LOS MÁS JÓVENES DE ART MADRID’18

L'Homme jaune, “Syria”, acrílico sobre lienzo.

 

 

 

La teoría del fin del Arte de Arthur C.Danto, muy en la línea discursiva en torno al arte contemporáneo que se desarrolla en la última década, ha favorecido miles de páginas de ensayo y no menos preguntas. Danto asevera: “El arte ha muerto. Sus movimientos actuales no reflejan la menor vitalidad; ni siquiera muestran las agónicas convulsiones que preceden a la muerte; no son más que las mecánicas acciones reflejas de un cadáver sometido a una fuerza galvánica”. Y, nosotros, dicho ésto, sólo podemos responder con ejemplos de jóvenes artistas, los más jóvenes de Art Madrid, que demuestran que hay criterio, hay referentes y hay talento.


En 2009, una consultora australiana determinó el año 1980 como el que define a la generación millenial, una generación crecida con la democratización de la información y de los procesos de toma de decisiones gracias a Internet (su alimento diario), siendo así una generación más cívica, más crítica y más culta, según aseguran los autores Strauss & Howe en su libro titulado Millennials Rising: The Next Great Generation. No sabemos si esto se cumple en todos los casos, pero sabemos de casos en los que sí se cumple.

 

 

 

Irene Cruz. “Stimmung IX”, fotografía sobre papel, 2013.

 

 

 

Se cumple en Irene Cruz (1987), fotógrafa y video-artista que cuenta ya con más de 300 exposiciones en todo el mundo y que en 2015 se convirtió en la fotógrafa más joven en participar en el festival Photoespaña. Su trabajo ha merecido el reconocimiento de La Quatrieme Image Fair de París y fué considerada la Artista Emergente con más proyección internacional por el jurado especializado de Why on White en 2017.


Cruz repite en Art Madrid en esta ocasión con la galería madrileña Mercedes Roldán (por primera vez en la feria) y con fotografías de su serie Stimmung. “Son indagaciones de mi interior, paisajes en los que integro el cuerpo para crear escenas en las que se mezcla con los elementos de la naturaleza. El cuerpo se introduce en ella de manera intrigante”. El título, dado por la palabra alemana Stimmung, tiene suma importancia. Significa al mismo tiempo estado de ánimo, humor, espíritu, clima, tendencia, moral… El cuerpo transmite la atmósfera del paisaje, y el paisaje refleja los sentimientos de las figuras.

 

 

 

José Ramón Lozano, “Audry Hepburn II”, acrílico sobre tela, 2017.

 

 

 

La galería madrileña BAT Alberto Cornejo, trabaja con un concepto ecléctico del arte y combina artistas consagrados (tiene uno de los fondos de vanguardia española más interesantes de la ciudad) con jóvenes creadores de todas las disciplinas. Uno de los artistas con los que viene a Art Madrid’18 es José Ramón Lozano (1983), especialista en retratos con los que genera, gracias a un realismo colorista y directo, “una turbia dependencia con sus obras y establecer un poderoso vínculo con el público”. Basta mirarles directamente a los ojos. Esos ojos.


En el apartado de pintura merece una atención especial Hugo Alonso (1981), con la galería de Barcelona Miquel Alzueta, espacio en constante renovación y en el que hoy conviven artistas de diversas generaciones, desde los ya clásicos, hasta los más emergentes como reflejo de las diferentes líneas que componen el mosaico del arte del siglo XXI.

 

 

 

Hugo Alonso, “November 07”, acrílico sobre papel, 2017.

 

 

 

Alonso desarrolla proyectos híbridos y transdisciplinares. Inicialmente pictórica, su obra ha ido expandiéndose hacia otros campos como el vídeo, el sonido o la instalación audiovisual y en sus obras es difícil marcar la frontera entre pintura, fotografía o imagen digital ya que, tras recopilar imágenes del cine o de Internet, las manipula con procedimientos digitales para traducirlas más tarde en pintura tradicional. “En mi trabajo exploro las relaciones entre la realidad cinematográfica y nuestra realidad cotidiana. También las analogías posibles entre la historia de la pintura y el cine. La ficción fílmica me ayuda a conocer el entorno en el que vivo y a conocerme a mí mismo. El cine es mi fuente de recursos visuales y conceptuales”.


Entre los más jóvenes de la feria se encuentra Rebeca Sánchez (1986) artista visual, pintora y dibujante que, sin embargo, desarrolla gran parte de su trabajo en el medio escultórico con inquietantes figuras humanas hiperrealistas en resina con las que muestra las sombras del género humano, sus vicios y sus miedos. La artista viene a la feria de la mano de la galería Léucade, de Murcia, fundada en 2013 por Sofía Martínez Hernández con la intención de innovar y ser un revulsivo del mundo del arte de la ciudad por lo que, para muchos, es algo así como The Factory: un lugar de encuentro para artistas de todas las disciplinas artísticas, un espacio de creación libre, de talleres y de confluencia de experiencias.

 

 

 

Rebeca Sánchez, “El hombre sentado en el sofa?”, resina de poliester, cabello natural, 2017.

 

 

 

La Galería arandina Rodrigo Juarranz considera el arte como un todo, sin distinguir entre géneros o disciplinas, y selecciona con gran intuición a los nuevos valores que incluye en su cartera.  Entre estos se encuentra Diego Benéitez Gómez (1986) en activo sólo desde 2010 pero que que ya cuenta con decenas de muestras en su haber, tanto individuales como colectivas. Autodidacta y educado en el arte urbano, se decantó finalmente por la pintura y tiene en Skyline una de sus series más representativas, líneas de horizonte, “espacios pictóricos” casi abstractos por su sencillez, franjas de color perfectamente definidas que nos presentan un horizonte o una cuestión metafísica, quizá sobre el peso de la existencia, quizá sobre lo divino y lo humano, quizá sobre el paisaje y su extensión simbólica.

 

 

Diego Bene?itez, “El poder del tiempo”, técnica mixta sobre lienzo, 2017.

 

 

 

L´Homme Jaune, nombre artístico del argelino Yasser Ameur, es un juego de palabras entre Jaune, amarillo, y Jeune, joven, siendo así El Hombre Amarillo y, al mismo tiempo, El Hombre Joven. Ameur, nacido en Blida en 1989 es licenciado en Ingeniería Ambiental de la Universidad de Mostaganem y su llegada al arte fué tan natural como sorpresiva. Autodidacta, encontró en sus hombres amarillos un canal para expresar su propia visión del mundo: escenas cotidianas, de las calles, de los cafés, de las camas… en las que el amarillo representa al ser humano nacido de esta sociedad, un hombre enfermo, hipócrita y pérfido, lo que conecta con la expresión popular argelina “sonrisa amarilla” para referirse a la falsedad y la mentira. L´Homme Jaune viene a la feria con la galería parisina Norty, especializada en art brut y expresionismo, una de las propuestas más arriesgadas de la feria.

 

 

 

Carla M. Bell, “Sistemica”, instalación, 2017.

 

 

 

Sin duda, la más joven de Art Madrid’18 es Carla Maria Bellido de Luna, nacida en La Habana, Cuba, en 1993. Graduada de la Academia Nacional de Bellas Artes de San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte de Cuba, Bellido cuestiona con su pintura (también fotografía e instalación) las construcciones culturales que moldean los conceptos de veracidad, subjetividad o imaginación. “Mi trabajo se remite constantemente a las estructuras y fenómenos que definen de manera consciente o inconsciente lo que producimos desde el campo del arte. Me interesa explorar los modelos de reproducción intrínsecos a estos fenómenos, cuánto dependemos -como sujetos culturales- de lo que consumimos, de lo que nos precede…”  Bellido afirma que todo artista sólo puede hablar de su propia experiencia y se sitúa, así, casi en el terreno del espectador, manteniéndose como observadora pasiva para ver hasta qué punto su obra está determinada por cuestiones externas: dígase país, contexto social e incluso estructuras propias del sistema del arte. Bellido se estrena en Art Madrid con la galería Carbo Alterna, creada en Cancún por Alexander González Carbó, representante por más de una década de la obra del Maestro Manuel Mendive. Se trata de un espacio de creación artística no gubernamental, fundado en La Habana por cuatro jóvenes artistas para promover el trabajo de artistas emergentes que residan dentro o fuera de la Isla.

 

Galería BAT Alberto Cornejo, Moret Art, Zielinsky y Jorge Alcolea

 

Si hay algo especialmente cautivador en el género del retrato, es la mirada. Hace tiempo que la importancia de los personajes retratados no reside exclusivamente en los símbolos de poder, sino en el grado de captación psicológica que logra el retratista, siendo precisamente la mirada la que dota a los retratados de mayor profundidad psíquica. Cuando además, los ojos de la figura retratada miran directamente al espectador, se produce una tensión asombrosa, una especie de inquietud que exige diálogo, que exhibe provocación. El poder de la mirada parece eterno, como si tuviera una consistencia mayor capaz de exponer las intimidades contenidas.

José Ramón Lozano

Sin Título (VI), 2019

Acrílico sobre tela

170 x 190cm

Sin embargo, si la mirada puede reflejar el estado anímico de una persona de una forma excepcional, también puede esconderlo, hacerlo confuso e inaccesible a los ojos externos que la intentan penetrar. Identificarse o no identificarse, la mirada expresa a la vez seres únicos para algunos, parecidos para otros, trascendentales o insignificantes. Tanto desde el punto de vista moral como estético, esos retratados que nos miran, que nos miran en realidad desde nuestra contemplación del presente, crean una tensión directa con el pasado y la identidad. Siempre con un aire fúnebre, pues el retrato evidencia lo ya que nunca seremos, lo que somos en el momento que se tomó la fotografía o se pintó el retrato, ese “esto ha sido” barthiano, estas imágenes están vaticinando nuestro fin.

Lantomo

Darkness 06 Doll, 2018

Grafito, pastel y acuarela sobre papel

70 x 50cm

Dentro de la gran propuesta de la Galería BAT Alberto Cornejo (Madrid) destaca justamente el género del retrato. Las mujeres que retrata José Ramón Lozano nos suelen mirar muy conscientemente, casi exigiendo que las contemplemos y terminemos así el relato que ellas mismas han abierto. Tienen algo memorable, de punto de inflexión en una posible historia de soledad interiorizada tantas veces acompañada de dolor. Muy diferentes son los retratos de Lantomo (Antonella Montes), más intimistas, más reservados. Si bien el empleo del grafito, la acuarela y el pastel es una de las razones que explica que las figuras adquieran esas características, también lo es el hecho de que sus personajes no siempre nos miran, sino que están absortos en sus pensamientos y no requieren la empatía del observador.

Mária Švarbová

No Diving, Smykacka, 2016

Fotografía

70 x 70cm

Marta Sánchez Luengo

Llegará, 2016

Bronce y hierro

102 x 121cm

Otra de las retratistas más destacadas de la actualidad es Mária Švarbová, fotógrafa de la que la galería BAT presentará una selección de sus retratos individuales y colectivos. Asistimos al retrato de la niñez y el inicio de la adolescencia en escenarios de meticulosa armonía, de cuerpos tan perfectos y similares que rozan la ficción onírica. En cambio, las figuras que incluye Marta Sánchez Luengo en sus esculturas son mucho más naturales y cercanas, son realistas. De hecho, su manera naturalista de modelar y las actitudes de sus personajes, tan cotidianas como leer un libro, esperar a que llegue el metro o simplemente caminar dando vueltas a un pensamiento, sin duda pueden recordar a los realistas madrileños y en especial a algunas de las piezas del gran Julio López Hernández. También se podrían relacionar con los realistas las obras de Leticia Felgueroso, pues comparten la pasión por retratar la ciudad de Madrid, aunque en el caso de Felgueroso sea por medio de la fotografía y el cromatismo intervenido.

Gustavo Díaz Sosa

Huérfanos de Babel, 2018

Técnica mixta sobre lino

160 x 114cm

En ese quehacer diario propio de las grandes metrópolis, también se expone muy bien la sociedad contemporánea: multitudes de personas que avanzan llenas de preocupaciones y ansiedades, entre prisas, atascos y “deadlines”. Esa masa dirigida es un tema sobre el que suele reflexionar Gustavo Díaz Sosa en series como “Burócratas y Padrinos” o “Huérfanos de Babel”. Los comportamientos sociales impuestos y alejados de los impulsos naturales, es un tema que asimismo preocupa a Rubén Martín de Lucas, de quien se presenta una selección de la serie “El jardín de Fukuoka”, trabajo en el que el Artista Invitado de esta edición confronta los procesos industriales y naturales.

La propuesta de BAT se cierra con las formas rotundas de las esculturas de Carlos Albert y Carlos Iglesias, madrileños continuadores de la Escuela Vasca de Escultura; las más fluidas y sensuales piezas en aluminio de Rafael Amarós; y las abstracciones matéricas y líricas de Fernando Palacios.

Lino Lago

Fake Abstract (F. Boucher), 2019

Óleo sobre tela

160 x 150cm

Daniel Sueiras

Sir Kristoff Tar Toffen the 3rd, 2019

Óleo sobre tabla

93 x 80cm

Velar y desvelar, jugar con lo que se esconde y lo que se muestra, es un rasgo muy particular de los retratos de Lino Lago, artista que participa en Art Madrid con la galería Moret Art (A Coruña). Esta galería también expondrá algunos de los últimos trabajos de Daniel Sueiras, como la pintura “Sir Kristoff Tar Toffen the 3rd” (2019), donde el autor nos presenta la nueva incorporación a su ingeniosa y amplia galería de retratos, reseñable por su componente humorístico y por su control magistral de la técnica del óleo sobre tabla. Junto con el trabajo de Sueiras, se presenta una selección de la obra escultórica de Iván Prieto: piezas realizadas desde su característica técnica -cerámica después pintada con acrílicos- en las que los cuerpos contemporáneos, siempre defectuosos, sin dejar de ansiar una perfección imposible e impuesta, son exageradamente distorsionados hasta alcanzar formas surrealistas, extravagantes, más bellas.

Xurxo Gómez-Chao

Magnolia y calavera (Tempus fugit), 2018

Fotografía. Pigmentos minerales sobre papel Ilford Prestige 270 g

100 x 100cm

Moret Art también incluirá en su propuesta las piezas de Miguel Piñeiro, bodegones contemporáneos de los iconos de la cultura de nuestro tiempo, especialmente sorprendentes por el alto grado de hiperrealismo; y las fotografías de Xurxo Gómez-Chao, de quien se presentan dos de sus líneas de trabajo: por un lado, un conjunto de las bellas vanitas escenificadas, y por otro, sus más mistéricas imágenes de habitaciones, en las que una especie de neblina parece haber evaporado la presencia anterior.

Pachi Santiago

Cerca desde lo masculino, 2012

Caja de luz

42.5 x 32.5cm

Juan Fielitz

Desnudo III, 2018

Papel Hahnemühle

120 x 74cm

Dentro de la propuesta de la Galería Zielinsky (Barcelona) cabe destacar el trabajo de Pachi Santiago, artista que ofrece el más explícito juego en torno a la identidad, la mirada, los códigos de representación y el apropiacionismo, como vemos en el amplio proyecto “Copying Claudia”, en el que el espectador puede participar de sus mismos sentimientos. La apropiación, la manipulación y el interés por las formas de representar el cuerpo humano, es algo que comparte con el artista Juan Fielitz quien, por el contrario, oculta los rostros o aquellas partes del cuerpo que más nos gustaría ver de los retratados. Así, en estas imágenes recolectadas en archivos, el artista despoja a los retratados de su identidad, ofreciéndonos en sus fotomontajes finales un conjunto poético de fragmentos enigmáticos.

Yamandú Canosa

Vértice, 2016

Óleo sobre madera

47.2 x 40cm

Zielinsky asimismo expondrá las fotografías de Eduardo Marco, en las que una mirada atenta y contemplativa nos permite reparar en la belleza que tantas veces pasa desapercibida en la gran ciudad; los mundos surrealistas y pop, repletos de guiños en los que reconocernos, de Joaquín Lalanne; y las cartografías de Yamandú Canosa, metáforas de nuestro ser, de nuestra forma de habitar: retratos al fin y al cabo de las emociones que explican nuestros desplazamientos.

Eloy Morales

Figure 1, 2018

Óleo sobre lienzo

100 x 100cm

Algunas miradas son irrepetibles, como las que logra Eloy Morales en sus grandes retratos y autorretratos, y que mostrará la galería Jorge Alcolea (Madrid). Como explica el artista, para él “lo importante es mostrar a través de la obra tu manera de ver las cosas y de qué forma las muestras al espectador” manteniendo siempre una profunda inquietud por “el tremendo poder de la imagen y sus inagotables posibilidades”. Otras miradas, igualmente interesantes y quizá más insondables, son las procedentes del mundo animal, algunas como las de los osos que protagonizan las últimas obras de Miguel Macalla.

Isidre Tolosa

Diarios, carpeta y libros, 2018

Mármol de calatorao y hierro

11 x 30cm

La propuesta de Jorge Alcolea se completa con los retratos urbanos y nocturnos de Carlos Azañedo, esos en los que la ciudad posmoderna nunca para, nunca duerme y en los que cada uno de nosotros solo somos “uno más”. También en su stand se podrán ver las esculturas realistas de Isidre Tolosa, objetos personales como libros o diarios que, igualmente, pueden ser los mejores retratos de nosotros mismos por todo aquello tan personal que revelan; y las pinturas de Isabel Ramoneda, abstracciones libres y despreocupadas sobre papel acompañadas de pensamientos manuscritos.

Múltiples miradas para múltiples identidades; obras siempre abiertas, eternamente expectantes ante la posible mirada del espectador: así son son algunas de las obras que se podrán disfrutar en la nueva edición de Art Madrid.