Nicholas Nixon: el relato del tiempo en imágenes

Nicholas Nixon. “Hyde Park Avenue, Boston”, 1982.

 

 

La exposición reúne más de 200 imágenes representativas de toda la trayectoria artística de este autor, nacido en Detroit en 1947. Nixon se hizo mundialmente conocido por su trabajo de corte costumbrista dedicado a las Hermanas Brown. A lo largo de cuatro décadas, el fotógrafo plasmó en imágenes el paso de los años por esta familia, de 1975 a 2014, condensando de este modo dos de los principales temas que más le interesaban: el tiempo y la emoción humana.

 

 

Nicholas Nixon. “Las hermanas Brown”, 2007.

 

 

El interés por estas cuestiones se evidencia en muchos otros trabajos del autor. La exposición recoge una muestra muy representativa de esta evolución, que nació a mediados de los 70. Nixon captura con gran pericia la emoción de los rostros usando cámaras de gran formato que le obligaban a estar muy cerca de sus retratados. Esa relación de proximidad, basada en la confianza y la intimidad, queda reflejada en sus instantáneas. Las miradas directas, sinceras y desnudas que reciben al espectador son fruto de un trabajo meticuloso, meditado y pausado con el que Nixon construyó todo un discurso sobre el paso del tiempo.

 

 

Nicholas Nixon. “View of Turnpike Entrance, Boston”, 1976.

 

 

Nixon obtuvo un gran reconocimiento al inicio de su carrera con trabajos de fotografía urbana. Su participación en la muestra “New Topographics” con imágenes de Boston y Nueva York lo situaron dentro del panorama de fotógrafos de referencia en la segunda mitad del siglo XX. El salto cualitativo en su carrera se produjo a partir de 1975, momento en que también se traslada a vivir con su familia a Boston e inicia asimismo su trayectoria docente dentro de la Massachusetts College of Art and Design, en esa misma ciudad.

 

Nicholas Nixon. “F.K., Boston”, 1984.

 

 

La actual exposición hace un amplio recorrido por su obra desde los primeros tiempos, yendo de la fotografía urbana a la de retrato, género que más ha caracterizado a este autor. Esta es una ocasión perfecta para adentrarse en el universo personal de sus modelos, capturados sin tapujos ni barreras.

Cada vez son más las disciplinas que se han ido sumando a la reflexión sobre la condición femenina que enfrenta la realidad actual desde la revisión y el cuestionamiento de su pasado histórico. Así literatura, cine, música, arte, ciencia, agricultura, por citar solo algunas, se unen a la lista de lugares desde los que continuar el debate sobre un movimiento en constante reinvención.

Se trata de un despertar que, si bien se extiende todo del año, parece concentrarse con especial ahínco en el mes marzo, con una programación que incluye festivales, ferias, conferencias, marchas, lecturas que transpiran entusiasmo y comunión. Así, entre la programación del tercer mes del año destacan proyectos tan interesantes como necesarios, como el festival Mujeres Mirando Mujeres, una iniciativa de Arte a un Click que celebra entre el 9 de marzo y el 12 de junio su V Edición.

Marina Vargas “La Bacante”, 2015. Resina de poliéster, polvo de mármol, pintura esmalte (imagen ©www.marinavargas.com)

El proyecto Mujeres Mirando Mujeres nace en 2015 de la mano de Mila Abadía, con el propósito de dar a conocer la labor que las mujeres llevan a cabo en el ámbito del arte desde el proceso de creación hasta la comunicación, pasando por el comisariado y la crítica de arte. Como ella misma confiesa, la idea surgió como un arrebato. Siempre he luchado por los derechos de las mujeres y hacía ya mucho tiempo que no participaba activamente en ninguna reivindicación feminista.

En este sentido, la quinta edición queda integrada por 51 artistas, 52 gestoras del arte, 15 comunicadoras, 11 proyectos invitados que en su totalidad dan lugar a 80 trabajos en los que participan 118 mujeres concienciadas con el movimiento feminista y con el arte, entre ellas se encuentran bloggeras, periodistas, comunicadoras, galeristas, museólogas que dan lugar a una rica programación basada en presentaciones y entrevistas a artistas que irán publicándose durante hasta el mes de junio en la web. Como en ediciones anteriores, el festival se preocupa por visibilizar los trabajos de artistas con una trayectoria profesional novel como es el caso de la artista italiana interdisciplinar Mónica Mura, cuya obra gira en torno a la superación y valoración de los seres humanos. La perspectiva de género de la autora italiana atraviesa su vida y obra en la que da voz a colectivos e individuos que han sufrido el rechazo social por su naturaleza de mujeres trans, homosexuales... Mónica Mura será presentada por la investigadora Karen Campos.

“Para mí el arte es un sinónimo de libertad y creo en el poder de creación como motor de transformación”. Mónica Mura

Mónica Mura, proyecto “Poder ver-Ver poder”, 2018. Instalación de vídeo (imagen ©www.monicamura.com)

Entre las artistas de menor trayectoria también encontramos a la fotógrafa catalana Alejandra Carles-Tolra, quien a través de sus imágenes busca comprender la identidad y desdibujar sus límites. ¿Existe una identidad que defina a las mujeres? ¿Cuál? Son algunas de las cuestiones que plantea en su proyecto. Alejandra Carles-Tolra será presentada por la directora de la galeria Fiftydots, Laura Salvado.

Además de artistas noveles, el festival también acoge miradas ya consagradas como la de Gabriela Bettini quien en su trabajo combina el análisis de la crisis medioambiental con la situación de las mujeres, ambos afectados por la violencia del sistema.

Supongo que el trabajo cambia en la misma medida en que cambiamos como individuos, afirmaba la artista en una ocasión. Y es que su trabajo y el del resto de las artistas que integran el proyecto Mujeres Mirando Mujeres, son el eco de las preocupaciones y de los conflictos de nuestro tiempo, un tiempo cada vez más nuestro.

Gabriela Bettini, proyecto “Primavera silenciosa”, 2018 (imagen ©gabrielabettini.com)

Como constató en una ocasión Estrella de Diego, siempre acertada: no vale ser feminista en el mundo del arte, hay que ser feminista o no serlo, nuestro pensamiento debería invadir nuestra forma de estar en el mundo y de relacionarnos con él. Y en este sentido, el arte hace posible que queden plasmados aquellos que una vez, fueron los pensamientos de nuestra vida y que son el reflejo de nuestro paso por el mundo.

Por esto mismo, iniciativas como la de Mujeres Mirando Mujeres que hacen real y efectivo el trabajo de las mujeres, son tan necesarias como importantes.