NUESTROS PARTNERS GASTRONÓMICOS AM17 ALIMENTAN CUERPO Y MENTE

CERVEZAS LA VIRGEN

 

 

 

 

Cervezas La Virgen es una de esas empresas que ha revolucionado su sector, en este caso el de la cerveza de calidad, y se han comprometido a hacer la mejor. Sin trucos, sin prisas.

 

La fábrica es el corazón de Cervezas La Virgen y es una visita obligada para entender su filosofía de vida y de trabajo (¡no dudéis en preguntarnos en la feria cómo podéis visitar la fábrica!). Ellos elaboran cerveza de manera tradicional, respetando los tiempos de fermentación y reposo, seleccionando cuidadosamente todos los ingredientes sin perder su visión de empresa moderna y sostenible.

 

 

 

 

Todas sus máquinas se calientan con biomasa (hueso de aceituna), el grano usado alimenta al ganado local, el lúpulo abona su huerta. El agua caliente sobrante se reutiliza para las siguientes cocciones… y así consiguen los bouquets inigualables de su Jamonera, de la Madrid360, la IPA o la clásica Madrid Lager. Cervezas de máxima calidad con las que han sido nombrados por los World Beer Awards, como la mejor Lager estilo helles de España y han recibido el premio a la mejor Imperial Stout nacional con su Carajillo Stout. La Virgen es una cerveza pura, viva y fresca, con malta de cebada, lúpulo, levadura, agua de Madrid y amor, mucho amor, el mismo que le ponen a los platos que nos preparan en su barra, hotdogs gourmet, bocata de carrillera, sandwiches… delicias para comer con las manos y chuparse los dedos.

 

 

FISAN- IBÉRICOS

 

 

 

 

La familia Sánchez lleva desde 1920 dedicada al Ibérico de Bellota. Tres generaciones que han sabido adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes, sin dejar de vigilar la parte tradicional de todo el proceso productivo, desde la crianza a la curación, que define el sabor único de FISAN.

 

Ubicado en Guijuelo, cuna de los mejores ibéricos de bellota por su situación geográfica única que lo hace perfecto para la curación del jamón, FISAN colabora con grandes chefs españoles para promover el uso del sabor de bellota en la alta gastronomía.

 

 

 

La evolución se encuentra en FISAN permanentemente; pues el trabajo, la investigación y la dedicación constante han resultado la única receta posible para conservar en estos tiempos de cambios y exigencias crecientes el sabor tradicional de los mejores ibéricos como ideal. Como bandera. Ibéricos que podremos disfrutar en el cóctel inaugural de Art Madrid’17 en el que FISAN hará un guiño al arte con bodegones diseñados para la feria.

 

 

BODEGA PAGO DE CIRSUS

 

 

 

 

La Finca Bolandín, donde se ubican el viñedo, la Bodega de Pago de Cirsus, el Hotel-Chateau y Restaurante, se encuentra en Ablitas, municipio al sur de la Comunidad foral de Navarra (España), a una altitud de 395 metros sobre el nivel del mar. La finca la forma un único cuerpo de viñedo con atributos singulares que lo hacen distinto de cualquier otro viñedo, por las características propias del “Terroir” o medio vitícola sobre el que se asienta, como por las cuidadosas técnicas de cultivo que se emplean.

 

 

 

 

Con 220 hectáreas totales, la finca está compuesta por 136.7 hectáreas de viñedo plantadas hace 16 años. La superficie se reparte entre las distintas variedades de Chardonnay, Moscatel Grano Menudo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Tempranillo y Garnacha, de las que salen vinos amparados por el máximo nivel de exigencia “Denominación de Origen vino de Pago”, es decir, el terreno, un microclima y las variedades que aquí se cultivan aportan a los vinos un carácter diferencial del resto de los vinos de la zona.

 

Pago de Cirsus y Art Madrid han creado una fuerte alianza basada en la confianza mutua y la máxima calidad, y sus vinos nos acompañan siempre, siendo un protagonista más de nuestra Semana del Arte.

 

 

ONE SHOT HOTELS

 

 

 


Los hoteles One Shot (ya en Madrid, en Sevilla y en Valencia), se vinculan directamente al coleccionismo y a la fotografía. De la misma manera que una fotografía es una obra de arte única, con una sensibilidad muy especial, sus hoteles son todos distintos y cada uno te deja un recuerdo único. Su principal objetivo, es ofrecer garantía y una esmerada atención personal, comodidad, diseño y calidad; de forma que, el huésped solo se tenga que preocupar de hacer su mejor fotografía.

 

 

 

 

One Shot ofrece localizaciones inmejorables, una arquitectura singular y mucha personalidad, con un cuidado interiorismo y un proyecto de mecenazgo artístico: One Shot Projects, convocatoria que selecciona fotógrafos cuyas obras formarán parte de la colección privada del hotel y de las exposiciones que organizan en sus espacios. Según sus huéspedes es un “hotel espontáneo, irrepetible y único que impulsa el Arte”.

 

One Shot es el HOTEL OFICIAL ART MADRID y allí se alojan los galeristas, coleccionistas y clientes de la feria, a los que garantizamos una estancia irrepetible. Su moto: “Sabemos lo que somos, pero aún no sabemos lo que podemos llegar a ser” (W. Shakespeare)


 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.