Art Madrid'26 – NUEVOS HORIZONTES: GALERÍAS MÁS ALLÁ DE EUROPA

Galerías Yiri Arts, Oda Gallery, Collage Habana, O-Art Project y Lola & Unicorn

 

La decimocuarta edición de Art Madrid destaca por su marcado carácter internacional. De hecho, las procedencias de las galerías participantes traspasan océanos y van mucho más allá del continente europeo. Dentro del Programa General, son los casos de la taiwanesa Yiri Arts (Taipei), la sudafricana ODA Gallery (Franschhoek), la cubana Collage Habana (La Habana), el colectivo artístico peruano O-Art Project (Lima) y la norteamericana Lola & Unicorn (Nueva York). A estas galerías se suman algunas de las que forman el programa One Project: Flux Zone (Ciudad de México, México), Granada Gallery (Comuna, Argentina) y RV Cultura e Arte (Salvador de Bahía, Brasil), de las que hablaremos en detalle en próximos artículos.

Chen Yun, "The past is like the dust on the plants I collected before", acrílico sobre lienzo, 2018. Yiri Arts.

Desde Taiwán llegan las propuestas de los artistas de Yiri Arts, tan intimistas como vitalistas. Chen Yun, el más misterioso de todos, presenta algunas de sus últimas pinturas: composiciones organizadas en formato de dípticos o trípticos en las que se revelan estados de los mundos interiores. Tanto las figuras humanas, la mayoría de ellas en actitudes meditativas, como los símbolos o los objetos que las acompañan, reflejan narraciones veladas. En estas historias se expresa mucho más sin contar todo, se siente la tensión implícita que después nos confirman títulos como “Companion. Smeared faces comforting one another, leaning upon each other” (2017) o “The past is like the dust on the plants I collected before” (2018).

Guim Tió Zarraluki, "Campament", óleo sobre lino, 2018. Yiri Arts.

En cambio, las tensiones más extremas se hacen totalmente explícitas en los trabajos de Lai Wei-Yu, como evidencian las figuras furiosas y monstruosas enlazadas en torbellinos de afanosas peleas. El contraste vuelve a aparecer en estas obras mediante la introducción de vívidos y casi lúdicos colores, especialmente en obras como “The Fight” (2018) o “My Family” (2018), donde una especie de confeti enmascara los rastros de la violencia. Yiri cierra su propuesta para Art Madrid con el trabajo de Guim Tió Zarraluki, pinturas de grandes manchas de colores planos que nos ofrecen un lugar donde parar a reflexionar, un espacio donde limpiar nuestra visión corrupta por la tiranía visual que nos imponen los medios de masas.

Andy Llanes Bultó

Serie Cuerpo Celeste (II), 2018

Óleo sobre lienzo

150 x 150cm

Daniel R. Collazo

De la serie 'Ciudades infinitas', 2018

Carboncillo sobre lienzo

100 x 130cm

Las propuestas de los artistas de Collage Habana suelen destacar por el dominio de las técnicas pictóricas, por el dominio del dibujo frente al color. Basta contemplar los tondos que forman las series “Cuerpo Celeste” o “Levitaciones” (2018) de Andy Llanes Bultó, íntimos ejercicios de anatomía; los dibujos a carboncillo de ciudades infinitas, siempre exponenciales, siempre distópicas, de Daniel R. Collazo; los retratos femeninos, provocadores e idealizados, de Roldán Lauzán Eiras; o las investigaciones híbridas, más maduras, de Ernesto Rancaño, juegos de luces y sombras, sueños y pesadillas, que dejan cierta sensación de recelo o sospecha al contemplar sus detalles.

Alessandra Rebagliati

Donut Wheel, 2018

Fotografía

20 x 70cm

Rocío Gómez

Extrañamiento, 2017

Óleo, collage y foto sobre cartulina

75 x 110cm

En esta edición participa por primera vez el interesante colectivo peruano O-Art Project, un proyecto gestionado por Alessandra Rebagliati, Jessica Schneider, Carolina Bazo y Gianna Pollarolo. Las cuatro artistas llevan más de dos décadas realizando proyectos con los que visibilizar las diferentes prácticas y los variados discursos que existen en la escena artística peruana, logrando trascenderla y difundiendo “sus raíces desde una perspectiva globalizada y contemporánea”. Junto con tres artistas más, presentan en Art Madrid una sugestiva selección de obras, con imaginarios y preocupaciones bien diferentes pero bajo una visión colectiva. Los trabajos de estas artistas destacan por su carácter híbrido y reivindicativo, como se aprecia en las obras Carolina Bazo o Alessandra Rebagliati, centradas en la reconfiguración de los estereotipos asociados a la mujer o el poder que ejerce el patriarcado y la lógica capitalista en nuestro quehacer diario.

Jessica Schneider

Yellow Capsule, 2017

Fotografía

35 x 45cm

También veremos las instalaciones de fibras metálicas y las transparencias de Cristina Colichón; los atrayentes trabajos de Jessica Schneider, con sus misteriosas cápsulas a la deriva; o las distorsiones fotográficas de Jacques Custer. Por su parte, Gianna Pollarolo trabaja en torno a conceptos como la energía, el misticismo o los orígenes del imaginario colectivo; mientras que Rocío Gómez está más interesada en cuestiones semióticas, como demuestra el empleo de la polivisión en sus impactantes trabajos audiovisuales o los enigmáticos montajes de pintura, collage y fotografía, como vemos en “Extrañamiento” (2017).

Samson Mnisi

Untitled, 2018

Óleo sobre papel

107 x 78cm

Layziehound Coka

Bring Back The Power, 2018

Técnica mixta sobre lienzo

250 x 200cm

También por vez primera participa en Art Madrid ODA Gallery, espacio que nos permitirá adentrarnos en una singular escena artística del continente africano. Cabe destacar los óleos sobre papel de Samson Mnisi (Lesotho), creador de un lenguaje de patrones, líneas, símbolos y colores tan personal como inspirador; las revisiones, y actualizaciones, de las formas e iconos locales realizadas por Jean-Baptiste Djeka (Costa de Marfil), en las que combina pintura, collage y fotomontaje; y las más críticas lecturas del estado sociopolítico del ciudadano africano por Layziehound Coka (Sudáfrica). ODA Gallery también presentará las más tradicionales y mágicas pinturas de Silas Adelanke Adeoye (Nigeria), figuras geométricas, planas y coloridas, cuyas máscaras nos pueden llevar a esa fascinación que sintieron tantos artistas de las Vanguardias por el arte antiguo africano.

Fernando Daza

Círculo naranja, 2018

Papel rasgado a mano y pegado sobre tela

80 x 80cm

Por último, desde el corazón de Nueva York, llega la amplia selección de Lola & the Unicorn. En su espacio se podrán disfrutar las exploraciones abstractas de tres artistas: Bosco Sodi, un gran conocedor del muralismo mexicano, en cuyas pinturas se reflejan las conexiones entre las cualidades de la materia, las texturas y sus ecos en la espiritualidad; y los últimos trabajos de los sevillanos Isabelita Valdecasas y Fernando Daza, más matérico y textural en las pinturas de la primera, más geométrico y sutil en las telas del segundo.

Miguel Vallinas

Raiz 37, 2015

Fotografía

100 x 70cm

Juan Genovés

Analogía, 2016

Giclee sobre papel Hahnemühle

74 x 55.5cm

La galería también expondrá obras recientes de uno de los grandes pintores españoles, Juan Genovés -también presente en el espacio de Aurora Vigil Escalera. Desde su característica figuración, tan próxima asimismo a la abstracción expresionista más gestual, y empleando sus habituales perspectivas cenitales, se podrán disfrutar las infinitas escenas en multitud que tanto obsesionan al infatigable pintor. Además, la selección de Lola & Unicorn incluirá las fotografías esceneficadas de Miguel Vallinas, retratos con marcado carácter surrealista en los que reflexiona sobre la identidad contemporánea: “lo que el hombre quiere ser, lo que cree ser, lo que los demás creen de él y lo que realmente somos”.

 


El círculo como dispositivo crítico y el marcador como catalizador contemporáneo


POSCA, marca japonesa de marcadores de pintura a base de agua, se ha consolidado desde los años 80 como un instrumento central en las prácticas artísticas contemporáneas vinculadas al arte urbano, la ilustración, el diseño gráfico y la experimentación interdisciplinar. Su fórmula opaca, cromáticamente intensa y de secado rápido, compatible con soportes tan diversos como el papel, la madera, el metal, el vidrio o el textil, ha favorecido una expansión técnica que trasciende el estudio tradicional y dialoga con el espacio público, el objeto y la instalación.



En este contexto, POSCA más allá de ser una herramienta de trabajo, opera como infraestructura material de la creación contemporánea; un dispositivo técnico que facilita la inmediatez del gesto sin renunciar a la densidad cromática ni a la precisión formal. Su versatilidad ha contribuido a democratizar el acceso a lenguajes tradicionalmente asociados a la pintura, posibilitando una circulación más horizontal entre prácticas profesionales y amateur.

Esta dimensión expandida del medio encuentra un marco conceptual particularmente pertinente en The Rolling Collection, exposición itinerante comisariada por ADDA Gallery. El proyecto propone una investigación colectiva en torno al formato circular entendido no sólo como contenedor formal, sino como estructura simbólica y campo de tensión espacial.



Históricamente, el círculo ha operado como figura de totalidad, continuidad y retorno. En el contexto de The Rolling Collection, el formato circular se desplaza de su carga simbólica clásica hacia una dimensión experimental y se convierte en un soporte que cuestiona la frontalidad rectangular hegemónica en la tradición pictórica occidental. La ausencia de ángulos obliga a replantear la composición, el equilibrio y la direccionalidad del trazo.

Lejos de ser una mera restricción formal, esta condición genera una economía específica de decisiones plásticas. El borde curvo tensiona la relación entre centro y periferia, diluye jerarquías internas y promueve dinámicas visuales centrífugas y centrípetas. El resultado es un conjunto de obras que interroga los modos de construcción de la imagen.



Tras su recorrido en 2025 por Barcelona, Ibiza, París, Londres y Tokio, una selección de la muestra se presenta en Art Madrid, reforzando su vocación internacional y su capacidad de adaptación a distintos contextos culturales. La propuesta para Art Madrid’26 reúne a artistas cuyas trayectorias se sitúan en la intersección entre arte urbano, ilustración contemporánea y prácticas híbridas: Honet, Yu Maeda, Nicolas Villamizar, Fafi, Yoshi y Cachetejack.

Aunque sus lenguajes son heterogéneos, desde aproximaciones más gráficas y narrativas hasta exploraciones cromáticas de fuerte carga gestual, la curaduría establece un eje común. Una actitud libre, experimental y marcadamente colorista. En este sentido, el color actúa como estructura conceptual que articula las obras y las conecta con la materialidad específica de POSCA.



La intensidad cromática propia del marcador dialoga con la contundencia formal del círculo, generando superficies donde la saturación y el contraste adquieren protagonismo. La herramienta se integra así en el discurso expositivo, siendo un elemento coherente con las estéticas de los artistas participantes

Uno de los aspectos más importantes del proyecto es la incorporación activa del público. En el espacio expositivo, que ocupará la acción de POSCA durante Art Madrid’26, los visitantes podrán intervenir círculos dispuestos en la pared, utilizando marcadores POSCA, integrándose de esta manera simbólica a The Rolling Collection durante su paso por Madrid.



Esta estrategia introduce una dimensión relacional que desestabiliza la noción de obra cerrada. De esta manera la autoría se descentraliza y el espacio expositivo se transforma en superficie dinámica de acumulación de gestos. Desde una perspectiva teórica, podría leerse como una aproximación a prácticas participativas que, sin renunciar a la calidad formal del conjunto, abren el dispositivo artístico a la contingencia y a la multiplicidad de voces.

La elección de POSCA como herramienta para esta intervención colectiva no es casual. Su facilidad de uso, control del trazo y compatibilidad con múltiples superficies garantizan una experiencia accesible sin comprometer la potencia visual del resultado. El marcador funciona de esta forma, como mediador entre el ámbito profesional y la experimentación espontánea, borrando las jerarquías técnicas.



El propio título, The Rolling Collection, sugiere una colección en movimiento, no fijada a un único espacio ni a una configuración definitiva. El carácter itinerante, sumado a la incorporación de intervenciones locales, convierte la acción en un organismo en constante transformación. En este marco, POSCA se posiciona como catalizador material de una comunidad creativa transnacional. La marca, históricamente vinculada a escenas urbanas y prácticas emergentes, refuerza su identidad como aliada de procesos abiertos, experimentales y colaborativos.

POSCA x The Rolling Collection no debe leerse únicamente como una colaboración entre empresa y proyecto curatorial, es sobre todo, una convergencia estratégica entre herramienta, discurso y comunidad. La acción propone una reflexión sobre el formato, la circulación global del arte contemporáneo y la expansión de la autoría; POSCA aporta la infraestructura técnica que hace posible tanto la obra individual como la experiencia colectiva.