Art Madrid'26 – LOS INICIOS DEL VIDEOARTE

La disciplina de videoarte remonta sus orígenes a la década de los 60, un momento en que se popularizó la televisión doméstica y la presencia de la imagen en pantalla se extendió en la sociedad occidental. Para ese momento, no solo se estaba viviendo una crisis de modelo social en el seno de las grandes potencias económicas del momento, cuyos cimientos de identidad eran endebles y vulnerables, pese a tener una base capitalista sólida; sino también una crisis del individuo y de su rol en un contexto de creciente influencia de las comunicaciones. Así, los años 60 dieron paso a algunas grandes reivindicaciones colectivas, además de dar cauce a nuevas formas de expresión fuera de la ortodoxia reinante. Es el nacimiento del graffiti, del arte performativo, la ruptura con el clasicismo de posguerra, el auge de un nuevo despertar próspero y prometedor que no ocultaba los vestigios de una profunda herida social dominada por la insolidaridad, los conflictos anticomunistas y las ansias imparables de libertad.

Nam June Paik. Autopista eléctrica

La irrupción de un elemento como la pantalla en un medio aún acostumbrado a la comunicación tradicional supuso un punto de inflexión determinante en el devenir del arte posterior. El impacto del medio televisivo motivó profundas reflexiones en los creadores, que comenzaron a emplear el propio objeto como ingrediente recurrente en sus propuestas creativas. Entonces, temáticas como la deshumanización, el aislamiento, la falta de solidaridad, las imposiciones estéticas, la creación de corrientes… comenzaron a inundar el panorama artístico contemporáneo por artistas de nueva generación inmersos en la vorágine de este cambio de costumbres. La pantalla como eje de creación, la invasión de los medios y la alienación del individuo protagonizaron muchas piezas en el inicio de la década de los 70.

Varios fotogramas de obras de Bill Viola

Pero también se abrió camino una nueva tendencia creativa, una nueva disciplina audiovisual que supo ver en el vídeo una forma evolucionada de expresión, al margen de la consolidada industria del cine, reservada a los grandes discursos, o de la expansiva producción televisiva, con contenidos más amables y digeribles desde el ámbito doméstico. El videoarte se erigía como un espacio de experimentación alternativo a las técnicas tradicionales, con una versatilidad todavía desconocida… Esta disciplina encontró fácil acomodo entre otras corrientes de la época como el arte fluxus, el happening, o el arte conceptual. Esta fue la principal línea de trabajo de autores tan punteros como el coreano Nam June Paik o el alemán Wolf Vostell, ambos creadores inmersos en una exploración insaciable que les llevó a tantear distintas técnicas y temática.

Vídeo instalación de Jaume Plensa en Chicago

Hoy el videoarte tiene una etiqueta propia, distinta de la del vídeo experimental, de la vídeo instalación o de la vídeo acción. Estamos ante una corriente particular, cada vez más tentadora y sugerente que sigue siendo un refugio expresivo para los artistas que no se quieren encorsetar en formatos tradicionales y que necesitan dar rienda suelta a un discurso íntimamente conectado con nuestro tiempo. La imagen sigue jugando un papel crucial en la comunicación del arte, y la videocreación atrae cada vez más público interesado por un nuevo lenguaje, más depurado y elegante.

 


ABIERTO INFINITO.LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: TRAYECTORIA. AMANDA GATTI

6 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Amanda Gatti. Escaparate. 2023. .DT-Espacio. Foto de Pedro Mendes.


La propuesta amplía la investigación de Amanda Gatti iniciada en La Plasti Ciudad del Cuerpo — serie continua de performance e instalación presentada desde 2023 en espacios como Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y el Congreso Acción Spring(t)/UCM — donde explora la relación entre su cuerpo y objetos encontrados en el espacio urbano. Allí, cuerpo y materiales se articulan mediante una negociación constante entre funcionalidad, peso y sustentación, generando composiciones arquitectónicas temporales.

En Trayectoria, esta investigación se desplaza hacia el acto de arrastrar: un gesto que torna visible la fricción entre cuerpo, objetos y espacio. El pasillo deja de ser una neutralidad a ser atravesada y se convierte en una zona intermedia operante, donde forma y contenido — la envoltura y lo envuelto, como señala Walter Benjamin — se confunden. El espacio, saturado de objetos convertidos en una cadena móvil, se despeja y se rehace a cada paso. Despejar, para Benjamin, es ya una experiencia del espacio: cada avance sostiene esta separación inacabada, siempre orientada hacia un destino que quizá nunca se alcanza.


La Plasti Ciudad del Cuerpo #3. Amanda Gatti. Documentación de performance. Exposición CRUCE 2054, Galería CRUCE. Foto Pedro Mendes.


El desplazamiento no se limita a una fricción material: se vuelve también una inscripción simbólica de aquello que toda trayectoria de vida arrastra consigo. Los objetos — restos de usos pasados — funcionan como metáforas de aquello que permanece adherido al cuerpo incluso cuando ya no cumple función alguna. La performance hace visible la condición de avanzar cargando pesos heterogéneos: materiales, afectivos, sociales. Así, el gesto de caminar enlazada a estos objetos convierte el recorrido en una escritura en movimiento, donde cada paso activa simultáneamente un tránsito físico y un tránsito vital. Trayectoria propone que toda vida es también un arrastre: un continuo recomponerse a partir de lo que insistimos en llevar con nosotros.

La acción opera los objetos como verbos: empujar, tensar, tropezar, traccionar. A partir de ella emerge una operatividad que involucra al cuerpo por completo y que excede lo visual. La imagen deja de ser representación para devenir gesto: un gesto que funda nuevas formas espaciales, que desborda, que produce un modo efímero de reapropiación del pasillo.

La trayectoria se convierte así en un mapa afectivo inscrito en el cuerpo, un modo de fundirse con el entorno poniendo en fricción pasado y porvenir, durabilidad y desgaste, utilidad y obsolescencia. La acción devuelve al espacio público aquello que fue extraído de él, pero ya desprovisto de función: liberado de significado, liberado de mercantilización, liberado para imaginarse de otro modo.

SOBRE AMANDA GATTI

Amanda Gatti (1996, Porto Alegre, Brasil) es una artista e investigadora cuya práctica se despliega entre la performance, el video, la fotografía y la instalación. Explora las intersecciones entre cuerpo, objeto y espacio, investigando cómo ocupamos — y somos ocupados por — los espacios que nos rodean. A partir de experiencias de desplazamiento y de la observación de entornos domésticos y urbanos, su trabajo concibe el cuerpo como mediador y archivo, transformando objetos encontrados, disposiciones espaciales y gestos cotidianos en arquitecturas efímeras y situaciones relacionales. Estudió el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía/UCLM (España, 2023) y el Grado en Producción Audiovisual por la PUCRS (Brasil, 2018), donde recibió becas como la de Santander Universidades. En España, su obra ha sido presentada en instituciones y contextos como el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y Teatro Pradillo, así como en exposiciones y festivales en Brasil, Alemania, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. Actualmente reside en Madrid, con bases secundarias en Brasil y el Reino Unido.