Art Madrid'26 – NOS ACERCAMOS A CONOCER EL ARTE FRACTAL

Hablar de fractales nos remite comúnmente a patrones geométricos relacionados con la proporción áurea que la naturaleza nos ofrece en su inmensa variedad. Descubrir algo que ya estaba ahí y ponerle nombre es, aunque resulte sorprendente, algo muy reciente. Así, el concepto fractal no es nuevo para las matemáticas, que ya lo estudió en detalle a principios del siglo pasado dentro de la teoría de las medidas; sin embargo, el término específico no se acuñó hasta 1975 por el matemático Benoît Mandelbrot, quien distinguió varios tipos de fractales en función de su mayor o menor exactitud en la copia y la posibilidad o no de reproducción infinita.

Pero ¿qué entendemos por fractal? La palabra comenzó a utilizarse para designar los patrones de formas que no encajaban en las descripciones geométricas tradicionales a pesar de guardar una estructura ordenada. Un análisis de proximidad revelaba que estos patrones se componían de pequeños elementos iguales entre sí, componiendo dibujos que se repetían a mayor escala guardado la misma distribución. La naturaleza está repleta de ejemplos de este tipo, como los copos de nieve o las semillas de los girasoles.

Diseño 3D aplicando fractales

El estudio de este concepto tuvo una aplicación práctica inmediata en el campo del diseño gráfico. El uso de estructuras fractales en las nubes, las montañas o el mar dotaba a los gráficos de un mayor realismo que mejoraba notablemente el resultado final. Igualmente, la música está repleta de fractales y muchas obras clásicas de Beethoven, Bach y Mozart trabajan con este concepto en sus composiciones. Con la presencia constante de estos patrones en nuestro entorno, aunque desapercibida durante largo tiempo, muy pronto este interés hizo acto de presencia en el arte. La transposición plástica de esta idea abría un mundo de posibilidades expresivas aún por explorar, y más en las obras de carácter abstracto, donde el juego de geometrías parecía empezar a agotarse.

M. C. Escher, “Smaller & Smaller”, 1956

Entre los primeros artistas que trabajaron con este concepto debemos mencionar a Escher. El conjunto de su producción es difícil de clasificar, aunque puede señalarse una clara inclinación por el dibujo y el grabado, con los que daba cabida a sus inquietudes intelectuales y planteamientos sobre términos opuestos, como lo infinito frente a lo limitado, el blanco y negro, los equívocos, las simetrías de doble lectura... Si bien las obras más conocidas de este autor son las que plantean juegos ópticos y paradojas visuales, también indagó sobre los fractales con obras que sintetizan a la perfección este concepto, aun cuando todavía no había sido acuñado.

Jackson Pollock, “Number one”, 1950

También se ha dicho de la pintura de Jackson Pollock que contiene infinidad de estructuras fractales. La fascinación que siempre ha despertado este artista, con una vida tan breve y una producción tan prolija, llevó a los científicos australianos Richard P. Taylor, Adam P. Micolich y David Jonas a acometer un estudio pormenorizado de su obra en 1999. El trabajo de este representante del expresionismo abstracto se basaba en la técnica “drip and splash”, trazando líneas y manchas por goteo y proyección sobre el lienzo. La conclusión es que la proporción fractal de su pintura aumenta con los años y se perfecciona, y así, se mantiene la misma sensación caótica de patrón disperso si observamos un detalle de una de sus obras o la pieza en su totalidad.

Kerry Mitchell, “Jungle”, 1998

Más allá de estos ejemplos de arte más tradicional, muchos creadores contemporáneos abordan sus trabajos a partir de composiciones hechas por ordenador donde la presencia de algoritmos fractales combinados con los cambios de color originan imágenes impactantes. Por este motivo, el arte fractal aparece íntimamente conectado con el arte computacional, una nueva corriente en la que despuntan creadores que habitualmente tienen un bagaje previo en el mundo de las ciencias o de la informática. Podemos citar como ejemplos a Scott Draves, William Latham, Greg Sams o Kerry Mitchell.

 



Art Madrid’26, presenta One Shot Collectors, un programa patrocinado por One Shot Hotels que regresa a la feria, - en su sexta edición - con el objetivo de democratizar y fomentar el coleccionismo de arte contemporáneo. La iniciativa está concebida para acompañar tanto a profesionales del sector como a nuevos públicos interesados en iniciar o consolidar una colección, ofreciendo herramientas, conocimiento y orientación especializada.

One Shot Collectors propone un acercamiento informado y accesible a la adquisición de obras, entendiendo el coleccionismo como un proceso que requiere criterio, contexto y tiempo. El programa funciona como un espacio de mediación entre el público y las obras presentes en la feria, favoreciendo una relación consciente y segura con el mercado del arte.



La dirección del programa corre a cargo de Ana Suárez Gisbert, art advisor con una amplia trayectoria en el ámbito del mercado del arte. Su experiencia abarca la tasación y el peritaje de obras, así como la asesoría personalizada en procesos de compra, ayudando a los participantes a identificar piezas alineadas con sus intereses, presupuesto y objetivos. Su enfoque combina el rigor técnico con una atención constante a las buenas prácticas y la sostenibilidad dentro del ecosistema artístico.

El coleccionismo de arte va más allá de la adquisición de una obra. Implica un recorrido intelectual, estético y personal que conecta al coleccionista con el contexto, el discurso y el proceso creativo del artista. Construir una colección supone desarrollar un criterio propio, tomar decisiones informadas y permitir que el conjunto evolucione de manera coherente a lo largo del tiempo, siempre desde el disfrute y la confianza en el gusto personal.

Entonces, ¿cómo decidir en qué enfocarse y hacia dónde dirigirnos? ¿Por dónde empezar? ¿Cómo conectar una compra con la siguiente? Una buena adquisición ocurre al seguir nuestros gustos personales, aprendiendo a reconocer lo que nos atrae e interesa, mientras nos informamos antes y durante el proceso.

Durante Art Madrid’26, One Shot Collectors ofrece un servicio de asesoramiento personalizado dirigido a distintos perfiles: coleccionistas consolidados, personas que desean adquirir su primera obra y empresas interesadas en desarrollar colecciones alineadas con sus valores e identidad. El programa se adapta a necesidades diversas y propone recorridos personalizados dentro de la feria, atendiendo a intereses estéticos, conceptuales y presupuestarios.

Nuestra Art Advisor se encarga de preparar una selección de obras acorde a los requisitos de cada comprador y de acompañar en los procesos de negociación, aportando una visión profesional y estratégica. De este modo, el coleccionismo se plantea como una experiencia informada, coherente y enriquecedora.

Iniciarse en el coleccionismo puede surgir de un deseo de conocimiento y exploración estética, social, económica o incluso empresarial. Desde Art Madrid, fomentamos el coleccionismo para personas y empresas que desean apostar por el mecenazgo y la inversión. Esta iniciativa está dirigida tanto a profesionales como a amantes del arte contemporáneo que desean comenzar o continuar su colección. Art Madrid ofrece una amplia variedad de obras en disciplinas como fotografía, pintura, escultura o instalación, dentro de un amplio rango de precios. Ya seas un coleccionista experimentado, alguien que busca su primera obra o una empresa interesada en reflejar sus valores a través del arte, el programa One Shot Collectors ofrece una experiencia integral.


SOBRE ONE SHOT HOTELS. PATROCINADOR DE ART MADRID

One Shot Hotels es una cadena de 14 hoteles boutique en localizaciones inmejorables de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, San Sebastián y Oporto; además durante 2026 abrirá hoteles en tres nuevos destinos: Ibiza, Lisboa y Bilbao. Cada hotel refleja su compromiso con el diseño, la creatividad y la estética, integrando el arte y la cultura de manera auténtica en cada rincón.

Más que alojamientos, sus hoteles son lugares con alma: cada espacio transmite sensibilidad artística y atención al detalle, ofreciendo a los huéspedes una estancia memorable que combina confort, estilo y cultura. La cercanía, la innovación y la pasión por lo artístico son parte de su esencia y de cómo One Shot Hotels conecta a las personas con la creatividad de cada ciudad en la que están presentes.

A través de iniciativas como One Shot Collectors, la cadena hotelera acerca el arte y la cultura a sus huéspedes y visitantes, creando conexiones auténticas entre los espacios de sus hoteles y la creatividad de cada ciudad.


SOBRE ANA SUÁREZ GISBERT. ART ADVISOR DEL PROGRAMA

Ana Suárez Gisbert es licenciada en derecho por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Derecho internacional y comercio exterior de obras de arte. Es tasadora y perito judicial de obras de arte y antigüedades por la Universidad Antonio de Nebrija. Es socia del gabinete de peritaje artístico Art Value Project.

Ha realizado trabajos de tasación para importantes colecciones y empresas de seguros. Durante años ha representado a publicaciones internacionales muy relevantes del mundo de las artes y el diseño como Frieze, Frieze Masters, Gagosian, entre otros. En la actualidad combina su trabajo en el gabinete de peritaje artístico con un proyecto de arte y sostenibilidad para empresas privadas y ayuntamientos.



El servicio de asesoramiento es parte del Programa de Coleccionismo “One Shot Collectors” de Art Madrid'26 y es completamente gratuito para quienes se inscriban previamente. Si deseas recibir asesoramiento personalizado, solicita más información a través del email vip@art-madrid.com o inscríbete en el siguiente formulario:





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