MARK RYDEN Y SU CÁMARA DE LAS MARAVILLAS

The meat train, oil on canvas, 2000

 

 

Mark Ryden, se graduó en 1987 en el Art Centre Collage os Desing de Pasadena. Comenzó a llamar la atención, hacia la década de los 90 con su surrealismo pop, arrastrando a multitud de seguidores y artistas dispuestos a abrazar dicha corriente.  Dos de las características de dicho artista son, la perseverancia y la fuerza. Estas dos facetas le hicieron superar las estrategias surrealistas iniciales, eligiendo iconos cargados de connotaciones culturales. 

 

 

Girl eaten by tree, oil on canvas 2006 

 

 

El vocabulario de Ryden, encriptado y naif en algunos casos, traspasa la delgada línea entre el cliché nostálgico y el inquietante arquetipo. Seducido por sus superficies infinitamente detalladas y meticulosamente esmaltadas, el espectador se enfrenta a la yuxtaposición de la inocencia de la infancia y los misteriosos huecos del alma. Una sutil inquietud habita en sus pinturas. La exposición, “Cámara de las maravillas”, cuenta con 55 obras que abarcan 20 años de creación. No solo se muestran pequeños formatos, sino que estos conviven con obras de gran tamaño e incluso escultura.

 

 

Grotto of the Old Mass, oil on canvas, 2008

 

 

Mark Ryden es el padre del “Lowbrow Art”, este movimiento surgido en Los Ángeles, California en el S.XX, comenzó a cobrar especial importancia en la década de los 90. La esencia de dicho movimiento, es rechazar las pretensiones intelectuales y elitistas que se asocian al consumo del arte contemporáneo, y a su vez, se nutre de iconos de la cultura popular estadounidense como son los personajes de dibujos animados, los tatuajes o la estética del graffiti, entre otras. También hay que añadir la interpretación de iconografías católicas  y masónicas. Con toda esta información, el artista crea su propio imaginario colectivo.

 

 

A dog named jesus, oil on paper, 1997

 

 

Las misteriosas características de lo clásico y lo fantástico, se materializan con las figuras de grandes ojos redondos y risueños. Dicha exposición, estará vigente hasta el 5 de Marzo, en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, si estáis por la zona, no dudéis en ir a visitar esta muestra en primicia en europa. No os lo podéis perder. 

 

 

 

Visitar el estudio de un artista supone adentrarse en un terreno íntimo y respirar el ambiente de creación que envuelve el trabajo del autor. Cuando uno entra en este espacio pone los sentidos alerta para rastrear y localizar esos pequeños detalles que nos cuentan un poco más del espíritu y el pensamiento del artista, los bocetos corregidos, las rectificaciones, los ensayos, las pruebas clavadas con chinchetas en las paredes, los trazos en papel reutilizado, las notas, los lápices recién afilados, los manchones de pintura… Hablamos de un caos ordenado, de una esfera donde trabajo e inspiración conviven y que los creadores se resisten a compartir, porque, en ocasiones, abrir las puertas del estudio es casi como abrir las puertas del alma.

Visita organizada por Art Madrid'19 al taller de Rubén Martín de Lucas

Estos espacios tienen además un halo de misterio, de intimidad y familiaridad en el que hay que avanzar con cautela, teniendo cuidado de no profundizar demasiado, de ir descubriendo los secretos hasta donde el artista quiera confesarlos. Pero es también la oportunidad idónea de entrar en comunicación directa con la obra, de conocer el proceso de producción desde sus inicios hasta el final, de comprender las dudas, las intenciones, el objetivo y el mensaje de un proyecto desde las entrañas.

En las pasadas ediciones de Art Madrid tuvimos la suerte de visitar el taller de Rubén Martín de Lucas y el de Okuda San Miguel, artistas invitados en 2019 y 2018 respectivamente. Con Martín de Lucas pudimos conocer en detalle su gran proyecto creativo vital “Stupid borders”, de donde se derivan y desgajan diferentes acciones concretas con títulos propios que responden a una misma idea: profundizar en la relación del hombre con la tierra y entender las pautas artificiales que nos imponemos como sociedad. En el estudio pudimos ver sus piezas más recientes y entender el proceso de concepción y plasmación, los motivos para elegir una disciplina u otra, sus últimos trabajos en vídeo y los millones de notas y apuntes de cada línea del proyecto.





Okuda San Miguel nos abrió las puertas del estudio en 2018. Esta gran nave diáfana pintada de blanco parecía el lienzo perfecto para sus piezas multicolor, en medio de estantes y mesas repletos de botes de spray. En el momento de la visita, el artista estaba trabajando en la obra “El lago del deseo” de 6x3 m, que realizó en exclusiva para Art Madrid y se pudo ver en la entrada de la feria. Esta pintura está inspirada en el Jardín de las Delicias del Bosco, un autor de referencia para Okuda y que sigue despertando el interés, la sorpresa y la curiosidad de muchos. Las piezas de gran formato conviven con los esmaltes de pequeñas dimensiones, además de las esculturas, las tablas de prueba y los enormes bocetos para fachadas de edificios. Porque Okuda trabaja a lo grande y cuenta con un equipo completo que le ayuda a concentrarse en sus obras. Como él mismo explica, el proceso creativo no se para nunca, y tener un equipo le permite llevar a cabo tantos proyectos a la vez.

Guillermo Peñalver, “Yo, dibujando” (detalle), 2019

Otros artistas hacen de su propia casa su estudio. Este es el caso de Guillermo Peñalver, a quien el Museo ABC de la Ilustración dedicó una exposición dentro de su programa “Conexiones” con el título “Autorretrato en interior”. Su voracidad por el recorte, el uso del papel en varias tonalidades, la superposición de blancos y el uso discreto del lápiz hacen de la obra de Peñalver un trabajo delicado e intimista, como las propias estampas que recrea. En este caso, la visión de sus collages es como una visita a su propia casa/taller, donde las estancias se convierten en espacios polivalentes y las acciones cotidianas cobran protagonismo. El último trabajo de este autor es un ejercicio de sinceridad donde representa su día a día desde la precaria realidad del creador que fusiona su trabajo con su actividad diaria.

FAC 2015

Haciendo honor a esta relación directa con el autor que se produce al visitar su estudio, David de las Heras lanzó su proyecto FAC (Feria de Arte en Casa), que ya va por las cinco ediciones. La idea es fomentar un diálogo abierto con los creadores al exponer sus obras en un ambiente doméstico y eliminando las barreras tradicionales del mercado. Aunque la iniciativa siguió creciendo, la propuesta original nació en la propia casa de David, quien abrió su estudio y su hogar al intercambio, el conocimiento y la experiencia. Se trata de vincularse al arte desde una vivencia más personal, conocer a los artistas y disfrutar de su obra, ya sea en la cocina, el salón o la habitación.