Nuevos centros de arte en 2017

 

 

Centro Botín, Santander

 

 

 

El Centro Botín abrió sus puertas el pasado 23 de junio. El sorprendente edificio ha sido diseñado por el arquitecto y premio Pritzker Renzo Piano, en colaboración con Luis Vidal, y está situado en un lugar privilegiado de Santander. Una remodelación de la zona, donde se encuentran los Jardines de Pereda, ha permitido integrar el centro de la ciudad con la bahía. El Centro Botín pone el énfasis en la investigación, la formación y la divulgación, que desarrollará a través de diversos programas de Artes Plásticas y Educación. La colaboración con importantes entidades y profesionales le permiten alcanzar propuestas culturales con un contenido de gran calidad. Ahora mismo, acoge exposiciones como: “Arte en el cambio de siglo”, “Carsten Höller: Y” y “Ligereza y atrevimiento. Dibujos de Goya”.

 

 

 

CaixaForum Sevilla

 

 

 

Caixaforum Sevilla se inauguró el pasado 3 de marzo y a día de hoy ha superado las 100.000 visitas. El edificio ha sido diseñado por el arquitecto sevillano Guillermo Vázquez Consuegra, que ha tenido el reto de adecuar para el uso museístico un espacio ya existente, el edificio Pódium del complejo Torre Sevilla, situado en la isla de La Cartuja sevillana. Las exposiciones que pueden visitarse actualmente son  “Anglada-Camarasa (1871-1959)” y “Sorolla. Un jardín para pintar”. Al igual que los otros siete CaixaForum que hay en España, CaixaForum Sevilla contempla entre su oferta artística y educativa, además de exposiciones, conferencias, conciertos y talleres.

 

 

 

Centro de Arte Bombas Gens, Valencia

 

 

 

El pasado 8 de julio, nació el nuevo Centro de Arte Bombas Gens, dirigido por Nuria Enguita. Ocupa las cinco naves restauradas de la antigua fábrica de bombas hidráulicas de Valencia, uno de los pocos ejemplos de arquitectura art déco que se conservan hoy en día en la ciudad. Tiene como objetivo exhibir y compartir con el público la colección privada Per Amor a l’Art, integrada principalmente por fotografía y pintura abstracta de artistas nacionales e internacionales. Actualmente consta de unas 1.800 obras de 140 autores. Las exposiciones inaugurales han sido “¿Ornamento = delito?”, “Bleda y Rosa. Geografía del tiempo” e “Historias de Bombas Gens”, que se pueden visitar en la actualidad.

 

 

 

Museo Camille Claudel, Nogent-Sur-Seine, Francia

 

 

 

Cabe destacar, en esta ocasión fuera de España, la apertura del nuevo museo dedicado a Camille Claudel. Tuvo lugar el 26 de marzo y se encuentra en el corazón de Nogent-Sur-Seine, localidad francesa donde ha encontrado gran recibimiento. El edificio ha sido diseñado por el arquitecto Adelfo Scaranello, y está en armonía tanto con las viviendas como con los paisajes de alrededor. El objetivo del museo es mostrar la obra de Camille Claudel (1864-1943) y lo hace a través de 300 piezas. Entre ellas, esculturas, fotografías, grabados, pinturas y dibujos, además de la proyección de ocho documentales.

 

 

 

Diseño edificio Zeitz MOCAA, Ciudad del Cabo, Sudáfrica

 

 

 

Otras tantas aperturas tendrán lugar durante este año, como el museo Louvre de Abu Dhabi, que alojará obras de todas las civilizaciones y de todas las épocas. O el museo Zeitz MOCAA de Ciudad del Cabo, que acogerá la colección de arte africano de Jochen Zeitz. Todos estos nuevos lugares para el arte y la cultura invitan al ciudadano a participar, a través de distintas metodologías, de múltiples propuestas artísticas y culturales, que le permitirán adquirir conocimientos y experiencias para compartir con su ciudad y su entorno.

 

 

 

Museo Louvre de Abu Dhabi, EAU

 

Dentro de los perfiles profesionales especializados que se pueden encontrar en el sector cultural, y más concretamente, en el ámbito de las artes visuales, una de las ocupaciones más recientes es la del comisario. Si la década de los 80 fue el auge del rol del artista, con su carácter innovador y la puesta en valor de su figura como articulador esencial de las propuestas creativas, el final de siglo trasladó el interés hacia los propios centros expositivos y su labor como custodios de la producción actual y como espacios para dar cabida a todas las propuestas. El cambio de milenio introdujo con fuerza en este panorama el rol del comisario. Quizás unido a una crisis de identidad social, quizás a la complejidad que está adquiriendo actualmente los proyectos contemporáneos, la necesidad de construir, articular y ahondar en los discursos artísticos se hizo evidente.

Aunque las funciones encomendadas a esta profesión no son nuevas en su totalidad, pues antes habían sido asumidas por conservadores, críticos o expertos según las temáticas, el rol ha adquirido solidez porque aúna todas estas finalidades al tiempo que permite la especialización de otros profesionales en sus respectivos ámbitos de competencia. Ahora bien, como algunos comisarios mismos señalan, no debe olvidarse el espíritu genuino de esta figura, que ha nacido para facilitar el entendimiento del discurso, crear narrativas dentro de un contexto en ocasiones caótico y disperso, mediar entre las obras y el espectador y crear puentes entre el arte contemporáneo y la sociedad.

El arte de nuestros días plantea multitud de incógnitas para el visitante que debe enfrentarse a propuestas muchas veces alejadas de los cánones estéticos pautados, lo que da paso a la incertidumbre y el desconcierto; pero, a su vez, estas obras emplean un lenguaje más cercano, unos materiales y hasta composiciones desprendidas de la sofisticación y el alarde técnico de antaño, algo que, lejos de favorecer la proximidad con el mensaje, genera cierto distanciamiento. Lo que acabamos de describir es parte de la esencia misma del arte actual. El cuestionamiento de las pautas formalistas y el recurso a elementos tangibles más utilitarios que embellecedores son los nuevos criterios de la creación, donde, por encima de todo prima el mensaje que se quiere transmitir.

Asimismo, otra característica intrínseca de la obra de nuestro tiempo es la preocupación de los artistas por temáticas más inmediatas, por cuestiones de carácter social, político y económico que buscar crear un revulsivo narrativo y conceptual, dejando atrás la prioridad estética o, mejor dicho, haciendo del discurso su propia estética. En este contexto, por extraño que pueda parecer, la creación contemporánea se encuentra con una barrera lingüística dificultando el entendimiento del espectador. Y a esta circunstancia se suma la abundante producción actual, abarcando un amplio abanico de temáticas que no son sino trasunto de nuestra sociedad diversa y globalizada.

El comisario contribuye a facilitar esa comprensión articulando un discurso coherente que permita la agrupación de ideas conexas para cohesionar el mensaje. Esto exige tener un profundo conocimiento del estado actual del arte, de las líneas de trabajo de los creadores, de las propuestas estéticas más recientes y de las demandas reales de la sociedad para tender un puente al diálogo y permitir el acercamiento al arte. Si el arte se ocupa de los mismos asuntos que nos preocupan a todos, ¿cómo no vamos a compartir sus postulados? La mediación cultural requiere del trabajo de los comisarios para abrir una pequeña ventana a la reflexión y para posibilitar un espacio de intercambio y de generación de ideas. Compartimos el pensamiento que José Guirao expresó en una entrevista reciente: “El comisario es alguien que desvela algo nuevo y sería un error que los comisarios se conviertan en gestores”.

Entendido así el papel del comisario, muchas instituciones se han subido al carro de crear convocatorias específicas para que los nuevos profesionales puedan dar salida a sus propuestas. Recordemos a modo de ejemplo la convocatoria “Inéditos” de La Casa Encendida, “Se busca comisario”, de la Comunidad de Madrid, o la convocatoria de Comisariado de La Caixa.