Art Madrid'26 – ¿POR QUÉ AÚN HOY SEGUIMOS HABLANDO DE MONTMARTRE?

La fama de este lugar, crisol de creatividad y refugio del arte desarraigado y poco ortodoxo, sigue representando a día de hoy el espíritu bohemio de antaño, cuando fue cuna de algunos de los movimientos pictóricos más relevantes del siglo XIX. ¿Pero qué factores se dieron es este barrio para llegar a ser lo que fue?

Jules Grün. La canción de Motmartre, 1900 Prueba lotográfica para cubierta © Colección particular (imagen vía caixaforum.es)

Montmartre era una población independiente, que en 1860 fue incorporada a la ciudad de París para convertirse en su distrito XVIII. La proliferación de burdeles, cabarets y salas de espectáculos de escasa reputación hicieron del barrio una zona muy mal considerada que, sin embargo, generó una fuerte atracción en algunos artistas. Los motivos eran diversos, pero por encima de todos ellos destacaba el fenómeno de la gentrificación. Napoleón III, de la mano de su principal diseñador urbanístico Barón Haussmann, quisieron hacer de París la ciudad más bella de Europa. En consecuencia, se produjo una ordenación del centro urbano y el desplazamiento de grupos de ciudadanos que fueron realojados en poblaciones de los alrededores, como sucedió en Montmartre.

Maxime Dethomas, “Cartel Montmartre”, 1897 (imagen vía nataliamartinlago.com)

Esta colina fue también escenario principal de la guerra franco-prusiana, que tuvo lugar entre 1870 y 1871, y del levantamiento del movimiento revolucionario “la Comuna de París”. Convertida en un campo de batalla, la casualidad hizo que su nombre, “monte de mártires” ganase sentido tras las numerosas bajas producidas en el ejército francés. Al final del conflicto, en 1873, la Asamblea Nacional acordó construir la basílica de Sacré-Cœur en homenage a los caídos. Hoy este templo es un emblema del barrio que brilla sobre el cerro ilunimado por el sol y visible desde el casco antiguo de la ciudad.

Pierre Marie Louis Vidal, Cubierta de “La Vie à Montmartre” (detalle), 1897. Litografía © Colección particular / Fotógrafo: Elsevier Stokmans Fotografie (imagen vía caixaforum.es)

Podemos imaginarnos que un ambiente cargado de significado como el que reinaba a finales del XIX, en un barrio marginal, castigado por la guerra, decadente, indecente y orgulloso era un refugio natural para quienes querían vivir al margen del sistema, liberados del enconsertamiento del liberalismo aburguesado, las formalidades de la alta sociedad, los artificios de la pomposidad parisina y la vida alejada del verdadero pulso vital que conecta las pasiones humanas, buenas y malas, en un entorno donde pueden discurrir libremente. A todo este contexto ideológico se une, claro está, el dinero, porque la supervivencia es más fácil y económica en un barrio de mala fama.

Vista de sala de la exposición en CaixaForum (imagen vía caixaforum.es)

Este conjunto de elementos constituían el caldo de cultivo de un florecimiento cultural sin precedentes. Los artistas se reunían y compartían experiencias en torno al Bateau-Lavoir, un edificio que sirvió de centro de acogida para muchos creadores y donde estuvieron en sus inicios Picasso y Modigliani. Montmartre y, en la orilla opuesta del Sena, Montparnasse, fueron cuna de un interés creativo que se retroalimentaba. Pissarro y Johan Jongkind, y luego Renoir, Van Gogh, Degas, Matisse, Toulouse-Lautrec, Gen Paul, Villon y muchos otros crearon en aquel entonces varias asociaciones de artistas y consolidaron una vinculación hoy indisociable entre el barrio y el arte. Con su determinación y su deseo de estar por encima de los cánones establecidos, lograron escribir un capítulo propio en la historia del arte mundial.

Os recomendamos que aprovechéis los últimos días de la exposición “Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre” en CaixaForum Madrid, para revivir parte de aquella época y sumergiros en un episodio de la historia que reúne 350 obras venidas de todo el mundo (hasta el 19 de mayo).

 


ART MADRID'26: 21 AÑOS DE ARTE CONTEMPORÁNEO


Conoce toda la información de los artistas y galerías participantes en la 21ª edición de Art Madrid. El catálogo incluye una selección de las obras presentes en esta edición, junto con los datos más relevantes del evento, convirtiéndose en una herramienta imprescindible para acercarse a los protagonistas de la feria y descubrir las claves del panorama artístico actual.


Art Madrid celebra en 2026 su 21ª edición, consolidándose como un evento legitimador dentro del sector cultural en España. Del 4 al 8 de marzo, la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles volverá a transformarse en punto de encuentro para galerías, coleccionistas, artistas y amantes del arte contemporáneo.


A lo largo de estos veintiún años, la feria ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma dinámica y en constante expansión, impulsando la diversidad de lenguajes, técnicas y discursos artísticos. En esta edición, el Programa de Galerías reúne alra 35 expositores de más de 7 países, ofreciendo una panorámica representativa de la creación contemporánea más reciente.


El catálogo de Art Madrid’26 funciona como una publicación de referencia para conocer el trabajo de las galerías y artistas de esta edición —marcado por la experimentación y la pluralidad de miradas— y documenta, asimismo, los ejes conceptuales que la articulan. En el marco del Programa Paralelo, HABITAR LO EFÍMERO: UNA REFLEXIÓN SOBRE LAS “ESPECIES” DE ESPACIOS plantea una reflexión en torno al espacio, la relación y la experiencia compartida, ampliando la comprensión de la feria más allá de su dimensión comercial y poniendo en valor su dimensión cultural y experiencial.


Además, el catálogo presenta las iniciativas que completan la programación, como el Open Booth dedicado a la creación emergente, el Espacio Nebrija en colaboración con la Universidad Nebrija, el Ciclo de Performance “Abierto Infinito. Lo que el cuerpo recuerda”, el Programa de Coleccionismo One Shot Collectors y el Programa de mecenazgo, reafirmando el compromiso de la feria con el impulso, la mediación y el acompañamiento del arte contemporáneo en todas sus fases.

Os invitamos a descubrir más sobre Art Madrid’26 a través del catálogo de su 21ª edición, una publicación que, más allá de ser memoria documental, se convierte en una cartografía del presente artístico y en una puerta abierta a nuevas formas de habitar el arte contemporáneo.