Art Madrid'26 – NEREA UBIETO, COMISARIA DE ONE PROJECT ART MADRID’19

“Es fundamental que artista y comisario caminen de la mano, es la parte más apasionante de este trabajo”.
La comisaria y crítica de arte independiente Nerea Ubieto toma el relevo del Programa ONE PROJECT de Art Madrid’19. Aire fresco y un discurso personal y filosófico para enriquecer este “escaparate de jóvenes talentos”.

Para quien todavía no tiene claro a qué se dedica una comisaria de arte y cuál es su papel, ¿podrías decirnos con tus palabras qué hace y cuál es la función de un comisario?

Un comisario es un conector de ideas estéticas, un mediador en el sentido más amplio y positivo de la palabra: establece vínculos entre las artistas y el público, la obra y el espacio, entre las piezas que forman parte de una exposición, entre el discurso de las artistas y otros discursos posibles... Solía gustarme la definición del comisario como "ideólogo de una exposición" porque pone énfasis en la cuestión reflexiva frente a la puramente práctica, algo así como un filósofo visual. Sin embargo, a día de hoy se me queda corta y me parece un poco pretenciosa. El discurso se forja necesariamente a partir de las conversaciones y el intercambio con las artistas, por lo tanto, ellas también "idean" la muestra. Es fundamental que artista y comisario caminen de la mano, es la parte más apasionante de este trabajo. Por otro lado, la exposición no es el único formato a través del cual dar salida a estas conexiones artísticas, hay otras maneras, visibles e invisibles. Creo que, actualmente, reinventar estos formatos y estrategias es una labor primordial. Tenemos que repensar mucho nuestra función, ampliar horizontes de acción, mezclarnos y abrirnos a modos colaborativos.

 

  Pensando en el público que visita una feria o una exposición... ¿Qué aporta esta perspectiva comisariada?

Llegar a un público –de todo tipo– es muy importante tal y como yo entiendo la práctica curatorial. Quiero pensar que la perspectiva comisariada tiene mucho que aportar, para empezar, una mirada nueva con respecto a las relaciones que pueden darse entre las obras propuestas. Esta visión facilita –que no pone fácil– que el espectador establezca sus propias interconexiones. El comisariado contextualiza, amplia lecturas y, por qué no, genera un discurso atractivo que puede servir de gancho para un público que de otra manera no se hubiese aproximado a ciertos discursos. En mi opinión, la perspectiva comisariada debería acercar al espectador. Intento no perder esto nunca de vista e imaginar qué pensarían mis padres al entrar en la exposición.

“Un comisario es un conector de ideas estéticas, un mediador en el sentido más amplio y positivo de la palabra: establece vínculos entre las artistas y el público, la obra y el espacio, entre las piezas que forman parte de una exposición, entre el discurso de las artistas y otros discursos posibles”.

 

  El "discurso" es el gran tema contemporáneo... ¿Tienes algún fetiche discursivo?¿Qué temas te interesan?

No suelo cerrarme a nada porque incluso los temas que, en principio, me interesan menos, suponen un reto y conllevan un aprendizaje no previsto, pero sí, tengo preferencias… En mis proyectos suelo trabajar temas de sesgo filosófico, especialmente la identidad personal entendida de modo amplio, desde los recovecos de la interioridad decimonónica hasta la exterioridad digital. Problemáticas en torno al feminismo, lo queer, corporalidades expandidas, la experiencia sensorial, los nuevos materialismos, la fenomenología...es muy difícil acotar, ¡me apasionan muchos temas!

 

  Debe de resultar complicado conseguir una pausa reflexiva ante una obra en estos días de novedades continuas, premura y sobresaturación de imágenes... ¿Cómo lo haces/intentas tú?

Sí, es tremendamente difícil, más todavía si tienes una mente que no descansa… Lo consigo obligándome a parar, en concreto a través del yoga, práctica a la que intento dedicarle un tiempo todos los días.

 

  ¿Cuál es el papel de las ferias en el escenario del arte contemporáneo?

Servir de escaparate, tomar el pulso al arte actual, promover la obra de las artistas y, por supuesto, ¡venderla!

“En mis proyectos suelo trabajar temas de sesgo filosófico, especialmente la identidad personal entendida de modo amplio, desde los recovecos de la interioridad decimonónica hasta la exterioridad digital”.

 

  ¿Cómo afrontas tu incorporación al equipo de Art Madrid? ¿Con qué vas a contribuir a su programa?

Con ilusión, pero también como un reto. Comisariar dentro de una feria es complicado porque entran en juego una serie de factores que se escapan a mi control y van más allá de la labor curatorial: la parte comercial, la competencia entre las ferias, prejuicios, miedos… Soy consciente de que lidiar con todo esto es peliagudo.

Voy a contribuir dando lo mejor de mí, presentando propuestas interesantes y apostando por un proyecto 100 % mujeres artistas. El objetivo es equilibrar de manera radical un porcentaje que nunca ha estado de nuestro lado. Además, creo que la selección se va a dar de manera natural, puesto que la gran mayoría de artistas con las que he trabajado este año son mujeres.

 

  ¿Cómo entiendes tú el Programa ONE PROJECT y cómo valoras el trabajo de Carlos Delgado Mayordomo, comisario al que relevas?

Lo entiendo como una ventana necesaria y una oportunidad para artistas que están despuntando y necesitan un empujón. Más allá de las posibles ventas y la visibilidad que reporta una feria, formar parte de un programa comisariado es un plus para la artista ya que supone ir de la mano de alguien que cree y apuesta por su trabajo. Además, mi intención es trabajar con estas artistas fuera de la feria. Con respecto a Carlos, solo puedo valorar en positivo: admiro su labor curatorial en general y el trabajo que ha realizado con los Solo Project durante estos 5 años, a pesar de la dificultad. Espero estar a la altura.

 

  BIO NEREA UBIETO:

Zaragoza, 1984. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, trabaja como comisaria independiente, gestora y crítica en diversas publicaciones de arte. Entre sus últimas exposiciones destacan: “Return Flight Tickets” en la galería Max Estrella (Madrid); “La amenaza invisible” en Sala Amadis (Madrid); “El lugar donde vivo” en Galería Ponce Robles (Madrid) o “Keep calm and carry on”, inaugurada en Tabacalera Madrid e itinerante por la Red de Centros Culturales del AECID en Latinoamérica. Recientemente ha sido seleccionada en la convocatoria 2017 V.O. de comisariado de Valencia con su proyecto “Artfulness” que llevará a cabo durante septiembre 2018. Entre los premios y ayudas recibidas destacan: la Beca de Residencia en el extranjero de la Comunidad de Madrid, desarrollada en HIAP-Helsinki International Artist Programme (2016); el Exhibition Internacional Award del CPR (2016), o la residencia internacional Curatorial Program of Research en Estonia y Finlandia (2015). Colaboradora habitual del programa cultural de televisión Metrópolis. Combina su labor como comisaria independiente con la gestión cultural, la docencia y otros proyectos en el ámbito artístico.

 

 


CONVERSACIONES CON ADONAY BERMÚDEZ. PROGRAMA DE ENTREVISTAS. ART MADRID’26


El trabajo de Iyán Castaño (Oviedo, 1996) se inscribe en una genealogía del arte contemporáneo que interroga la tensión entre lo efímero y lo permanente, situando la práctica artística en un umbral donde naturaleza, tiempo y percepción convergen. Su investigación parte de un fenómeno geomorfológico aparentemente menor - las huellas en la arena generadas por la acción mareal- para convertirlo en un dispositivo poético de observación sensible del paisaje. La restricción temporal de la bajamar no actúa únicamente como condicionante técnico, sino como estructura conceptual que organiza el proceso creativo y lo alinea con una ética de atención y presencia radical.

Lejos de entender el paisaje como fondo o escenario, Castaño reconoce en el entorno marítimo un sistema generativo previo a toda intervención humana. El mar, el viento y la luz producen registros autónomos que el artista traduce pictóricamente, desplazando la autoría hacia una relación de escucha y mediación.

El territorio -inicialmente asturiano y progresivamente expandido a otros contextos geográficos- funciona como archivo material y memoria situada. Cada obra deviene índice irrepetible de un lugar y un tiempo concretos, haciendo visible la fragilidad de los ciclos naturales sin caer en una retórica explícita de denuncia. Así, la pintura de Iyán Castaño opera como una pausa activa, un gesto de suspensión que permite experimentar la transformación constante del mundo desde una proximidad sensible y reflexiva.


Aguas abiertas. 14-04-24. Gráfica expandida sobre lienzo. 2024. Detalle.


En tu práctica trabajas bajo la restricción temporal de la bajamar. ¿Cómo condiciona ese límite de tiempo tu proceso creativo?

La bajamar condiciona profundamente mi método de trabajo, pero no funciona solo como un límite temporal, sino como el eje sobre el que se articula todo el proyecto. Existe un proceso previo en el que estudio la meteorología y las posibles variaciones climáticas de un día concreto; en función de eso sé si podré trabajar y con qué materiales.

Una vez en la playa, durante la bajamar, dispongo de un margen muy reducido -a veces de apenas dos horas o incluso menos- en el que tengo que recorrer el espacio buscando registros. Si encuentro alguno, lo intervengo; si no, debo desplazarme a otra playa. Tras la intervención, tengo que retirarla rápidamente antes de que el mar regrese y borre toda esa huella. De alguna manera, estas obras transforman en permanentes las ondas de arena, esas formas, que son esencialmente efímeras.


Donde nace el mar. 15-09-25. Gráfica exandida sobre lienzo. 40 x 60 cm. Playa de Rodiles, Asturias. 2025.


¿De qué modo el entorno meteorológico y marítimo -lo impredecible del mar, el viento, la luz, la marea- se convierte en coautor de tus piezas?

No considero que el entorno sea un coautor en el sentido tradicional, sino más bien el verdadero autor de los registros con los que trabajo. Me interesa entender la naturaleza como una gran creadora: a través de las mareas, las olas, el viento o la luz se generan en la arena formas que están en constante regeneración. Para poder crear mis obras necesito que el mar haya creado las suyas antes.

A partir de ahí, mediante acrílicos, óleos, ceras o sprays, intento trasladar a la obra mis sensaciones y emociones frente al mar en ese momento concreto. Ya sea invierno o verano, esté nublado o haga sol, se trate de una cala pequeña o de una playa extensa, todo ese contexto condiciona el resultado y queda impreso en la obra.


Sand Ripples. 07-04-21. Gráfica expandida sobre lienzo. 189 x 140 cm. Ría de Niembro. Asturias. 2021.


Tu obra está muy vinculada al territorio asturiano - playas, bosques del litoral, la cala de La Cóndia…, ¿qué rol juega en tu trabajo el lugar concreto, la topografía, la identidad local, la memoria geográfica?

El lugar lo es todo en mi proyecto. Asturias fue el punto de partida y el territorio donde se educó mi mirada. Llevo siete años trabajando en esta línea y con el tiempo he comprendido que cada registro es inseparable del sitio y del día concreto en el que se realiza.

A partir de ahí sentí la necesidad de ampliar el mapa y comenzar a trabajar en otros territorios. Hasta ahora he desarrollado obras en Senegal, Ecuador, las islas Galápagos, Indonesia… y en cada caso el resultado es completamente distinto. El mar que baña esas costas, la disposición de las rocas, la morfología de la playa o incluso los animales que la habitan generan huellas únicas, imposibles de reproducir en otro lugar. Esa especificidad del territorio, su topografía y su memoria geográfica, quedan inscritas en cada obra de manera única, inseparable. irrepetible en cualquier otro lugar.


Mangata. 05-11-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 190 x 130 cm. Playa de Sorraos. Llanes. 2025.


¿En qué medida el cambio climático, la subida del nivel del mar, la alteración de los ciclos mareales o la erosión de costas están presentes en tu reflexión (o podrían estar) como trasfondo de tu trabajo?

Mi trabajo no parte de una intención ecológica ni de una denuncia directa. Si existe una reflexión sobre el medio ambiente, surge de manera indirecta, acercando a las personas al paisaje, invitándolas a observar con atención y a generar una relación más empática con el entorno que habitan. Las playas están en constante transformación, pero no busco fijar el paisaje; más bien, intento transmitir la experiencia de estar frente a él. Cada obra es, en este sentido, como un pequeño mar que se puede llevar a casa.


Árbol de la vida. 19-02-25. Gráfica expandida sobre lienzo. 50 x 70 cm. Playa El Puntal. Asturias. 2025.


¿Hasta qué punto planificas tus obras y cuánto espacio dejas para que ocurra lo inesperado o, incluso, al error?

En mi trabajo hay muy poca planificación respecto al resultado final, pero sí existe una planificación previa muy precisa. Antes de ir a la playa, controlo la hora de la bajamar, la altura de las olas, el viento y el clima; en función de eso decido a qué playa acudir. Aun así, al llegar, todavía no sé qué obra voy a realizar. Es allí donde determino qué material usar, qué color aplicar y qué lugar ocupará la intervención. Muchas veces, el entorno no permite trabajar ese día, y el azar se convierte en un elemento imprescindible de estas obras. El error, a su vez, se transforma en una nueva posibilidad si aprendes a trabajar con él.