Art Madrid'26 – NO MÁS MUROS GRISES

El arte urbano ha venido para quedarse. La sociedad es cada vez más proclive a admitir esta forma de expresión artística, si bien dentro de unas pautas. Diferenciar el street art del vandalismo sigue siendo a día de hoy un tema peliagudo que genera discrepancias. No obstante, cada vez se habilitan más espacios urbanos para acoger las propuestas de estos maestros del spray y se ponen a su disposición muros impolutos, listos para recibir una capa de pintura creativa. Esta tendencia contribuye a dar identidad a los barrios, a generar movimiento en torno al arte y a revitalizar zonas más sedentarias que de este modo cobran energía.

Muros de Tabacalera en 2016 (©Daniel Mesa, vía madriddiferente.com)

A estas ideas responde la iniciativa Muros-Tabacalera, un proyecto que va ya por su tercera edición y que Promoción del Arte lanzó en 2014 para recuperar los muros del perímetro de Tabacalera, en Lavapiés. En mayo de aquel año, se abrió un concurso para recibir propuestas de los artistas y pintar los paños de pared que hay en el muro de cierre de la antigua fábrica de tabacos. 2014 fue una propuesta abierta, sin una temática difinida, en la que participaron 32 artistas vinculados de algún modo con el espacio urbano madrileño y con el barrio.

Mural 2019, por Kenor (vía madridstreetartproject)

En 2016, 25 nuevos artistas dieron nueva vida a las paredes de la Glorieta de Embajadores y de las calles Miguel Servet y Mesón de Paredes, con obras inspiradas en el título Naturalezas urbanas. Bajo esta temática, la idea era crear piezas que indagasen en el alejamiento del entorno natural que se vive en las grandes ciudades y se invitase a reflexionar sobre esta desconexión de la sociedad contemporánea, cubriendo el gris de los muros con obras coloristas y dinámicas.

Mural 2019, por Srger (vía madridstreetartproject)

Para esta nueva edición de 2019, se ha escogido como temática el Azar. 25 artistas pondrán su imaginación y sus sprays al servicio de este evocador título. Los artistas participantes en esta tercera edición son 108, Amaia Arrazola, Ampparito, Anna Taratiel, An Wei, BYG, Boa Mistura, Colectivo Licuado, Dafne Tree, Eltono, Gviiie, Iñigo Sesma, Kenor, Manolo Mesa, Mario Mankey, Maz, Nemo’s, NSN997, Nulo, Pelucas, Sara Fratini, Son3k, Spogo, Srger e Yksuhc Juan.

Mural 2019, por NSN997 (vía madridstreetartproject)

Con iniciativas como esta, el arte urbano se gana poco a poco un hueco en las ciudades y conquista el corazón de los vecinos. De hecho, los murales se han convertido en un importante atractivo para el turismo, y esto ha tenido también sus consecuencias para el día a día de los barrios, que ven cómo se incrementa el coste de la vida por el poder de atracción de este tipo de intervenciones. Lo que está claro es que el graffiti ha llegado para quedarse y paulatinamente se ha abierto camino en los muros de la ciudad.

 


ABIERTO INFINITO. LO QUE EL CUERPO RECUERDA. CICLO DE PERFORMANCE X ART MADRID'26


Art Madrid, comprometida con crear un espacio de enunciación para artistas que trabajan en torno a las artes performativas, presenta el ciclo de performance: Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda, una propuesta que se inspira en los planteamientos de Erving Goffman en La presentación de la persona en la vida cotidiana (Amorrortu editores, Buenos Aires, 1997). La propuesta se inscribe en un marco teórico que dialoga directamente con dichos planteamientos, donde la interacción social se concibe como un escenario de actuaciones cuidadosamente moduladas para influir en la percepción de los demás. Goffman sostiene que los individuos despliegan expresiones verbales e involuntarias para guiar la interpretación de su conducta, sosteniendo roles y fachadas que definen la situación para quienes observan.

El cuerpo, primer territorio de toda representación, antecede a la palabra y al gesto aprendido. En él se inscriben las experiencias humanas, tanto conscientes como inconscientes. Abierto Infinito: Lo que el cuerpo recuerda parte de esa premisa: en la propia existencia habita la representación, y la vida, entendida como una sucesión de representaciones, transforma al cuerpo en un espacio de negociación constante sobre quiénes somos. En ese tránsito, los límites se desdibujan; lo individual se abre a lo colectivo y lo efímero adquiere una dimensión simbólica. Al habitar ese intersticio, la performance revela simultáneamente la fragilidad de la identidad y la fuerza que emerge del encuentro con los otros.


PERFORMANCE: TRAYECTORIA. AMANDA GATTI

6 de marzo | 19:00h. Galería de Cristal del Palacio de Cibeles.


Amanda Gatti. Escaparate. 2023. .DT-Espacio. Foto de Pedro Mendes.


La propuesta amplía la investigación de Amanda Gatti iniciada en La Plasti Ciudad del Cuerpo — serie continua de performance e instalación presentada desde 2023 en espacios como Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y el Congreso Acción Spring(t)/UCM — donde explora la relación entre su cuerpo y objetos encontrados en el espacio urbano. Allí, cuerpo y materiales se articulan mediante una negociación constante entre funcionalidad, peso y sustentación, generando composiciones arquitectónicas temporales.

En Trayectoria, esta investigación se desplaza hacia el acto de arrastrar: un gesto que torna visible la fricción entre cuerpo, objetos y espacio. El pasillo deja de ser una neutralidad a ser atravesada y se convierte en una zona intermedia operante, donde forma y contenido — la envoltura y lo envuelto, como señala Walter Benjamin — se confunden. El espacio, saturado de objetos convertidos en una cadena móvil, se despeja y se rehace a cada paso. Despejar, para Benjamin, es ya una experiencia del espacio: cada avance sostiene esta separación inacabada, siempre orientada hacia un destino que quizá nunca se alcanza.


La Plasti Ciudad del Cuerpo #3. Amanda Gatti. Documentación de performance. Exposición CRUCE 2054, Galería CRUCE. Foto Pedro Mendes.


El desplazamiento no se limita a una fricción material: se vuelve también una inscripción simbólica de aquello que toda trayectoria de vida arrastra consigo. Los objetos — restos de usos pasados — funcionan como metáforas de aquello que permanece adherido al cuerpo incluso cuando ya no cumple función alguna. La performance hace visible la condición de avanzar cargando pesos heterogéneos: materiales, afectivos, sociales. Así, el gesto de caminar enlazada a estos objetos convierte el recorrido en una escritura en movimiento, donde cada paso activa simultáneamente un tránsito físico y un tránsito vital. Trayectoria propone que toda vida es también un arrastre: un continuo recomponerse a partir de lo que insistimos en llevar con nosotros.

La acción opera los objetos como verbos: empujar, tensar, tropezar, traccionar. A partir de ella emerge una operatividad que involucra al cuerpo por completo y que excede lo visual. La imagen deja de ser representación para devenir gesto: un gesto que funda nuevas formas espaciales, que desborda, que produce un modo efímero de reapropiación del pasillo.

La trayectoria se convierte así en un mapa afectivo inscrito en el cuerpo, un modo de fundirse con el entorno poniendo en fricción pasado y porvenir, durabilidad y desgaste, utilidad y obsolescencia. La acción devuelve al espacio público aquello que fue extraído de él, pero ya desprovisto de función: liberado de significado, liberado de mercantilización, liberado para imaginarse de otro modo.

SOBRE AMANDA GATTI

Amanda Gatti (1996, Porto Alegre, Brasil) es una artista e investigadora cuya práctica se despliega entre la performance, el video, la fotografía y la instalación. Explora las intersecciones entre cuerpo, objeto y espacio, investigando cómo ocupamos — y somos ocupados por — los espacios que nos rodean. A partir de experiencias de desplazamiento y de la observación de entornos domésticos y urbanos, su trabajo concibe el cuerpo como mediador y archivo, transformando objetos encontrados, disposiciones espaciales y gestos cotidianos en arquitecturas efímeras y situaciones relacionales. Estudió el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual en el Museo Reina Sofía/UCLM (España, 2023) y el Grado en Producción Audiovisual por la PUCRS (Brasil, 2018), donde recibió becas como la de Santander Universidades. En España, su obra ha sido presentada en instituciones y contextos como el Museo Reina Sofía, la Fundación Antonio Pérez, Galería Nueva, CRUCE y Teatro Pradillo, así como en exposiciones y festivales en Brasil, Alemania, Irlanda, Reino Unido y Estados Unidos. Actualmente reside en Madrid, con bases secundarias en Brasil y el Reino Unido.