LUISA CATUCCI PARTICIPA POR PRIMERA VEZ EN ART MADRID CON UNA PROPUESTA MULTIDISCIPLINAR

La galería alemana Luisa Catucci participa por primera vez en Art Madrid con una propuesta multidisciplinar en la que combina la narrativa instalativa del escultor Lidó Rico, las etéreas composiciones fotográficas del proyecto de Aqua Aura y las pinturas estratificadas del artista David Hochbaum.

Con sede en Berlín, Luisa Catucci Gallery cuenta con un programa expositivo centrado principalmente en cuestiones ecológicas, sociales y existenciales, todas ellas expresadas en diferentes medios artísticos (pintura, escultura, fotografía, videoarte e instalación). Muchos de los artistas representados por la galería, han participado en importantes bienales y exposiciones internacionales como Documenta, Manifesta o la Bienal de Venecia. Luisa Catucci no es una galería de arte convencional, su espacio se sitúa como uno de los principales elementos de la agitación cultural de la zona.

En su estreno en Art Madrid dentro del programa general de la Feria, Luisa Catucci Gallery, exhibirá una propuesta artística en la que invita al espectador a reflexionar sobre el gran poder del arte y a descubrir sentimientos intrínsecos que están fuera de lo común.

Lidó Rico

Saturno, 2019

Resina de poliéster sobre cristal

80 x 80cm

Lidó Rico

SY, 2019

Resina de poliéster y metal sobre cristal

80 x 80cm

Lidó Rico (Yecla, Murcia, 1968), utiliza la materia como lenguaje, como medio para reflexionar. El propio artista se autorretrata en sus instalaciones escultóricas, siendo su cuerpo (brazos y torso) y principalmente su rostro el molde de sus creaciones y un elemento más dentro de la obra. De esta manera, Rico desarrolla conceptos en relación al cuerpo, al espacio y a las naturalezas que surgen entre ellos. El sujeto humano es el centro de sus esculturas, lejos del individualismo, sus rostros llevan máscaras o mantienen gestos extremos estereotipados.

El artista en su proceso creativo genera un juego entre lo performativo y lo escultórico, utilizando su propia anatomía, sumergiendo su cuerpo en diferentes materiales para conseguir así el molde de sus piezas; moldes que son vaciados y rellenados de resina de poliéster. Desde sus comienzos, Lidó Rico considera necesario que el ser humano contemporáneo se rebele y para ello muestra a éste en sus obras totalmente desgarrado por una angustia, que necesita manifestarse en forma de gemido intimista.

Aqua Aura

Museum Highlights The Great White Hall, 2019

Impresión

153 x 96cm

El proyecto Aura Aqua surge en Milán en el año 2009. Partiendo de sus estudios en astrofísica, física de partículas, biogenética, filosofía y psicología de la percepción, Aura Aqua utiliza como medios para expresar su lenguaje propio la fotografía y el arte digital.

La búsqueda de lo sublime en nuestra época es una de los principales intereses conceptuales de las obras de Aura Aqua. Para ello el artista necesita la intervención directa del espectador, desconcertándolo espacialmente, por eso ejecuta sus fotografías situando elementos aparentemente sacados de la naturaleza en escenarios tales como laboratorios de investigación científica y astrofísica, Museos de arte, espacios expositivos en los que no es común que estén ubicados.

”Aqua Aura es una especie de piedra sintética. Originalmente, es un cuarzo. Los cristales de cuarzo se introducen en una cámara de vacío y se calientan a 871ºC. Luego se añade vapor de oro a la cámara para que éstos se fusionen con la superficie del cristal, dando a los cristales un brillo metálico iridiscente y un color azul vivo. La proximidad al oro lo hace luminoso e iridiscente pero, al mismo tiempo, más frágil que su condición inicial. Eso es todo. Yo soy una de esas piedras. El tiempo y un lento proceso se han sentado en mí.”

David Hochbaum

A Brief History Of Man, 2019

Técnica mixta sobre madera

56 x 41cm

David Hochbaum (Nueva York, Estados Unidos, 1972), dedica su carrera artística a dos conceptos: comunidad y colectividad. El artista americano trabaja de forma activa con colectivos colaborativos y artistas de todos los géneros y procedencias. Además, Hochbaum organiza salones de crítica artística, talleres gratuitos para artistas y ayuda a artistas poco conocidos a potenciar su obra.

Su discurso artístico se centra en la búsqueda de elementos filosóficos y psicológicos a través de la experimentación con diversos medios expresivos como la fotografía, la pintura, la escultura, el cine e incluso técnicas propias de la carpintería. Hochbaum en su estudio calcina, destila, fermenta y sublima las cuestiones principales de su trabajo. Le interesan temas relacionados con la mitología griega, sus collages de ciudades y torres reflejan los lugares en los que el artista vivió y a los que ha viajado. Las ciudades en su obra son al mismo tiempo retratos y paisajes, las figuras humanas se convierten en ciudades y las ciudades en retratos de esas figuras.

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.