Art Madrid'26 – MALKOVICH, MALKOVICH, MALKOVICH… UN HOMENAJE FOTOGRÁFICO SIN VERGÜENZA

La personalidad de Malkovich no queda satisfecha con desempeñar el papel de algunos de los personajes del cine más memorables, o con tener una película completamente dedicada a él. La relación del actor con la imagen trasciende la esfera de la pura interpretación y se atreve a participar en proyectos donde su intervención implica un trabajo actoral pero exige, a su vez, exponer una gran parte de sí mismo, del Malkovich individuo y ciudadano.

Philippe Halsman, “Salvador Dalí”, 1954, reinterpretación de Sandro Miller en 2014

Por este motivo, cuando el fotógrafo Sandro Miller contactó al actor para proponerle participar en su proyecto, este no lo dudó ni por un momento. La oferta era muy jugosa: emular algunas de las imágenes más célebres de la historia de la fotografía siendo Malkovich el retratado, quien debería hacerse pasar por todos esos personajes.

Bert Stern, “Marilyn in Pink Roses” de “The Last Session”, 1962, reinterpretación por Sandro Miller en 2014

De este modo, comenzó una relación entre fotógrafo y actor en la que Sandro Miller pudo rendir un gran homenaje a los maestros de la imagen que habían sido para él la principal fuente de inspiración a lo largo de su carrera. Con el deseo de hacerles tributo y al mismo tiempo jugar con la reinterpretación de las imágenes, este proyecto exigía contar con una persona que no tuviera miedo al ridículo y que estuviera dispuesta a transformarse sin tapujos.

Arthur Sasse, “Albert Einstein”, 1951, reinterpretación de Sandro Miller en 2014

La carrera de Sandro Miller ha discurrido casi en su totalidad por los senderos de la fotografía publicitaria. A pesar de ello, desde muy joven, sintió una profunda admiración por el trabajo de algunos maestros fotógrafos, una estela que le ha acompañado en todo momento y que le animó a emprender proyectos personales más arriesgados y diversos cuando el tiempo se lo permitía.

Annie Leibovitz, “Meryl Steep in NYC”, 1981, reinterpretación por Sandro Miller en 2014

En esta ocasión “Malkovich, Malkovich, Malkovich: Homenaje a los maestros de la fotografía” ha permitido al actor ponerse en la piel de Marylin Monroe, Albert Einstein, Hemingway, Jack Nicholson, el Che Guevara, Salvador Dalí, Alfred Hitchcock, Truman Capote, Meryl Streep, Bette Davis, Pablo Picasso, entre otros; y a Sandro Miller, emular el trabajo de Philippe Haslman, Alberto Korda, Arthur Sasse, Annie Leibovit, Diane Arbus, Bert Stern o Irving Penn, por mencionar a algunos de ellos.

Tras su paso por numerosas ciudades europeas, el centro San Telmo Museoa acoge ahora esta exposición que estará abierta al público hasta el 17 de noviembre. No os la perdáis.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: TRAYECTORIA. AMANDA GATTI

6 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Amanda Gatti. Escaparate. 2023. .DT-Espacio. Foto de Pedro Mendes.


La propuesta amplía la investigación de Amanda Gatti iniciada en La Plasti Ciudad del Cuerpo — serie continua de performance e instalación presentada desde 2023 en espacios como Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y el Congreso Acción Spring(t)/UCM — donde explora la relación entre su cuerpo y objetos encontrados en el espacio urbano. Allí, cuerpo y materiales se articulan mediante una negociación constante entre funcionalidad, peso y sustentación, generando composiciones arquitectónicas temporales.

En Trayectoria, esta investigación se desplaza hacia el acto de arrastrar: un gesto que torna visible la fricción entre cuerpo, objetos y espacio. El pasillo deja de ser una neutralidad a ser atravesada y se convierte en una zona intermedia operante, donde forma y contenido — la envoltura y lo envuelto, como señala Walter Benjamin — se confunden. El espacio, saturado de objetos convertidos en una cadena móvil, se despeja y se rehace a cada paso. Despejar, para Benjamin, es ya una experiencia del espacio: cada avance sostiene esta separación inacabada, siempre orientada hacia un destino que quizá nunca se alcanza.


La Plasti Ciudad del Cuerpo #3. Amanda Gatti. Documentación de performance. Exposición CRUCE 2054, Galería CRUCE. Foto Pedro Mendes.


El desplazamiento no se limita a una fricción material: se vuelve también una inscripción simbólica de aquello que toda trayectoria de vida arrastra consigo. Los objetos — restos de usos pasados — funcionan como metáforas de aquello que permanece adherido al cuerpo incluso cuando ya no cumple función alguna. La performance hace visible la condición de avanzar cargando pesos heterogéneos: materiales, afectivos, sociales. Así, el gesto de caminar enlazada a estos objetos convierte el recorrido en una escritura en movimiento, donde cada paso activa simultáneamente un tránsito físico y un tránsito vital. Trayectoria propone que toda vida es también un arrastre: un continuo recomponerse a partir de lo que insistimos en llevar con nosotros.

La acción opera los objetos como verbos: empujar, tensar, tropezar, traccionar. A partir de ella emerge una operatividad que involucra al cuerpo por completo y que excede lo visual. La imagen deja de ser representación para devenir gesto: un gesto que funda nuevas formas espaciales, que desborda, que produce un modo efímero de reapropiación del pasillo.

La trayectoria se convierte así en un mapa afectivo inscrito en el cuerpo, un modo de fundirse con el entorno poniendo en fricción pasado y porvenir, durabilidad y desgaste, utilidad y obsolescencia. La acción devuelve al espacio público aquello que fue extraído de él, pero ya desprovisto de función: liberado de significado, liberado de mercantilización, liberado para imaginarse de otro modo.

SOBRE AMANDA GATTI

Amanda Gatti (1996, Porto Alegre, Brasil) es una artista e investigadora cuya práctica se despliega entre la performance, el video, la fotografía y la instalación. Explora las intersecciones entre cuerpo, objeto y espacio, investigando cómo ocupamos — y somos ocupados por — los espacios que nos rodean. A partir de experiencias de desplazamiento y de la observación de entornos domésticos y urbanos, su trabajo concibe el cuerpo como mediador y archivo, transformando objetos encontrados, disposiciones espaciales y gestos cotidianos en arquitecturas efímeras y situaciones relacionales. Estudió el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía/UCLM (España, 2023) y el Grado en Producción Audiovisual por la PUCRS (Brasil, 2018), donde recibió becas como la de Santander Universidades. En España, su obra ha sido presentada en instituciones y contextos como el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y Teatro Pradillo, así como en exposiciones y festivales en Brasil, Alemania, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. Actualmente reside en Madrid, con bases secundarias en Brasil y el Reino Unido.