín

Con-decoración. 2019. Colección Thyssen-Bornemisza Art Contemporary.

BIO

Lorena Gutiérrez Camejo es una artista cubana nacida en La Habana, en 1987; vive y trabaja entre La Habana y Madrid. Se graduó de la Academia de Bellas Artes de San Alejandro en 2007 y obtuvo su licenciatura en el Instituto Superior de Artes en 2012, ambos en La Habana, Cuba. Su obra ha sido exhibida en exposiciones individuales y colectivas en lugares como el Centro de Desarrollo de las Artes Visuales y el Museo de Bellas Artes, en La Habana; en el Centro Cultural del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington, Kunst-Werke Insititute en Berlín, en el Museum of Art and Design en Miami, Florida. Además ha participado en las exposiciones colaterales a la XI y XII Bienal de La Habana, así como en el Estudio Figueroa - Vives y la Embajada de Noruega en Cuba. Su trabajo ha sido reseñado en varias publicaciones como The Washington Post, The New York Times y El Nuevo Herald; las revistas especializadas, ArtNexus, Monopol Magazin, Arte Cubano y Art Oncuba.

El trabajo de Lorena Gutiérrez abarca desde instalaciones, site specific, objetos, pintura y fotografía, con la belleza como elemento común. La artista canaliza sus preocupaciones mediante el camuflaje, usado como principal estrategia de la imagen del poder, que encuentra asidero en el recurso de la luz, el fashion style y el color ordenado en formas abstractas.




El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.