Art Madrid'26 – QUÉ ES "NOCHE FOUND!": ARTE EN VIVO Y PERFORMANCE PARA TODOS

Cuando no quieres enfrentarte a una definición, a una etiqueta; cuando te gusta la performance, el arte en vivo y la música; o el videoarte, el arte sonoro y la danza… Para jugar con las palabras del diccionario que hacen referencia a cualquier aspecto de la creación contemporánea, y quieres ser partícipe de ese puzle de conceptos. Para quienes el arte es más que una acción contemplativa. Con esta suma de ingredientes La Caixa lanzó el año pasado el festival "Noche Found!", un acontecimiento en el que tienen cabida todas las formas de expresión artística y que busca ofrecer un espacio para las producciones más emergentes, más rompedoras en el panorama contemporáneo actual tanto nacional como internacional.

Imagen de “Walking Out”, 2011 (vía bernatdaviu.com)

Aunque la iniciativa cuenta con una parte de programación estable, la mayoría de las actividades se concentran en una intensa jornada pensada para despertar los sentidos más inquietos y abrir las puestas al futuro del arte. El próximo 16 de noviembre, CaixaForum Madrid será escenario de diferentes disciplinas artísticas, ofreciendo al espectador un gran abanico de posibilidades. Desde el videoarte, a la música electrónica y experimental, pasando por la ilustración, la performance, la poesía y la danza contemporánea.

Uno de los platos fuertes del programa es la actuación de Violeta Gil y Abraham Boba en una performance literario-musical titulada “Antes de que tiréis mis cosas”. El relato personal de Violeta se produce en un momento de transición vital, cuando, después de vivir un tiempo en Estado Unidos, regresó a España tras los peores años de la crisis. Resultado de esta experiencia es este poemario, que será recitado con la música en vivo de Abraham Boba, artista sonoro de reconocida trayectoria.

Imagen del trabajo de María Arnal e Ilan Manouach de “Shapereader Chorale”

También debemos destacar la cita “E gira tutto intorno alla stanza”, una performance protagonizada por Bernat Daviu y un grupo de bailarines coreografiados por Mar Aguiló. Esta propuesta rescata una práctica reciente extendida en algunas ciudades de vanguardia en la que los jóvenes bailan espontáneamente en espacios públicos. En esta ocasión, la danza se producirá en sintonía con las piezas expuestas en la sala, en un diálogo generado en el contexto de la exposición “La pintura. Un reto permanente”, con obras de Spaletti, Ryman o Ángela de la Cruz. Como explica Daviu, el propósito es generar varias capas de discurso, unas sobre otras, aunque no siempre tengan un sentido único y puedan resultar discordantes.

Además, se podrá disfrutar de “Shapereader Chorale”, una acción performativa a cargo de María Arnal e Ilan Manouach. Este encuentro se articula como un taller experimental en el que indagar sobre la composición musical, la exploración táctil y la interpretación vocal para que los participantes puedan crear de forma colectiva una pieza musical única.

Además, hay espacio también para los más pequeños con la actuación de Monstruo Espagueti (Anastasia Bengoechea). Esta humorista gráfica y creativa compartirá con el público su proceso creativo con pizcas de humor y mucha energía.

Después de su cita en CaixaForum Barcelona, el pasado mes de octubre, la Noche Found llega a la sede de Madrid el 16 de noviembre. ¡Vete preparándote!

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.