Art Madrid'26 – MARIO SORIA: "Una nueva objetividad"

MARIO SORIA

CONVERSACIONES INFINITAS CON ALFONSO DE LA TORRE

Hay algo de elogio del exceso, pensé contemplando el habla plural de este conjunto de creaciones de Mario Soria (Barcelona, 1966), pobladas por las extrañas sacudidas de quien parece conocer algo extraordinario, fuera del alcance de la verdad. Por ello permite que las imágenes vayan lejos en su expresión, pintura pareciere habitada por los rugidos de un espíritu desbocado que, entre el exceso de lo representado empero, no ceja en otorgar un cuidado estilo a su quehacer. Aquello que se muestra debe ser representado, tal fabulosas verdades en destello.

Como quien ha optado por ceder la voz a las imágenes de su mundo ficcional y que, aun a sabiendas de lo mágico de su construcción, estas nos revelen lo que tengan que decir. Por ello, al modo de un pop surrealizante embargado en coloridos ácidos, -desde una pintura cuidada y minuciosa, son también sus palabras-, será defensor del mencionado surrealismo, lugar donde declara sentirse cómodo, “sin restricciones”, dirá. Piensa uno que la obra de Mario Soria podría haber encajado en aquella mítica exposición “Nouvelle Subjectivité” (1976) que Jean Clair comisarió, expresando cierto retorno “fin de siècle”. Dotado de un pensamiento capaz de alojarse en un lugar divergente, la obra de Mario Soria supone una forma personal de visitar imágenes fantásticas que son capaces de convertir el espacio expositivo en un estado de alerta poblado por imágenes donde reina la diferencia: “Magnificent New York City Mayor”, “Frida sufrida” (2022) o “Underground mirrow girl” (2021). Como quien cede el testimonio a una civilización mutada.

AL MARGEN

Tal la fábrica de una renovada estupefacción, así interpreto tu forma de mirar al mundo. Pues concibes unas imágenes que son extraordinarias, en el sentido de proponer un conjunto de nuevas formas. Desde una tensión ensimismada que otorga el estilo de todos tus trabajos, pareciere como si tuvieses la imposibilidad de transitar entre las manidas imágenes que conocemos.

¿Te ves así, como un pintor al margen del mundo de las imágenes comunes?

Mis imágenes no sé si son comunes, pero sí que se nutren de imágenes comunes. Yo las transformo en animales o personajes extraordinarios que pueden ser superhéroes o que tienen una faceta diferente a los mortales. Pero sí que es verdad que me nutro de la vulgaridad. Lo hago para transformarla, y entonces es que salen este tipo de obras. No sé si podría calificarlas como comunes, pero pertenecen a mi mundo. No es un universo porque no es tan grande… Pero es mi mundo. Un mundo pequeñito. Pero es mío.

Library Fantastic

VIAJE ENTRE EL PASADO Y LO FICCIONAL

Con frecuencia has subrayado como fuentes de esas imágenes un viaje que circula entre tu pasado y lo ficcional (la ciencia ficción). Así, podríamos decir es un pasado que carece de la intención de reactivarse sino, más bien, con el que entras en una relación resonante. Siempre recuerdo aquello que decía Wyndham Lewis: llegan los artistas verdaderos desde los pliegues del tiempo del futuro.

¿Cómo articulas esa panoplia de imágenes venideras? Que pienso funcionan como vestigios de ecos múltiples, diversas direcciones, deslizamientos, excitaciones, fricciones y resonancias: tu pasado, la hipótesis de un futuro, la historia del arte (has mencionado a veces a El Bosco), las imágenes de la ciencia ficción o el cómic.

Bueno, parece que mis imágenes son del futuro pero están basadas en el presente. Me aburre el presente, entonces lo transformo para que se convierta en algo fuera de lo ordinario. Pero… igualmente, algún día esto podría ocurrir, quizá en un futuro lejano (personas con tres piernas, dos bocas, más orejas). Mis personajes pertenecerían entonces, a un mundo paralelo. No son ciencia ficción.

Pensando

PINTAR COMO SI TAL COSA Y CUESTIONAR

Otro asunto interesante es como en tu obra se produce un alejamiento del presente. De esta forma, las pinturas exponen la presencia de una nueva cosmogonía, un extraño mundo que, siendo plural (ya dijimos: heredero de otras formas de la cultura, ciencia ficción o cómic, actuantes como marcas de reconocimiento) deviene singular. Con todo lo ya escrito, pareciere que tu obra propone que el arte pueda entrar en su propio cuestionamiento, como una interrupción de su sentido, tal una no consumación indefinida.

¿Crees que tu obra alude a ese cuestionamiento de los lugares consabidos de las imágenes artísticas y que, por tanto, pondría en jaque al propio arte?

Yo solo imagino personajes en situaciones concretas y me baso, como he dicho, en imágenes comunes y existentes. Es una transformación o evolución constante de lugares, situaciones y de personajes que traslado a mi mundo paralelo.

En el caso de los cuadros de formato más grande, que son los que tienen un personaje principal posando, me recuerdan a esos grandes carteles publicitarios. En realidad, la influencia viene de las portadas de libros o de carteles que anunciaban un espectáculo. Por ejemplo, una de esas influencias es la de Toulouse Lautrec que ponía una tipografía enorme. Entonces, estas obras grandes llevan tipografía y el personaje central está posando siempre, el argumento principal está detrás. Es ahí en donde pasan las cosas de verdad. Normalmente cuentan historias que están relacionadas con el personaje. A veces pasan ciertas cosas… que no tienen nada que ver.

El tema de los carritos… Es una serie nueva que solo será para animales extraordinarios, pues son cuadros a los que he ido agregando otras cosas y se han convertido en esculturas. Y encima, tienen movimiento y se pueden colgar. Es como el camino inverso de los escultores que hacen esculturas que se pueden colgar.

Acerca de los marcos con juguetes, no se trata de personas originales y famosas transformadas, sino de gente común. Son los retratos de personajes que admiran a un famoso, o es hijo de un famoso y toman características de esa persona a la que desean parecerse.

Sally Cinnamon

SUCESOS EN EL PERÍMETRO

Como un verdadero horror vacui, el caso de la pintura “Modern English” (2021) te confesaré me devolvió a pensar en vanitas de la pintura holandesa, o en ciertas actitudes de Giuseppe Arcimboldo. Y hay otros casos de consideración de pinturas tuyas como relatos expandidos, sucede en “The Brave Moggie Twins” (2022) o la citada “Underground mirror girl” (2021). Podríamos decir son relatos- sobre-los-relatos y en muchas de tus obras suceden acontecimientos perimetrales de sentido, en lo que comúnmente se conoce como el marco. De tal forma que el lugar que, en la pintura tradicional, actúa más bien como contenedor de las imágenes, en tu obra promueve su expansión, activando los sucesos de la pintura.

¿Podrías referirme ese cuidado por los sucesos perimetrales de tus pinturas?

Los marcos de juguetes están influenciados en la artesanía mexicana: “árbol de la vida”. Ellos lo hacen con barro y cuentan historias y son muy recargados. Yo los he trasladado a marcos que son parte estrecha de mis pinturas y en vez de figuras de barro, los hago con juguetes.

Los cuadros grandes llevan en los cantos también juguetes. Mi intención es que las pinturas se fusionen con los marcos y/o los cantos, y sean un todo.

Rockranger Marco

CONCLUYENDO: EL ARTE SE RECUERDA A SÍ MISMO

Tu obra supone el ejercicio de una actitud resonante. Al proponer unas formas visuales que van más allá de lo que conocemos como arte te ubicas en lo contemporáneo en una fricción, esto es, la presencia de una huella o vestigio del pasado que jamás tiene intención de reactivarse sino que es, más bien, una suspensión infinita. El arte, entonces, murmura agitado en la entropía, recordándose a sí mismo.

Concluyendo ¿cómo se encuentra tu obra con lo real del sistema del arte: la galería o el museo, la sala de exposiciones, contempladores o críticos. O, como en este caso, la feria de arte?

Me encantan las ferias. Si a mí me dieran a escoger entre hacer exposiciones individuales o colectivas en las galerías, o hacer ferias, pues yo me quedo con las ferias. Es más divertido, conoces gente, ves cómo está el panorama y la afluencia de público es superior. Porque en una galería, ¿cuántas personas pueden ir a una inauguración o en los días posteriores? Muy pocas. Sin embargo, en la feria en un período de tiempo comprimido, asisten muchas personas.


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: OFF LINE. JIMENA TERCERO

7 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.



OFF LINE, es una pieza performativa que busca reflexionar sobre cómo la era digital está transformando la relación del cuerpo con el mundo y con los demás. La interacción se construye cada vez más a través de pantallas e interfaces, y la identidad se desplaza hacia lo virtual, subordinando la experiencia física a la representación digital. En este contexto, el cuerpo se vuelve frágil: pierde densidad, memoria y presencia activa, y se convierte en soporte de información o imagen.

La hiperconectividad y la atención fragmentada generan una corporalidad cada vez más inerte, caracterizada por la disminución del movimiento espontáneo y la reducción de la interacción sensorial directa. Esto plantea preguntas fundamentales: ¿cómo se redefine la presencia cuando la relación con el mundo depende de mediaciones tecnológicas? ¿Qué sucederá con la experiencia del cuerpo en un futuro donde la virtualidad predomina sobre lo físico? Se observa un riesgo de progresiva pasividad corporal: cuerpos que permanecen quietos,cuya actividad está determinada por dispositivos, y cuya memoria se externaliza en registros digitales. La fragmentación de la experiencia física y la primacía de la representación tecnológica generan un escenario donde el cuerpo, aunque visible, está desplazado de su función original como agente de percepción y acción.

Este marco conceptual invita a reflexionar sobre cómo la digitalización afecta la corporeidad, la memoria y las relaciones sociales, y sobre la vulnerabilidad y la inercia que atraviesan los cuerpos en entornos cada vez más mediatizados por la tecnología.



SOBRE JIMENA TERCERO

Jimena Tercero (Madrid, 1998) es una artista multidisciplinar cuya práctica explora los límites del cuerpo femenino, la identidad y el subconsciente a través de la performance, el video y la pintura, abordando conceptos como la memoria, lo tangible y el juego. Se forma en pintura con Lola Albín, fotografía analógica en Cambridge (2014), dirección audiovisual (2018–2020) con referentes como Víctor Erice y la productora El Deseo, y cursa un Máster en Dirección Creativa en ELISAVA. Completa su formación en performance en La Juan Gallery. En 2011 forma parte del jurado infantil del Festival de Cine de Isfahán (Irán).

Dirige obras como Private (2016) y Paranoid (2021), expuestas en Aspa Contemporary Gallery, y proyectos como Yo mi me conmigo (2023, Teatros del Canal), Inside Voices (2021, Conde Duque, con Itziar Okariz) y La última regla (La Juan Gallery). Ha dirigido fashion films para editoriales y marcas como Puma, Dior y Dockers, así como la dirección de arte para artistas como Sen Senra o Jorge Drexler, y el documental También estás aquí para ArtforChange–La Caixa. Presenta Out of View (Nebula Gallery), EDEN (White Lab Gallery) y Navel Bite (Sinespacio). Participa en residencias como Medialab con Niño de Elche y Miguel Álvarez Fernández. En 2025 forma parte del Jurado Especial del Asian Film Fest de Barcelona y de la Residencia de arte International Cultural Mousseum of Assilah (Marruecos).