NOS PREPARAMOS PARA LA SIGUIENTE TEMPORADA

Al igual que los coleccionables por fascículos, el comienzo de las clases, las inscripciones en el gimnasio y una gran lista de nuevos propósitos que se suelen dar cita en septiembre, este mes también supone el inicio de la nueva temporada en el mundo del arte. Los museos, las galerías y los centros culturales reorganizan su calendario para sacudirse de encima el verano y afrontar el otoño con una renovada programación. Y para que nadie se lleve sorpresas, os traemos algunas de las actividades más interesantes que nos depara el nuevo curso.

 

CANIDO (FERROL)

Las Meninas de Canido vuelven con su 11ª edición, del 31 de agosto al 2 de septiembre. Desde el lanzamiento de la idea en 2008, el proyecto ha ido ganando en calidad y reconocimiento. El artista Eduardo Hermida fue el promotor de esta iniciativa que nació con el objetivo de revitalizar las zonas más deprimidas del barrio de Canido, en Ferrol, especialmente afectadas por la crisis y el cambio de modelo de negocio que había dejado el tejido industrial del lugar muy debilitado. Tras diez años de trabajo, no solo se ha recobrado parte de la actividad, sino que el barrio se ha convertido en un referente dentro el panorama del arte urbano que cuenta con el apoyo de las instituciones. Por Canido han pasado cerca de 2000 artistas venidos de Taiwan, Eslovenia, Polonia, Brasil, Siria, Etiopía, Alemania o Francia, además de España. El nombre del festival responde a una de las pautas de su funcionamiento: los artistas deben inspirarse en esta célebre obra de Velázquez para sus obras y recrear variaciones que quedarán por siempre en las fachadas del barrio. Como dicen los organizadores: “Las Meninas de Canido es un triunfo del talento artístico como vehículo de comunicación y punto de apoyo para la solución de necesidades urbanas”. El año pasado, además, se generó una enorme expectación al haber aparecido en uno de los murales una obra atribuida a Banksy, aunque el artista lo desmintió. Para el festival este autor es una referencia innegable, y en homenaje le reservan cada edición un espacio especial bajo el reclamo “Banksy, en Canido tenemos un muro reservado para ti”. Quizás aparezca este año…

Cartel “(Fe)meninas de Canido 2019” (detalle) María Maquieira

FOTOGRAFÍA EN MADRID

El Espacio Fundación Telefónica organiza el taller “Son ciudad” a cargo de la fotógrafa Consuelo Bautista. Este curso se desarrolla del 11 al 13 de septiembre, de 17 a 20 horas y está dirigido a fotógrafos profesionales o amateur experimentados. De la mano de la artista, los participantes harán un recorrido por la fotografía urbana y el poder de comunicación que pueden tener las imágenes de ciudad, haciendo también un repaso por la obra de otros autores como Wiliam Klein. Tras una primera sesión más teórica, toca poner en prácticas los conceptos trabajados y la propia visión de los asistentes para desarrollar un proyecto en torno a la fotografía de calle y la creación de micronarraciones con los personajes de la vida urbana.

FESTIVAL PROYECTOR

Del 11 al 22 de septiembre Madrid abre sus brazos a la videocreación para acoger la 12ª edición del Festival PROYECTOR. En esta ocasión, 14 espacios distribuidos a lo largo y ancho de la ciudad servirán de sede a la nutrida programación que nos propone una inmersión en el videoarte. La agenda incorpora visitas a colecciones, ciclos comisariados de proyecciones, talleres, clases magistrales, encuentros profesionales, visitas guiadas… No hay excusa para acercarse a conocer esta disciplina que cada año gana nuevos adeptos. La creación contemporánea en vídeo ofrece un inmenso campo de exploración que atrae a numerosos artistas, además de emplear un lenguaje adaptado a los hábitos de consumo de la sociedad actual. El poder de la imagen en movimiento y su uso para la elaboración de un nuevo discurso contemporáneo nos sorprenderá con un programa actividades pensado para todos los públicos.

Lien Cheng Wang, “Reading Plan”

FESTIVAL OPEN HOUSE

En esta su 5ª edición, el festival de arquitectura y ciudad contará con la colaboración de más de 100 espacios que abrirán sus puertas al público en fin de semana del 28 y 29 de septiembre. Es la ocasión ideal para conocer algunos rincones escondidos de edificios de enorme interés que permanecen habitualmente cerrados al público. Para los amantes de la arquitectura, el diseño, el interiorismo, el arte y la historia esta es una cita ineludible. El año pasado se batieron récords de visitas y hubo largas listas de espera, así que estad atentos a las inscripciones.

CENTRO BOTÍN

Los días 9 y 10 de septiembre el Centro Botín organiza la segunda edición de su “Encuentro sobre Ciencia, Arte y Creatividad”. Estas sesiones reúnen a profesionales de distintas ramas del conocimiento para debatir sobre las similitudes que existen en los procesos creativos artísticos y los científicos. De este modo, pueden advertirse las similitudes entre ambas esferas y constatar la influencia que arte y ciencia ejercen de manera recíproca. Se tratarán conceptos como la proporción áurea, el arte y las matemáticas fractales, la estética de las estructuras sujetas a la tensegridad o la fascinante reacción del cerebro ante el arte y la música. Como explica Pedro García Barreno, director del encuentro, “los ponentes expondrán la manera en la que la belleza artística ha calado en las teorías científicas y el diseño de las máquinas, al mismo tiempo que los artistas han incorporado ideas científicas y avances tecnológicos en sus procesos creativos”.

SALA ALCALÁ 31 Y MUSEO REINA SOFÍA

Para acompañar la exposición que el Museo Reina Sofía dedica a la artista hispano-brasileña Sara Ramo, la Sala Alcalá 31 organiza una muestra paralela que se inaugurará el 12 de septiembre bajo el título “La caída y otras formas de vida”. Esta exhibición se centra en un proyecto site specific creado por la autora para la sala y que gira en torno a la idea de simulacro y apariencia. Por su parte, el Reina Sofía recoge una parte de su obra más extensa, con piezas de vídeo, instalación, escultura y collage. Sara Ramo se plantea en todo momento la posición del individuo en su contexto y el mantenimiento de los estándares establecidos. Este permanente cuestionamiento del status quo empapa sus piezas y busca abrir un diálogo interior con el espectador. En la exposición “lindalocaviejabruja” Ramo trabaja el rol de la mujer en nuestra sociedad y explora su contexto doméstico o cotidiano con obras que se alimentan de numerosos referentes, incluso para incorporar objetos absurdos que producen un efecto desconcertante.

 

La adquisición de la primera obra de arte siempre infunde respeto. Un sentimiento difícil de definir que mezcla el vértigo con la adrenalina. Pero por encima de la incertidumbre y la cautela, se impone una sensación placentera de conexión, entendimiento y deseo. Esa obra que, una vez vista, se queda en la memoria, reaparece en el recuerdo varias veces al día y parece querer decirte que está dispuesta a formar parte de tu hogar, es la candidata perfecta para decantar la decisión.

En los primeros pasos, muchos coleccionistas coinciden en señalar que no se parte de un plan establecido, sino que uno va adquiriendo piezas en función del gusto y de la conexión que siente con ellas hasta que, pasado el tiempo, se dan cuenta de que el volumen de obras que acumula puede recibir la etiqueta de “colección”. Así lo relata, por ejemplo, Alicia Aza, cuando afirma que

“No fui consciente de que estaba coleccionando hasta muchos años después, cuando un tercero me nombró como coleccionista y habló de mi colección. En 2005 tomé conciencia de lo que supone coleccionar y decidí articular una colección con una identidad de criterios y soportes”.

Comparte esta misma opinión Marcos Martín Blanco, cofundador, junto a su mujer Elena Rueda, de la Colección MER:

“Coleccionar ha sido una pasión, movida por un estado visceral que te incita a ello. La colección en cuanto a las adquisiciones no ha sido especialmente complicada porque, reconozcámoslo: es fácil comprar porque son todas cosas bellas y tienes alguna idea clara de por dónde quieres ir, pero al principio esas preferencias no estaban tan claras. Es con el tiempo cuando va conformándose un criterio”.

No siempre sucede así, por supuesto, pero para el comprador que se inicia en este sendero, la vinculación personal que traba con su primera pieza es fundamental. Ahí está el germen de una relación duradera que no se limita a una simple cuestión estética, sino que es una ventana abierta al conocimiento, a la exploración, a un mundo que muchas veces nos es desconocido y despierta nuestra fascinación. La semilla de esa conexión es puramente sentimental, y es precisamente ese impulso el que determina las primeras adquisiciones. La primera pieza nunca se olvida.

Art Madrid'20, foto de Ana Maqueda

Superando las recomendaciones habituales que se hacen por parte de asesores y agentes, rara es la ocasión en que el amante del arte se decide a comprar por pura inversión. Esos caminos suelen abrirse más adelante, cuando ya el volumen de piezas es considerable. Además, hay quien está un poco en contra de este concepto clásico del coleccionista tradicional, abordado desde una visión excéntrica, elitista y poco accesible. Muy al contrario, los compradores de arte son, por encima de todo, amantes del arte, seres sensibles y permeables al estímulo creativo que en un momento dado se deciden a profundizar en esa relación que ya mantienen con el arte para llevarse una pieza a su casa.

No es tan complicado superar esa pequeña barrera psicológica que convierte al visitante en comprador si se aborda el tema desde una óptica más personal e intimista que de consideración social. Para ello son de gran ayuda las obras de pequeño formato, la obra gráfica o la fotografía seriada, cuya horquilla de precios, por lo general más asumible, permite hacer una comparación más próxima a los gastos que pueden abordarse de manera cotidiana. De este modo, la compra de arte entra dentro del abanico de actividades factibles y se transforma en algo próximo y posible.

Art Madrid'20, foto de Marc Cisneros

En ese momento comienza una relación con el arte distinta, basada en la pura experiencia y en la convivencia con la pieza adquirida. Quizás pueda verse como un acto de atrevimiento, pero en numerosas ocasiones es más una cuestión de necesidad y de transformación. Los coleccionistas también coinciden en señalar que la adquisición de obra es un ejercicio de análisis personal y de abrirse a un nuevo campo de conocimiento que antes nos era ajeno. Alicia Aza explica que la razón por la que adquirió su primera pieza de videoarte, de Sergio Prego, es porque no la entendía y porque la veía como un reto y una oportunidad de superarse personalmente. Esta ventana abierta al conocimiento da lugar a nuevas conexiones y a entablar vínculos con los creadores, como una de las partes más fascinantes del proceso. Candela Álvarez Soldevilla explica que

“creo que lo más interesante en el mundo del arte es hablar con los artistas. Son personas provistas de una sensibilidad especial a las que escuchar y entender”

Y Alicia Aza también dice:

“Puedo compartir la satisfacción de poder contar hoy en mi círculo de amistades más cercanas con muchos artistas y eso supone un largo camino recorrido”.

Así, con obras que se presentan como asumibles dentro del horizonte de gastos que cada uno estima viable, es fácil encontrar una pieza que nos atrape. Desde ese momento, nuestro hogar también evoluciona hacia un espacio en el que el arte tiene un lugar y una presencia permanentes, y no cabe duda de que eso nos transforma por dentro.

Art Madrid'20, foto de Henar Herguera

Jaime Sordo, propietario de la colección Los Bragales y fundador de la Asociación de Coleccionistas de Arte Contemporáneo 9915, siempre ha definido su relación con el arte como una verdadera pasión y una necesidad vital. Para los compradores que se inician en esta senda tiene la siguiente recomendación:

“Es condición imprescindible que sienta la necesidad de convivir con la pasión de disfrutar de las obras. Otro aspecto muy importante es que antes de la toma de decisiones para las compras se informen, con lo cual es necesario leer prensa y libros especializados, visitar exposiciones y museos y mucho contacto con el galerismo, que es una fuente importante de información y muy concreta de los artistas que representa. Por último, la presencia en ferias de arte nacionales e internacionales. Todo ello genera información y formación”.

En efecto, las ferias se han convertido en un buen lugar para el descubrimiento porque condensan una amplia oferta y permiten una toma de contacto diversa y global de forma concentrada. Por esta razón, muchos compradores de nueva generación se inician en el contexto de un evento como Art Madrid, cuya cercanía y calidad constituyen una oportunidad única de conocer, empaparse y contagiarse de la pasión por el arte.


(*) citas extraídas de varias entrevistas difundidas en medios de comunicación públicos entre 2013 y 2019.