Sergio Rubira, es el comisario de la exposición ?Colección XIII. Hacia un nuevo museo de arte contemporáneo? en el CA2M de Madrid.

 

 

El profesor de Historia del Arte Contemporáneo ha planteado la muestra como un proyecto de investigación, un ensayo de laboratorio que investiga los planteamientos expositivos y técnicas de montaje utilizados en algunos museos públicos vinculados al arte contemporáneo de Madrid.

 

Rubira ha analizado para su estudio cuatro historias museográficas del arte contemporáneo de Madrid: la fundación del Museo del Prado en 1819, el Museo de Arte Moderno (inaugurado en 1808) a petición de los propios artistas de la época que reclamaban un espacio propio de exposición, el proyecto que Fernando García Mercadal planteó durante la II República y que no llegó a realizarse y la inauguración en 1959 del Museo de Arte Contemporáneo en Madrid, con los dispositivos creados por su primer director, el arquitecto José Luis Fernández del Amo.

 

 

 

 

Las colecciones del CA2M y de la Fundación ARCO han servido de objeto para examinar algunos de estos montajes. Basándose en los cuatro ejemplos museográficos anteriormente mencionados, Rubira ha colocado las obras evidenciando cómo la percepción y el significado de éstas dependen del modo y el contexto en el que se exhiben, condicionando incluso su interpretación. 

 

 

 

 

El título de la muestra es similar al que se usó en 1959 en el MoMA de Nueva York para huir del montaje tipo “cubo blanco”, recuperando el abigarramiento de los montajes expositivos de los Museos del siglo XIX, con los que se buscaba dramatizar la falta de espacio y la necesidad de una ampliación.  Rubira comenta que “cada vez se es más consciente de que el montaje tiene una serie de implicaciones. En la actualidad domina el ‘cubo blanco’, un tipo de montaje que considera a la obra algo autónomo, universal, eterno, heredero de los presupuestos de la Ilustración. Sin embargo, cada vez más se considera el montaje como un concepto que aporta un sentido y una nueva percepción de las obras expuestas”.

 

 

 

 

Colección XIII. Hacia un nuevo museo de arte contemporáneo, podrá verse hasta el 25 de septiembre en el CA2M de Móstoles (Madrid). 

 

 

 

 

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.